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jueves, 31 de mayo de 2018

La Catedral del Mar


Hace unos años, cuando paseaba por Ciutat Vella de Barcelona y observaba a los turistas haciendo cola para entrar en La Catedral, no podía dejar de pensar qué sobrevalorados están algunos monumentos y qué poco se conocen otros de mismo calado arquitectónico. Sí, La Catedral de Barcelona es impresionante y por dentro es tal la magnificencia de detalles que no puedes más que rendirte a sus pies. Con todo, no lejos de allí, en el barrio del Born existe una basílica que, aunque menor que La Catedral de Barcelona, la humilde mística que la  envuelve (gracias en mayor medida a cómo la luz se filtra e incide dentro del edificio) la convierten en un monumento de mayor envergadura. Y eso desde el punto de vista de alguien que se deja llevar por lo arquitectónico, ya que  en el tema religioso ni fu ni fa. El nombre de este templo mariano es Santa María del Mar.


Detrás de Santa María del Mar hay una historia que pone de manifiesto la fuerza de voluntad y dignidad del pueblo llano, pues mientras La Catedral fue construida para las clases pudientes Santa María del Mar se alzó al mismo tiempo por y para el pueblo. No cabe decir que para aprender un poco sobre este tema podéis tirar de algunos libros de historia o Wikipedia aunque desde 2006 existe una novela que hace que acercarse a este capítulo de la historia de la Barcelona medieval resulte menos tedioso.



Hoy en día es difícil encontrar a alguien que no haya leído La Catedral del Mar (Plaza&Janés / Debolsillo) de Ildefonso Falcones ya que en su momento y en un tiempo récord acabó convirtiéndose en un best seller. En la novela seguiremos los pasos de Arnau Estanyol un muchacho que ya desde antes de su nacimiento su sino estará marcado por la tragedia. Una narración ágil (muy cinematográfica) nos hará engullir páginas y descubrir las traiciones y venganzas típicas de este tipo de novelas que harán que el protagonista vaya ascendiendo en la escala social con la Barcelona medieval como telón de fondo.



El libro se puede dividir en dos partes: Arnau niño y Arnau adulto. La primera parte, en la que Arnau acabará incluso convirtiéndose en el bastaix (hombres que transportaban las piedras para construir la basílica) más joven de Barcelona, es narrada muy al estilo novela picaresca, con el menudo Joanet (amigo de Arnau al que acabará considerando como de la familia) como el contrapunto de inocencia y candidez que el protagonista va perdiendo a marchas forzadas. Una primera parte que nos deja una escena triste y de dureza descarnada que será ese punto fronterizo en el que un niño deja la infancia para brutalmente abrazar la edad adulta.

Ildefonso Falcones cavilando las tropelías por las que hará pasar a Arnau


En cuanto Arnau Estanyol crece su personalidad pierde carisma y complejidad, el personaje se torna uno del montón obligado a realizar tareas y acciones mil vistas en novelas similares. Además, todas las féminas del libro acaban rendidas a sus pies, tarde o temprano y de forma muy forzada, como igual de forzadas son algunas escenas que se resuelven más por azar que por planificación. Por suerte, la historia del protagonista se apuntala con cierta firmeza gracias a  secundarios como Hasdai Cresca (judío pudiente al que Arnau hará un favor impagable y que este agradecerá con su amistad), Sahat (esclavo en busca de la libertad) o Elionor (pupila del Rey que contraerá una gran enemistad con Arnau). En esta parte disfrutaremos de escenas de batalla narradas con verosimilitud que nos llevará a conocer a los almogávares: soldados que se comportaban casi como mercenarios y que lo mismo les daba hacer tareas de espionaje que asediar un castillo. Unas tropas de choque muy duras que incluso en tiempos de paz siempre andaban buscando jaleo. También seremos testigos de una emocionante batalla de barcos en las playas de Barcelona que resultará esencial para que Arnau levante envidias que lo llevarán incluso a enfrentarse con la Inquisición.



En definitiva, La Catedral del Mar es un libro de ficción histórica que nos muestra tradiciones, vida, trabajo, cultura y clases sociales de una época medieval cruel y de una Barcelona en pleno desarrollo a través de los ojos de un personaje que deberá enfrentarse a multitud de enemigos, pero que también será arropado por amigos, mientras, paralelamente, asistimos a los años más significativos de la construcción del templo mariano.



Hace una semana que se estrenó la serie de La Catedral del Mar. Una serie que narra, (o al menos es lo que he podido observar tras visionar los dos capítulos de los ocho que conformarán la ficción televisiva) con cierta fidelidad, aunque condensando de forma considerable, lo narrado en la novela de Ildefonso Falcones. En el reparto encontramos a actores como Aitor Luna que interpreta a Arnau Estanyol, a Michelle Jenner (que parece que se está especializando en papeles de series históricas), a Tristán Ulloa (al que hace poco pudimos ver en la serie Fariña) o a  Josep María Pou interpretando a Sahat.


jueves, 11 de enero de 2018

El mejor y el peor del 2017

Debido a mis compromisos con otro blog este año mi blog personal ha presentado un notable descenso en el número de entradas. No es que lea menos, simplemente es que reseño menos por estos lares. Con todo, siempre que puedo regreso a este rinconcito a seguir con esta grata tarea de contaros los cómics y libros que me he leído.

