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martes, 3 de julio de 2018

Buenos Presagios


Azirafel es un ángel guardián. Crowley un  ángel caído. Ambos son colegas, o al menos se toleran. Llevan vagando por la Tierra desde el principio de los tiempos, han asistido a miles de acontecimientos clave a lo largo de toda la historia de la humanidad pero ahora se acaban de enterar de que se acerca El Apocalipsis y que todo se irá al carajo. Y claro, ahora estaban bien, se habían acostumbrado a los humanos, a las contradicciones que los definen y a las ciudades pestilentes en las que viven. Azirafel y Crowley ven que se les acaba el chollo, así que contraviniendo las órdenes que cada uno ha recibido por parte de sus superiores deciden unirse para que El Apocalipsis no ocurra. Para ello deberán encontrar al niño en el que el anticristo tiene previsto despertar para liarla muy gorda.


Terry Pratchett y Neil Gaiman, Neil Gaiman y Terry Pratchett, tanto monta monta tanto pues en Buenos Presagios encontramos a partes iguales la esencia de los dos autores. Por una lado la capacidad de cuenta cuentos de la que goza Gaiman por el otro la imaginación desbordante y cargada de humor de Pratchett. Y aunque en algún momento parece desdibujarse esa esencia y mutar en un pastiche de situaciones absurdas que parecen no llegar a ningún lado, en general la novela tiene una historia que engancha lo suficiente como para que el lector no dude en seguir adelante para descubrir si la profecía de Agnes la Chalada se hará realidad.



La trama es un cachondeo padre con un sinfín de diálogos descacharrantes y situaciones absurdas. Además resulta una sátira de la película La Profecía, sobre todo cuando la narración pone el foco en Adan Young, el niño que podría llegar a convertirse en el anticristo. Pero por otro lado tiene su parte oscura. Una parte oscura que muestra el lado más desagradable del humano a través de los cuatro jinetes del apocalipsis. Aunque la luz siempre acabe atravesando las tinieblas para suavizar el dramatismo mediante el humor y la benevolencia surgida de los lugares (o personajes) más insospechados. Con todo la advertencia es clara: tanto el humor (el humor cargado de ironía y muy mala baba) como las cosas macabras nos son cosas de críos; aunque una buena parte de la novela esté protagonizada por unos mocosos, ¡pero vaya mocosos!

Los padres de la novela


Pero si hay algo que se deba resaltar de forma notable en Buenos Presagios es la química entre la pareja protagonista. Si realmente vale la pena leer esta novela es por todas esas escenas que comparten el ordenado y educado Azirafel y el chulesco Crowley. Escenas en las que acostumbra a desatarse el caos, no importa si es una fiesta de cumpleaños infantil, una partida de paintball entre compañeros de trabajo o dentro del coche del propio Crowley donde cualquier casete acaba convirtiéndose en una cinta del grupo Queen.

Crowley y Azirafel de carne y hueso


Buenos Presagios (que podéis encontrar publicada por Timun Mas) es una novela escrita a cuatro manos por dos escritores de talla expertos en entretener al lector. A pesar de que tiene algunas escenas sobrecargadas de chistes algo forzados la historia nos lleva a un viaje caótico y divertido que a su manera acaba siendo peculiarmente épico.

El bien y el mal uniéndose para no perder la buena vida 


Gracias a Neil Gaiman, que se ha implicado de forma arrolladora, la novela verá la luz en forma de mini serie en el 2019. Ahora mismo se encuentra en plena post-producción pero que en los papeles de Azirafel y Crowley encontremos a actores tan carismáticos como Michael Sheen o David Tennant hace presagiar (y esta vez no necesitamos profecías) lo mejor.

jueves, 31 de mayo de 2018

La Catedral del Mar


Hace unos años, cuando paseaba por Ciutat Vella de Barcelona y observaba a los turistas haciendo cola para entrar en La Catedral, no podía dejar de pensar qué sobrevalorados están algunos monumentos y qué poco se conocen otros de mismo calado arquitectónico. Sí, La Catedral de Barcelona es impresionante y por dentro es tal la magnificencia de detalles que no puedes más que rendirte a sus pies. Con todo, no lejos de allí, en el barrio del Born existe una basílica que, aunque menor que La Catedral de Barcelona, la humilde mística que la  envuelve (gracias en mayor medida a cómo la luz se filtra e incide dentro del edificio) la convierten en un monumento de mayor envergadura. Y eso desde el punto de vista de alguien que se deja llevar por lo arquitectónico, ya que  en el tema religioso ni fu ni fa. El nombre de este templo mariano es Santa María del Mar.


