miércoles, 9 de agosto de 2017

The Carpet People

In the beginning, there was nothing but endless flatness. Then came the Carpet... That's the old story everyone knows and loves. But now the Carpet is home to many different tribes and peoples and there's a new story in the making. The story of Fray, sweeping a trail of destruction across the Carpet. The story of power-hungry mouls - and of two Munrung brothers, who set out on an amazing adventure. It's a story that will come to a terrible end - if someone doesn't do something about it. If everyone doesn't do something about it... Co-written by Terry Pratchett, aged seventeen, and master storyteller, Terry Pratchett, aged forty-three.

Si hablamos de seres pequeños y Terry Pratchett nos vendrán a la mente unos cuantos.

Los primeros, tal vez, los Nac Mac Feegle. De color azul, con pelo rojizo recogido en trenzas enmarañadas y vistiendo siempre un kilt. Apenas levantan un palmo del suelo pero pueden dejar seco de un golpe en la cabeza a un perro o alzar a una persona y llevársela a dar un largo paseo (que se lo digan a Tiffany Dolorido).



Podríamos hablar también de enanos, pero no sé yo si a ellos les haría gracia aparecer en esta lista. Y, como tampoco son lo que se viene diciendo muy pacíficos (véase ¡Zas!), pues mejor los dejaremos en paz.



Lo gnomos de El éxodo de los Gnomos. Aquellas tribus que estaban casi al borde de la extinción y que a pesar de sus miedos y absurdas creencias abandonaron el centro comercial en el que se alojaban para emprender una aventura de proporciones gigantescas que les llevaría a conducir un camión o a colarse en un cohete espacial.



Pero hoy no vamos a hablar ni de Nac Mac Feegle, ni de enanos ni de gnomos; hoy hablaremos de los Munrong, una tribu compuesta por seres tan pequeños que, su mundo, es la alfombra que tú puedes tener en el salón de casa.



The carpet people nos cuenta las vicisitudes a las que deberán enfrentarse varias tribus que viven en una alfombra tras perder sus hogares por culpa de un extraño viento, conocido como Fray, que lo arrasa todo allá por donde pasa. Por si esto no fuera poco los Mouls, unos seres más cercanos a una bestia que a un pequeño y “humano” Munrong aprovechan esos desastres para instantáneamente después atacar. Estos minúsculos seres emprenderán un éxodo en busca de un lugar seguro en el que vivir mientras por el camino hacen extrañas alianzas con otras tribus a las que creían meras leyendas.

Los que conozcáis la obra de Pratchett descubriréis que The carpet people se da un aire a El éxodo de los gnomos. Hay que tener en cuenta que, la novela de la que os hablo hoy, el autor la escribió con tan sólo diecisiete años, así pues, no es de extrañar que luego reciclara un poquito de aquí y de allá; sentando incluso las bases de lo que luego más tarde se convertiría en Mundodisco. Con todo, y a pesar de algunas semejanzas con sus primos los gnomos, la aventura protagonizada por los Munrongs es un delicioso cuento repleto de fantasía en el que el autor ya empezaba a dejarnos algunos mensajes con los que hacernos reflexionar. Mensajes que tiene que ver con las guerras, la violencia y la amistad.



La edición de The carpet people que tuve el placer de disfrutar fue revisada por el propio Pratchett cuando ya era un escritor sumamente reconocido. Supongo que decidió que podía mejorar alguna escena, o retocar un poco por allí y por allá; pero sin eliminar la esencia que había dado a luz aquel joven adolescente. A esto hay que añadirle, además, un buen puñado de ilustraciones (unas en blanco y negro, otras tantas en color) realizadas y coloreadas por el propio autor. Pero, ¡este hombre sabía hacer de todo!