Ya llevamos más de diez días de 2018. Los regalos quedaron atrás, así como las comidas copiosas y el atragantamiento con las doce uvas. Ahora toca recapitular y ver qué lectura fue la más placentera del 2017 y cuál me pareció la más floja.


El mejor del 2017

Me ha costado decidirme. Este año he ido escogiendo las lecturas con cuidado. Digamos que me he arriesgado poco. He tirado de clásicos, he leído cómics y me he volcado en los géneros en los que me encuentro más cómodo, como la ciencia ficción o la fantasía. Pero el elegido no pertenece a ninguno de los dos géneros que he citado. Las aventuras, con un toque de humor, copan las páginas del clásico que he escogido. La novela cuenta la historia de un muchacho algo pendenciero que, junto a su mejor amigo, vivirá un puñado de aventuras en un verano que parece no terminar. Una estación que el lector siente en sus propias carnes (así me pasó a mí) mientras se divierte con las gamberradas que los dos muchachos van montando. Sí, el libro no es otro que Las aventuras de Huckleberry Finn de Mark Twain. Mi recomendación: disfrutad de la novela en verano, al lado de una piscina o un río, tumbados sobre la arena de la playa, tal vez con ello acentuaréis esa maravillosa sensación de estar dentro del libro



El peor del 2017

Se me ha hecho complicado elegir uno. Y es que este año no ha habido ninguno que me haya parecido una pérdida de tiempo el estar leyéndolo. Es la sensación, totalmente subjetiva por supuesto, por la que me guío a la hora de escoger el peor del año. Sin embargo, sí ha habido un libro que parecía prometer mucho y al final, siendo una lectura entretenida, no pasó de ser regulera. Así que, más que "peor", podríamos dejarlo en "El menos bueno del 2017".



Estados Unidos de Japón de Peter Tieryas hizo que me creara grandes expectativas. Ya sabéis, el hype… Luego descubrí una historia con una trama ya muchas veces vista y unos personajes con los que resultaba difícil empatizar. Las luchas con mechas (magníficamente narradas) y la buena utilización de la cultura geek es lo mejor de la novela.

   

jueves, 11 de mayo de 2017

¡Guardias! ¡Guardias!

Empecé a leer a Terry Pratchett por Carpe Jugulum. No es ni de lejos la mejor de las opciones, lo sé. Luego le siguió El asombroso Mauricio y susroedores sabios. ¡Bingo! Ese sí que es una maravilla. Seguidamente Brujerías y El color de la magia. Ronda de Noche (delicia pura), Regimiento Monstruoso, etcétera. La pauta siempre ha sido que leo sin seguir un orden; y, sinceramente, no creo que por ello haya disfrutado menos de su obra. Es por ese motivo que, habiendo leído las últimas, y más complejas, novelas del arco argumental de La Guardia (Ronda de Noche, ¡Zas! y Snuff) ahora reseño el libro con el que comenzó su andadura Sam Vimes, el personaje con el que siempre me he divertido más de todos los que llegó a crear sir Terry.



En ¡Guardias! ¡Guardias! los protagonistas son la cochambrosa guardia de Ankh-Morpork; en especial los que hacen la ronda nocturna, que, si cabe, son todavía peor. Son expertos en dejar que los problemas ocurran sin que a ellos les afecte demasiado. Así pues, la mayoría de las veces los esquivan. Pero esta vez es un dragón de titánico tamaño el que acosa la ciudad, y va a ser difícil escaquearse. Con lo cual, y sin que sirva de precedentes, la guardia se va a poner a investigar. En definitiva: a hacer su trabajo.



¡Guardias! ¡Guardias!, y como el propio autor deja claro en las primeras páginas, es una novela dedicada a toda guardia de la ciudad que, una vez aparece el héroe, o el villano, en una novela de fantasía, son los primeros en recibir una paliza. Esta es la primera novela en la que descubriremos a Sam Vimes. Un tipo algo holgazán y borrachín, pero que sabe imponerse e impartir justicia cuando es necesario; aunque eso no ocurra muy a menudo. Pero una sucesión de acontecimientos harán que Sam Vimes se replanteé qué significa pertenecer a La guardia turno de noche. El primero es la aparición de un nuevo recluta llamado Zanahoria que derrocha motivación por los cuatro costados. El segundo es un dragón, algo que podría pasar desapercibido si no fuera porque están totalmente extinguidos.



Temía, y tras haber leído novelas más complejas de La guardia, que esta trama me resultará menos divertida o entretenida. Si es cierto que es de esa época en la que Pratchett “utilizaba menos la sátira”, era algo menos oscuro y tiraba más del humor absurdo. (Aunque sin llegar a los extremos de las primeras novelas de Rincewind). Pero Pratchett es Pratchett, así que no sólo encontraremos una parodia a las películas de fantasía en las que un héroe lo soluciona todo, sino que también hallaremos, en forma de ingeniosas frases repletas de ironía, críticas punzantes sobre el racismo, el inmovilismo o el egoísmo humano. Además es una delicia descubrir los inicios de Sam Vimes, de Lady Sybil y sus curiosas aficiones, de Zanahoria y la historia de su clan, del sargento Colon, del cabo Nobby Nobbs o del Bibliotecario, con el cual, en algunas escenas llegué a descacharrarme de las risa. ¡Guardias! ¡Guardias! además es una novela negra de investigación; una en la que prima el cachondeo, los momentos absurdos y la aventura a toda costa.



“A veces la gente era idiota. Pensaban que la biblioteca era un lugar peligroso por culpa de los libros mágicos, cosa que era cierta. Pero lo que la convertía de verdad en uno de los lugares más peligrosos del mundo era el hecho de ser una biblioteca”.


martes, 18 de abril de 2017

Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn empieza justo donde acababa Las aventuras de Tom Sawyer. Esta vez es Huck el protagonista, al cual, todo sea dicho, llevar una vida decente junto a la viuda Douglas no le está resultando nada satisfactoria. Ir bien peinado, asearse a diario, asistir a la escuela, etcétera; todo eso que es lo que vienen haciendo todos los niños honrados, a Huck le está costando barbaridades, y encima, para colmo, aparece su peligroso padre con ganas de arrebatarle todo el dinero que consiguió en la anterior aventura. Su única opción será huir montando cierto espectáculo (que tiene de divertido tanto como de macabro), junto a Jim, un negro esclavo que anhela ser libre.


A diferencia de Las aventuras de Tom Sawyer aquí la narración es en primera persona, y es el propio Huck el que nos irá guiando paso a paso por todas las vicisitudes que tendrá que afrontar hasta alcanzar su meta. Con esto Twain logra cotas de intimidad que con el anterior libro ni llegó a acercarse. Es impagable poder descubrir todos los pensamientos que pasan por la cabecita de Huck, en especial cuando se enfrenta ante elecciones que pondrán su moral a prueba y que dejarán en entredicho todas las leyes absurdas (sobre todo en lo referente a la esclavitud) que existían por aquella época.



Humor y embrollos, son esos dos otros alicientes de los que gozan las novelas de Mark Twain. El humor descrito en el libro abarca casi todo el espectro conocido: desde el más blanco e inocente, al ingenioso, el macabro y en ocasiones hasta cierto humor negro; con todo, Mark Twain se las apaña para que incluso las gamberradas más gordas perpetradas por los protagonistas sigan siendo accesibles a todo tipo de públicos. No nos olvidemos de los embrollos. Esos líos que se montan mientras los protagonistas navegan Mississippi abajo, visitando algunas de las poblaciones y conociendo personajes bastante pintorescos: desde los dos timadores y caraduras profesionales que se hacen llamar rey y duque (y que con la obra de teatro que montan aseguran risas al lector), pasando por todos esos paletos que rondan algunas de la poblaciones hasta, y como no podía ser de otra forma, el propio Tom Sawyer que, como buen amigo (pues Twain vuelve a hablar, y mucho, de amistad) estará al lado de Huck cuando más lo necesite; aunque sus ideas de correr aventuras sean algo retorcidas y a Huck le cueste seguirle el ritmo.

Mark Twain


Es evidente que hay aventuras que calan más hondo que otras, y Las aventuras de Huckleberry Finn, al igual que Las aventuras de Tom Sawyer, son de las que dejan una impronta indeleble. En mi caso no son sólo dos libros capaces de ayudarme a evadirme con bastante facilidad del mundo que me rodea, sino que además incluso me trasladan de estación (refiriéndome al tema meteorológico), pues da igual si es invierno u otoño, ya que al leer cualquiera de estas obras de Mark Twain me descubro como por arte de magia ante el resplandeciente y caluroso verano; esa fabulosa época de vacaciones y de preocupaciones aplazadas hasta septiembre. Además, sea dicho de paso, tanto Las aventuras de Huckleberry Finn como Las aventuras de Tom Sawyer demuestran que los clásicos también pueden ser muy divertidos.


martes, 30 de agosto de 2016

Battling Boy



Los monstruos vagan a sus anchas por Arcópolis y se llevan a los niños a su sombrío inframundo, dejando un rastro de destrucción a su paso. Solo un hombre puede ayudarles: el justiciero Haggard West.
Por desgracia, Haggard West ha muerto.
La ciudad de Arcópolis está desahuciada pero, cuando se salvación llega bajo la forma de un semidiós de doce años, nadie está más sorprendido que el propio «chico batallador»: así llaman a Battling Boy.