En definitiva, The carpet people es un cuento con momentos muy épicos y otros hilarantes. Es además una divertida aventura de corte juvenil perfecta para lectores de 12 a 99 años (o más, depende de la esperanza de vida), que nos muestra los primeros pasos del autor a la hora de juntar letras, crear juegos de palabras y elaborar maravillosos e inolvidables mundos.

jueves, 3 de agosto de 2017

Tráiler: Ready Player One




Por fin podemos disfrutar del tráiler de Ready Player One. Y cabe decir que tiene una pinta inmejorable.
Sí, sabíamos que Steven Spielberg se encargaría del proyecto, y el Rey Midas de Hollywood casi siempre (mejor olvidemos Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal) es garantía de una buena película. Además, ¿quién mejor que él, un amante de la década de los 80, un enfermo de nostalgia (como la mayoría de los que leímos el libro y, poco más o menos, nos acabó gustando) para llevar a la gran pantalla la que probablemente es la obra con más alusiones a la cultura pop de esa época?



Freddy Krueger, El gigante de hierro, la motocicleta de Kaneda del anime Akira, el Delorean de Regreso al Futuro... son sólo algunos de los seres o vehículos que aparecen en el tráiler y que os pondrán la piel de gallina. ¿Qué más personajes o vehículos aparecerán en el film? Pues habrá que esperar hasta 2018 para poder disfrutar al completo de la película que adapta la novela de Ernest Cline.


jueves, 6 de julio de 2017

Lobezno: El viejo Logan

Una noche casi todos los héroes cayeron; y los pocos que sobrevivieron, malheridos, huyeron a esconderse. Al final los villanos habían vencido.

Lobezno fue uno de ellos. Ahora tiene una familia y vive apartado del bullicio de las ciudades. Vive una existencia pacífica. Hasta que un viejo conocido aparece de repente en su vida: Ojo de Halcón. Y aunque Logan es reticente a volver a ser el héroe que fue, la oferta que Ojo de Halcón le hace le resulta más que atractiva y se embarca con él en una aventura delirante que los llevará a cruzar los Estados Unidos de América. Unos E.E. U.U. que poco tienen que ver con lo que todos recordamos. Hulkland, El reino de Kingping o Cubil de Muerte son ahora alguno de los nuevos territorios de un país venido a menos.

Mark Millar (Kick-Ass) ha metido en una coctelera Mad Max, un western y los héroes de la Marvel, ha agitado violentamente y el resultado es Lobezno: El viejo Logan. Si bien es cierto que ha añadido violencia por un tubo y grandes dosis de gore (marca de la casa del autor y algo casi necesario en un cómic de Lobezno), éste, sólo por lo que cuenta, ya es un imprescindible. Y es que durante la travesía que realizan los dos héroes se topan con las situaciones más delirantes que hayáis podido ver en un cómic, sobre todo en lo que respecta a los cambios de roles entre villanos y héroes. Nadie se fía de nadie. Algunos malos son un poco más decentes que antaño; algunos héroes se han convertido en criminales despiadados. A eso hay que añadirle el trauma que Logan arrastra, el cual le fuerza a comportarse de manera pacífica, evitando conflictos y dejando las garras siempre enfundadas.



Si la historia ya era lo suficientemente atractiva, añadidle el arte de Steve McNiven. El dibujante se encarga de mostrarnos un paraje post-apocalíptico, totalmente desértico, habitado por todo tipo de perturbados y animales (¡incluso dinosaurios!), mientras viajamos junto a dos tipos que, de alguna forma, buscan la redención. Si los paisajes que se muestran en el cómic pueden dejarte sin aliento (atentos a La caída del Martillo o a la alucinante y titánica postal que nos deja La caída de Pym), los rostros duros y plagados de arrugas de los dos protas, magnifico muestrario de expresividad, son un recordatorio triste de que hubo tiempos mejores.