Con esta escueta sinopsis se nos presenta una de las historias más originales y épicas que rondan por el mundillo del cómic desde hace un tiempo. Entremos con un poco más de detalle en el mundo de Battling Boy. Entremos en el fantástico mundo, literal y metafóricamente hablando, que Paul Pope ha creado. Arcópolis es una ciudad gigantesca; realmente tiene el tamaño de un país. Y sus gentes vivirían tranquilas de no ser por toda esa cantidad de monstruos que, como una organización mafiosa, pero a lo bestia, les hace la vida imposible. Por suerte tienen un superhéroe que cada dos por tres les saca las castañas del fuego: Haggard West. Él era como una especie de Batman, pero con vestimenta estilo Rocketeer, y digo era porque los monstruos de Arcópolis han conseguido lo que desde hace mucho tiempo vienen intentando con cierto tesón: matarlo. Aurora West, su hija, ha prometido venganza, pero por el momento, sin nadie que se lo impida, la ciudad empieza a ser asediada por los monstruos. Cuando Arcópolis está más indefensa que nunca, justo cuando su ejército se está enfrentando a unos de los monstruos más poderosos, un chico llega del cielo y les salva. Battling Boy, el chico batallador, acaba de hacer acto de presencia, ¡y de qué manera!



Paul Pope, dibujante y guionista americano, tiene un curioso estilo en cuanto al dibujo se refiere. Mucho más cercano al cómic europeo (y a las obras de Hugo Pratt en especial) que al americano pero con la capacidad de mezclar ambos estilos y hasta de añadir sutiles notas de manga. Su trazo es impulsivo y nervioso, digno de alguien que sufre el baile de san vito. Labios turgentes, narices respingonas, cuerpos delgaduchos y en ocasiones desgarbados, pero todos, completamente todos esos personajes visten curiosas y realistas vestimentas. Mirad a Battlin Boy si no me creéis. ¡Es una estrella del pop! ¿Y Haggard West? Parece que en su fondo de armario haya ropajes de los años 40 a los 70. Paul Pope sabe vestir a sus personajes, bien. Da  mucha importancia a la ropa (atentos a las camisetas del protagonista), perfecto. Pero además sabe cómo dotar de movimientos a esos personajes y a su ropa. Saltos, puñetazos, cabriolas variadas; todos con naturalidad, con suavidad, sin movimientos forzados. Y en Battling Boy, que hay bastante acción, os hartaréis de contemplar bonitas viñetas en las que el protagonista hace elenco de sus mejores movimientos de combate. Del dibujo, pues, no hay quejas. 


¿Del guion? Menos. La historia derrocha imaginación y aúna géneros tan variados como las historias épicas de dioses (griegos, romanos, nórdicos), ciencia ficción (en especial SteamPunk) fantasía (mirad todos esos monstruos que rondan por ahí) y como no, superhéroes (Batman sobretodo). Pero además de esto Pope habla del duro trance que es pasar de niño a adulto. Al final la mezcla es altamente explosiva y adictiva como una droga. Las páginas de este primer número vuelan y no mucho rato después estaréis deseando leer la segunda parte o, como mínimo, releer este Battling Boy

jueves, 11 de diciembre de 2014

Pigmeo



Pigmeo forma parte de un grupo de terroristas adolescentes enviados a Estados Unidos para cometer un atentado masivo. Camuflado como estudiante de intercambio, el agente 67 deberá convivir con la típica familia americana mientras planifica el ataque. Para conseguir su objetivo cuenta con unos conocimientos avanzados de química y el dominio de las artes marciales. Está entrenado para detonar un artefacto mortífero en el momento preciso, si consigue, eso sí, controlar sus inoportunas erecciones.






El agente 67, más tarde bautizado con el mote de Pigmeo por sus amigos y familiares de acogida, es un muchacho extranjero que junto a otros compañeros de su país llega a Estados Unidos infiltrado como estudiante, pero con el propósito de perpetrar un terrible atentado. El problema es que poco a poco se va encariñando con los ciudadanos que le rodean y con su extraña forma de hacer las cosas, y eso no hace más que crearle tantas dudas como problemas con sus compañeros terroristas.



Chuck Palahniuk vuelve a la carga con un libro tan extremadamente raro como repleto de sátira. El autor se sigue riendo y criticando, a su manera, el consumismo desmesurado, la religión y sobretodo el racismo. Y para ello se ayuda de un curioso y carismático personaje, un adolescente que podría venir de cualquier país con un régimen totalitario con un dictador al mando. En el libro es Pigmeo quien relata su historia mediante informes, con un dominio escaso del idioma sus frases cortas vienen cargadas de errores gramaticales y de un puñado de adjetivos calificativos que en más de una ocasión provocan la carcajada. Los momentos de humor negro se mezclan con otros de acción, en los que el protagonista utiliza artes marciales, o con las típicas escenas de las que tanto gusta al autor describir con extrema meticulosidad. Escenas estas últimas repletas de todo tipo de fluidos, violencia o sexo. A través de esos informes el autor también nos hace revivir la dura infancia del protagonista y los contrastes culturales, los cuales les llevarán a él y a sus compañeros a meterse en más de una situación tan extraña como embarazosa.



En general Pigmeo es un libro entretenido, con los típicos tics que el autor de forma consciente o inconsciente deja en la narración, que se deja leer y que nos explica una bizarra historia de amor y redención de un terrorista adolescente.

martes, 12 de agosto de 2014

El dragón rojo



Will Graham investigador del FBI sufre de tal empatía emocional que es capaz de pensar como un asesino. Por eso recurrirán a él para atrapar al asesino en serie que han bautizado como El Dragón Rojo. Dicho asesino mata a familias al completo siguiendo un sangriento y oscuro ritual. Cuando Will se vea algo perdido recurrirá, no sin ciertas reticencias, a un asesino que está preso pero que puede ayudarle en su tarea. Ese psicópata no es otro que Hannibal Lecter.



El Dragón Rojo es una novela de Thomas Harris, creador del psicópata con mayor carisma e inteligencia que la literatura haya conocido jamás. Hannibal Lecter, protagonista absoluto de las otras novelas de la saga  en esta solo tiene un papel secundario y poco importante; dejando mayor protagonismo al asesino Dragón Rojo y a la batalla que mantendrá contra él mismo y el investigador del FBI que pretende capturarle. La historia es interesante y, aunque se lee con cierta comodidad, no ha acabado de engancharme y en algunos pasajes hasta se me ha hecho pesada. El que Hannibal aparezca en contadas ocasiones resta enteros a la novela. El asesino protagonista tiene una oscura e interesante personalidad, además de un pasado bastante perturbador, pero acaba aburriendo. El único personaje realmente interesante es el investigador Will Graham y su retorcida forma de pensar y manipular, en ocasiones casi sin querer.



El Dragón Rojo es una novela negra con demasiados altibajos. A mí parecer, trata con maestría la psique humana pero no consigue crear una historia que enganche lo suficiente además de ser en muchos tramos bastante previsible.  

lunes, 30 de junio de 2014

Euromalson: Algú s'ha cruspit la classe mitjana



Quan la classe mitjana protagonitza una pel·lícula de terror, Europa tremola.
Quan Europa dirigeix una pel·lícula de terror, la classe mitjana tremola.
Sabem reconèixer les nostres pors més ancestrals?
On s'amaguen els monstres que volen xuclar-nos la sang?
I el pitjor de tot... què carai significa ser europeus?
Aleix Saló amplia el punt de mira i ens convida a un safari per la Unió Europea, un territori salvatge i indòmit on les coses funcionen a tort i a dret.




Aleix Saló no es economista, ni historiador; solo es un gran dibujante que además le gusta ordenar cosas. En Euromalson (Europesadilla) lleva a cabo lo que ya ha hecho en sus anteriores obras (Españistan y Simiocracia), recopilando información, datos (tanto económicos, como sociales y sobretodo históricos) y los ordena. Los ordena de tal forma que crea una historia que a medida que vas leyendo cobra sentido. Los ordena de tal forma que incluso cosas en principio tan inconexas y alejadas como los edificios más altos del mundo y la crisis que azota a medio mundo encajan como un puzle. En Euromalson Aleix Saló nos lleva por un recorrido por la historia de esas cosa llamada Europa, desde que los fenicios llegaran a ella y la revolucionaran hasta nuestros días en donde Angela Merkel la domina con mano de hierro. 



Por el camino nos va a contar no solo la evolución de las gentes que habitaban esas tierra antaño, (en la edad antigua, la edad media, el modernismo,etc) sino que además nos descubrirá con un lenguaje sencillo y coloquial un montón de conceptos (CE, FMI, BCE, CEE, globalización, ¡y muchas más!) que muchas veces hemos oído hablar de ellos, y nos los han explicado en otros libros o en televisión pero con palabras tan complejas que enseguida hemos decidido dejar nuestra mente vagar por lugares más tranquilos. Si a esto le añadimos esos dibujitos (ya marca de la casa) tan peculiares que acompañan las explicaciones y ponen un punto de humor irónico y mucho de satírico nos encontramos con un libro muy ameno y fácil de leer que viene a demostrarnos que el ser humanos es capaz de pensar en economía y reír a la vez sin morir en el intento.


No os perdáis el book-tráiler, que una vez más es tan interesante y didáctico como hilarante.

lunes, 26 de mayo de 2014

Nunca olvides que te quiero



Madison tenía 11 años cuando fue secuestrada. Es una niña viva, alegre y divertida que desde muy pequeña ha desarrollado una fuerte personalidad, repleta de imaginación y creatividad, y que incluso en esta situación dramática, encerrada en la casa de su secuestrador no pierde el optimismo. Durante los casi 5 años que dura su encierro, se desahoga escribiendo sin censura en un cuaderno que es su gran vía de escape y la única posibilidad de sentirse libre; describe al detalle sus sensaciones, la añoranza de sus seres queridos, su sorpresa por el gradual paso a la adolescencia... y todas las mil y una extravagancias que se le ocurren. Léonore, la madre de Madison, intenta sobrellevar la ausencia de su hija escribiéndole cartas diariamente en las que le cuenta todo lo que pasa en la familia: sus esperanzas y penas, la muerte del abuelo, cómo su gato la echa de menos y algunas novedades acerca de Stanislas, el profesor de tenis de quien Madison estaba enamorada. Un joven que busca ser amado a cualquier precio aunque en realidad no sabe disfrutar de su libertad. Una novela magistralmente narrada a tres voces que convierte un trágico suceso en una historia cargada de humor y emoción, que atrapa al lector y le invita a una reflexión sobre el amor, la libertad y la esperanza. Una novela que nos recuerda que la capacidad de ser feliz es también un estado del alma 