En definitiva, Lobezno: El viejo Logan es una historia dura, violenta pero con sus momentos de carga emocional. Asimismo, nos muestra un universo Marvel roto, retorcido y brillantemente desfigurado, creación digna de una mente maquiavélica. Y todo contado con ese ritmo frenético del que sólo gozan las mejores películas de acción.

martes, 20 de junio de 2017

Drácula

¿Quién no conoce a Drácula? ¿Quién no ha oído hablar del conde que moraba en Transilvania? ¿Alguien todavía no sabe que El Señor de las Tinieblas puede transformarse en murciélago, dominar a las bestias e invocar una espesa niebla? Y su alimento… ese apetito insaciable y voraz por la sangre que a su vez es una forma de engendra a más como él, ¿puede alguna persona desconocer todos estos detalles? La verdad es que lo dudo. Aunque tal vez haya generaciones que no conozcan al verdadero chupa sangre, al conde que dejó su castillo en los Cárpatos e intentó invadir Londres, pues, cierto es que en estos tiempos que corren el mito del vampiro se ha tergiversado y adaptado hasta, en algunas ocasiones, convertirlo en un esperpento adolescente que brilla como una luciérnaga. Así pues, hoy hablaremos de Drácula: la novela más famosa sobre vampiros y aquella que sentaría los fundamentos del mito que hasta nuestros días todavía pervive con fuerza.



Drácula de Bram Stoker empieza con un joven abogado llegando al castillo del conde. Unos negocios lo han llevado hasta aquel recóndito lugar. El conde Drácula ha comprado una propiedad en Londres y el joven muchacho va a cerrar el trato y a hacerle saber a su ocupante los pormenores del contrato que aún está por firmar. Harker no tardará en descubrir que el conde guarda oscuros secretos en algunas de las alcobas del castillo. Y tras husmear un poco en los asuntos del extraño conde, descubrirá un complot urdido por éste para extender por Londres el mal que habita tras aquellas lúgubres paredes. Desgraciadamente Harker fallará en su intento y el conde llegará a Londres. Ahora todo depende de un grupo de personas que se unirán para hacer frente a los impetuosos ataques de un vampiro sediento de sangre y de poder.



Drácula es una novela epistolar. En ella hallaremos cartas, diarios y documentos, como recortes de periódicos, que en conjunto formaran la narración. Son varios los personajes que van explicando la historia desde su punto de vista, dejando sus impresiones y sus pensamientos más íntimos, no sólo relacionados con los ataques perpetrados por el vampiro, sino también con temas personales.
La novela tiene dos partes muy marcadas: la primera en la que el conde llega a Londres y se dedica a hacer de las suyas; con el debido estupor y desconcierto que provoca entre los que no entienden qué está pasando. Y una segunda en la que un grupo de personas deciden unirse y dar caza al no-muerto antes de que el haga lo propio. A lo largo de estas dos partes iremos descubriendo todos esos aspectos que Bram Stoker fue recogiendo de diferentes leyendas del folclore de la Europa del este para crear su personaje más memorable. El ajo que lo ahuyenta, los espejos en los que es incapaz de reflejarse, la muerte por estaca y decapitación, etcétera; asuntos en el que un experto en la materia como Van Helsing irá haciendo participe a sus compañeros y al lector.



Drácula de Bram Stoker no es un libro en el que vayáis a enterrar la cabeza entre las sábanas muertos de miedo, pues es una novela de terror gótico con una prosa de la época algo recargada, sensiblera en ocasiones, sensacionalista y no exenta de cierto romanticismo. Con todo, hay algunos pasajes que dan cierto mal rollo, en especial los protagonizados por el paciente del doctor Sewar: Renfield. Un tipo aquejado de una enfermedad psicológica denominada zoofagia que lo obliga a comer moscas y ratas vivas. Delicioso…



La edición que he leído yo, una de bolsillo que publicó en abril Penguin Clásicos, está ilustrada por Jae Lee. El habilidoso dibujante es especialistas en rostros oscurecidos por las sombras, monstruos y dibujo gótico en general, algo que ya demostró con creces en la adaptación al cómic de La torre oscura de Stephen King. Así que, a las palabras de Stoker le acompañan unos dibujos perfectos y que dan un plus a una novela ya de sobras conocida.



No puedo acabar sin antes recomendaros la sublime adaptación que hizo en los años 90 Francis Ford Coppola de la novela, dándole una mayor importancia a la relación romántica de Mina con el conde y a los orígenes de éste, con unos vampiros tan aterradores como bellos, y en la que actores de la talla de Gary Oldman, Winona Ryder, Anthony Hopkins o Keanu Reeves  nos regalarían unas interpretaciones de diez.