 
Delphine Bertholon
 Nunca olvides que te quiero empieza con Madi ya secuestrada y su madre escribiendo cartas que jamás serán leídas. Gracias a la fechas que la madre pone en sus cartas y a las que la chica secuestrada pone en su diario descubriremos que la historia viaja hacía el futuro en algunos pasajes mientras en otros vuelve hacía atrás para profundizar más en otro asunto. Como tercera historia tenemos la del profesor de tenis de la chica secuestrada. Un muchacho que el amor incondicional lo convertirá también en un preso y que en un primer momento no tiene nada que ver con el caso y puede llegar a desconcertar.
Delphine Bertholon imprime un estilo muy diferente a cada narrador y con ello consigue que te creas la parte de historia de cada personaje. Mientras que la madre normalmente es un ser angustiado presa de la tristeza y Madison, irónicamente, es una muchacha llena de esperanza (que en contadas ocasiones pierde) el más libre de todos, Stanislas es el que en la mayoría de ocasiones se siente más atrapado.
La prosa, sobretodo en la parte de Stanislas, es realmente rica, en algunos momentos tan repleta de florituras que puede llegar a empachar. La parte de Madison, más juvenil, inocentona y divertida, logra que la historia fluya y se haga mucho más digerible.

Portada con el título original

En general Nunca olvides que te quiero resulta una historia de amor a tres bandas tan esperanzadora como sosa que aún así consigue enganchar lo suficiente para hacerte llegar a la última frase del libro.

jueves, 6 de marzo de 2014

1984




La acción se desarrolla en 1984 en una sociedad inglesa dominada por un sistema de colectivismo burocrático que controla el Gran Hermano. Un hombre llamado Winston Smith intentará rebelarse contra ese control, la manipulación y el autoritarismo. Smith trabaja en el Ministerio de la Verdad. Su cometido se limita a escribir la historia de manera que siempre coincida con los intereses y predicciones del partido, así como a hacer desaparecer de los diarios, archivos, etc., los nombres de las personas molestas. Progresivamente se rebela contra la vida que le han obligado a llevar y, con toda clase de precauciones, intenta conservar un diario donde escribe sus dudas, sus pensamientos y sus sentimientos.


George Orwell: mitad escritor y mitad profeta

Bienvenidos a una nueva orden mundial. Aquí manda el Gran Hermano y él vigila todo lo que haces: lo que ves, lo que escribes, lo que lees, con quién te relacionas, etc. Una sociedad en el que a diario la historia es cambiada por intereses y  en donde tus propios hijos pueden denunciarte por traidor. Winston Smith vive en este mundo y hasta ahora no se había preguntado si era correcto o no... hasta ahora. Poco a poco irá infringiendo reglas, sabiendo que eso le puede costar la vida, y esto a su vez le llevará a conocer a otras personas, incluso a enamorarse y ser feliz. Todas esas personas, al igual que él,  están hartas de vivir bajo el yugo de un gobierno totalitario.



George Orwell vio un futuro oscuro y tétrico, en donde las personas eran convertidas en ovejas sin capacidad de pensamiento y decidió plasmarlo en una novela: 1984.
En 1984 el autor describe con minuciosidad la clase de sociedad a la que se enfrentan las personas desde el punto de vista de Winston Smith; un tipo corriente que trabaja en un lugar en el que lo único que hacen es borrar la historia que no interesa al gobierno y explicarlo desde su punto de vista, mucho más favorable.
Es curioso descubrir que algunos pasajes de 1984, por desgracia, ahora se acercan demasiado a la realidad, y por eso consigue que el relato sea más espeluznante. Como antes he dicho Orwell se empeña en cada capítulo en hacer hincapié en las descripciones de la sociedad, mostrándonos una y otra vez aspectos ya descritos en otros capítulos, supongo que con la intención de hacer más vívidas las imágenes de ese lugar tan represivo. Por otra parte, los pensamientos y divagaciones, ambos con gran carga no solo política si no también filosófica, del personaje principal ocupan otra de la gran parte del libro. Por ello, quién busque un libro para entretenerse o divertirse va a toparse con una historia dura de roer y que no avanza, que se hace extremadamente pesada y a la que hay que prestarle bastante atención (avisados quedáis).

Big brother is watching you!

1984 es una de esas novelas espesas que hay que leer con calma, analizando cada pasaje para encontrar, para nuestro asombro, una historia que en algunos aspectos ya estamos viviendo.

"Guerra es paz
       Libertad es esclavitud 
       Ignorancia es fuerza"

lunes, 3 de marzo de 2014

Snuff




Lady Sybil ha conseguido por fin convencer a su marido, Sam Vimes, el comandante de la Guardia de Ankh-Morpork, de tomarse unas vacaciones. Pero conforme ella planifica unos merecidos días de descanso en el campo, él hace lo imposible para no abandonar su despacho. ¿El problema? El urbanita Vimes odia el campo: tanto aire fresco, tanto cantar de pájaros y, gracias a su bienintencionada esposa, tan escasos bocatas de beicon.
Mientras Sybil toma el té en sociedad y su hijo se dedica a explorar la naturaleza, Vimes no puede evitar hacer alguna que otra pesquisa. Al fin y al cabo, un policía de verdad es capaz de encontrar delitos en cualquier parte, todo es cuestión de paciencia. Efectivamente, Vimes no tarda en dar con un cadáver... Sin embargo, fuera de su jurisdicción y sin poder contar con la ayuda inapreciable del cuerpo policial de Ankh-Morpork, Vimes tendrá que recurrir a su astucia, su olfato, su larga experiencia y el apoyo de su prodigioso mayordomo, para resolver otro caso y conseguir que se haga justicia para los más humildes.

Terry Pratchett y su característico sombrero

Vuelve Sam Vimes, el comandante de la Guardia de Ankh-Morpork, pero está vez algo disgustado ya que su mujer ha decidido que a la familia le iría bien pasar unos días en el campo y desconectar del ajetreo de la ciudad. Y Sam Vimes aborrece el campo, así que no escatimará en esfuerzos hasta dar con un caso y poder ejercer de policía. Lo que no se temía era que el caso, que parece un simple asesinato, es mucho más complicado y grande de lo que el puede abarcar.
Con Snuff Terry Pratchett vuelve con uno de los arcos argumentales más divertidos de la saga MundoDisco : La Guardia de Ankh-Morpork, que últimamente podríamos llamar las novelas de Sam Vimes debido al máximo protagonismo de éste. Así pues, Sam Vimes vuelve con un caso que debe resolver, un caso que a medida que avanza se vuelve confuso y tremendamente oscuro en el que el abuso de poder y la esclavitud serán los temas a tratar. Y es que con Snuff Terry Pratchett sumerge al lector en una novela con muschísimas caras. Tan pronto es una comedia ingeniosa en la que roza lo absurdo como, dando un giro repentino, se
convierte de repente en una novela negra no solo de gran calidad sino también de gran seriedad, siempre sin
olvidar la sátira ácida a la que nos tiene acostumbrados el autor.
Snuff es una genialidad, se mire por donde se mire; pero si hay algo que sin duda sobresale es el personaje protagonista: una especie de Harry el sucio con un poco de Sherlock Holmes y un lado oscurisimo ( solo leyendo la anterior novela ¡Zas!, se sabe el porqué de ese lado tan siniestro) pero con una moral y un sentido del deber que siempre le lleva a proteger al inocente cueste lo que cueste. Por ese motivo, por el camino el protagonista se irá forjando grandes enemistados con tipos tan poderosos como peligrosos, de igual manera su manera de ser atraerá aliados de las razas más insospechadas.
Snuff además debe ser una de las novelas de Terry Pratchett en la que más citas o grandes párrafos repletos de verdad tiene el autor, o al menos a mi me lo pareció.

¿Has oído hablar de lord Vetinari, Feeney? No puedo decir que me caiga demasiado bien, pero a veces da justo en el clavo. Pues bueno, se produjo un pequeño altercado, como decimos nosotros. Resultó que un hombre tenía un perro, un pobre bicho medio muerto según los testigos, y el hombre estaba intentando que dejase de tirar de la correa, y cuando el perro le gruñó el agarró un hacha de un puesto de carnicero que había al lado, tiró al perro al suelo y le cortó las patas de atrás, así sin más. Supongo que la gente diría: "Menudo cabrón, pero el perro era suyo" y cosas por el estilo, pero lord Vetinari me mandó llamar y me dijo: "Un hombre capaz de hacer algo así a un perro es un hombre al que la ley debería vigilar de cerca. Registre su casa de inmediato". El hombre fue ahorcado una semana después, no por el perro, aunque por mi parte no habría derramado una sola lágrima si hubiera sido por eso, sino por lo que encontramos en su sótano, con cuyo contenido no te castigaré. Y el puto Vetinari volvió a salirse con la suya porque tenía razón: donde hay delitos pequeños, no andan muy lejos los grandes crímenes.

 
Sam Vimes es más duro que el pan de ayer

Snuff es una novela imprescindible, no solo para fans de MundoDisco, de Terry Pratchett, de la novela de comedia, de la novela negra, de la novela de aventuras, de los protagonistas con carisma, de la sátira, de los antagonistas con pocos escrúpulos, de los secundarios graciosos... esto... ¡que la leáis y punto!

lunes, 28 de octubre de 2013

El Atlético Invisible



Ante el espectro de drásticos recortes que amenazan con perjudicar a su sosegado y agradable modo de vida, los magos de la Universidad Invisible de Ankh-Morpork se ven obligados a ceder a la voluntad de Vetinari, el tirano benévolo de la ciudad, y reanudar con la tradición futbolera de su venerable institución. 


Pero cuidado... No solo tendrán que aprender a dominar las impenetrables técnicas del balompié, formar un equipo en condiciones e incluso ganar un partido, sino que también tendrán que hacer todo eso sin recurrir a la magia.

Afortunadamente, cuentan con la ayuda de cuatro trabajadores de la Universidad: Trev, un simpático gamberro que lleva el fútbol en la sangre; Juliet, una hermosísima chica algo pánfila, pero de buen corazón, cuyo debut como modelo revolucionará el mundo de la moda; Glenda, la imprescindible cocinera de noche; y el hacendoso señor Nutt, cuyos orígenes son un misterio para todos, incluso para él mismo. Al acercarse el día del gran partido estas cuatro vidas se verán enredadas y cambiadas para siempre, mientras que el juego que tanto fervor despierta entre sus conciudadanos quedará sutil pero inconfundiblemente transformado.




Vetinari el "jefazo" de Ankh-Morpork decide, no sin tener buenas razones, que los magos deben participar sí o sí en la liga de fútbol. Eso creará bastantes situaciones alocadas, ya que los magos que hacía tiempo no hacían ni lo más mínimo deberán entrenar cuerpo y mente para poder ganar la liga, ya que por unas determinadas circunstancias tienen mucho en juego. Y casualmente será alguien de muy baja clase el que deba darles lecciones para que finalmente puedan llegar a buen puerto.
Terry Pratchett se atreve con todos los temas y es que esta vez sin medias tintas se mete de cabeza en el mundo del fútbol, o algo que se le parece . Ya que es una mezcla entre fútbol, rugby y dar golpes sin ton ni son al que se cruce en tu camino.
No solo del deporte rey trata la historia, si no también de los hinchas y de las peleas que hay entre bandas rivales; todo con humor e ironía pero acercándose tanto a la realidad que llega a impresionar. Esa sería la trama principal pero conociendo a Pratchett y sus rocambolescas mezclas no es de extrañar que a medida que avanza la historia nos encontremos una historia al estilo Romeo y Julieta (cambiad a las familias por hinchas rivales) con tintes en algunos tramos de la Celestina. Y por si eso fuera poco para convertir El Atlético Invisible en una historia delirante y divertida nos encontraremos en más de una ocasión con un pase de modelos con ropa para enanas patrocinado por dos modistas un tanto peculiares.



El Atlético Invisible se lee rápido gracias a la prosa de Terry Pratchett que te obliga a ir a por faena, que sea entretenido a la par que crítico también ayuda. Y aún así no es de lo mejorcito de Pratchett. Tal vez sea el tema que no da más de sí (y eso que el autor lo exprime con maestría y saca lo mejor). O tal vez los personajes, que aunque bien definidos y divertidos no acaban de tener el carisma típico de las novelas de Pratchett.



El Atlético Invisible es una novela muy recomendable para todo aquel lector que quiera embarcarse en el mundo creado por Terry Practchett, para los fans, acostumbrados a novelas mucho más potentes tal vez les parezca algo floja.

"Lo que pasa con el fútbol, lo verdaderamente importante del fútbol, es que no se trata simplemente de fútbol"

martes, 20 de agosto de 2013

Apocalipsis Z : Los días oscuros



La civilización ya no existe. No hay internet. No hay televisión. No hay móviles. No hay supermercados, ni colegios. Ya no hay nada que te recuerde que eres un ser humano. En el mundo solo quedan pequeños grupos aislados que quizá sean peores que el peor de los No Muertos. Estate alerta, el Apocalipsis ha empezado. Ahora solo tienes un objetivo: sobrevivir

Los cuatro supervivientes (y el gato) que consiguieran escapar por los pelos de las garras de las hordas de zombies ahora han llegado a las islas canarias. Esperaban encontrar algo más de tranquilidad y lo que hallan es una guerra civil entre islas. Además, su largo viaje hasta las islas ha llamado la atención de aquellos militares que preparan una incursión en uno de los lugares más infestados por no muertos de la península: Madrid. Así que sin quererlo han sido reclutados para llevar a cabo la misión de conseguir medicamentos.

Manel Loureiro


En esta segunda parte de la trilogía Apocalipsis Z la forma de narrar pasa de ser estilo diario (algo que fue el principal reclamo de la primera entrega) a la más típica tercera persona en la mayoría de la novela. De esta manera y con un ritmo más ágil, Manel Loureiro esta vez, y aunque ya sentara las bases en El principio del fin, narra una historia en la que los menos peligrosos son los muertos vivientes. 
En Los días oscuros el autor desgrana un poco más sobre los detalles del virus que ha provocado la debacle de la sociedad actual y sobre la situación mundial, explicando quizá demasiado y dejando poco o nada a la imaginación del lector.



Tanto los personajes (de personalidad plana) como muchas de las situaciones son los típicos clichés que se pueden encontrar en cualquier película hollywoodiense de este género. Las escenas de tensión que habían en la primera novela en esta desaparecen y todo el libro queda totalmente poblado de acción pura y dura. Aún así es precisamente esa acción vertiginosa la que hará que en unos pocos días pueda ser engullido; siempre y cuando el tema zombie te atraiga un poco. 



Apocalipsis Z: Los días oscuros es un libro sin pretensiones pensado para aquellos que solo busquen un poco de divertimento.