Detrás de Santa María del Mar hay una historia que pone de manifiesto la fuerza de voluntad y dignidad del pueblo llano, pues mientras La Catedral fue construida para las clases pudientes Santa María del Mar se alzó al mismo tiempo por y para el pueblo. No cabe decir que para aprender un poco sobre este tema podéis tirar de algunos libros de historia o Wikipedia aunque desde 2006 existe una novela que hace que acercarse a este capítulo de la historia de la Barcelona medieval resulte menos tedioso.



Hoy en día es difícil encontrar a alguien que no haya leído La Catedral del Mar (Plaza&Janés / Debolsillo) de Ildefonso Falcones ya que en su momento y en un tiempo récord acabó convirtiéndose en un best seller. En la novela seguiremos los pasos de Arnau Estanyol un muchacho que ya desde antes de su nacimiento su sino estará marcado por la tragedia. Una narración ágil (muy cinematográfica) nos hará engullir páginas y descubrir las traiciones y venganzas típicas de este tipo de novelas que harán que el protagonista vaya ascendiendo en la escala social con la Barcelona medieval como telón de fondo.



El libro se puede dividir en dos partes: Arnau niño y Arnau adulto. La primera parte, en la que Arnau acabará incluso convirtiéndose en el bastaix (hombres que transportaban las piedras para construir la basílica) más joven de Barcelona, es narrada muy al estilo novela picaresca, con el menudo Joanet (amigo de Arnau al que acabará considerando como de la familia) como el contrapunto de inocencia y candidez que el protagonista va perdiendo a marchas forzadas. Una primera parte que nos deja una escena triste y de dureza descarnada que será ese punto fronterizo en el que un niño deja la infancia para brutalmente abrazar la edad adulta.

Ildefonso Falcones cavilando las tropelías por las que hará pasar a Arnau


En cuanto Arnau Estanyol crece su personalidad pierde carisma y complejidad, el personaje se torna uno del montón obligado a realizar tareas y acciones mil vistas en novelas similares. Además, todas las féminas del libro acaban rendidas a sus pies, tarde o temprano y de forma muy forzada, como igual de forzadas son algunas escenas que se resuelven más por azar que por planificación. Por suerte, la historia del protagonista se apuntala con cierta firmeza gracias a  secundarios como Hasdai Cresca (judío pudiente al que Arnau hará un favor impagable y que este agradecerá con su amistad), Sahat (esclavo en busca de la libertad) o Elionor (pupila del Rey que contraerá una gran enemistad con Arnau). En esta parte disfrutaremos de escenas de batalla narradas con verosimilitud que nos llevará a conocer a los almogávares: soldados que se comportaban casi como mercenarios y que lo mismo les daba hacer tareas de espionaje que asediar un castillo. Unas tropas de choque muy duras que incluso en tiempos de paz siempre andaban buscando jaleo. También seremos testigos de una emocionante batalla de barcos en las playas de Barcelona que resultará esencial para que Arnau levante envidias que lo llevarán incluso a enfrentarse con la Inquisición.



En definitiva, La Catedral del Mar es un libro de ficción histórica que nos muestra tradiciones, vida, trabajo, cultura y clases sociales de una época medieval cruel y de una Barcelona en pleno desarrollo a través de los ojos de un personaje que deberá enfrentarse a multitud de enemigos, pero que también será arropado por amigos, mientras, paralelamente, asistimos a los años más significativos de la construcción del templo mariano.



Hace una semana que se estrenó la serie de La Catedral del Mar. Una serie que narra, (o al menos es lo que he podido observar tras visionar los dos capítulos de los ocho que conformarán la ficción televisiva) con cierta fidelidad, aunque condensando de forma considerable, lo narrado en la novela de Ildefonso Falcones. En el reparto encontramos a actores como Aitor Luna que interpreta a Arnau Estanyol, a Michelle Jenner (que parece que se está especializando en papeles de series históricas), a Tristán Ulloa (al que hace poco pudimos ver en la serie Fariña) o a  Josep María Pou interpretando a Sahat.


martes, 8 de mayo de 2018

Fariña


Pensar en narcotráfico a gran escala es pensar en países como Colombia o México, seguramente debido a todas esas películas que se han hecho sobre el tema. Series como Narcos o Breaking Bad no hicieron más que reforzar esa idea. Eso no significa que se ignore las grandes cantidades de mercancía que se han movido en España. No hay más que volver la vista atrás, a la década de los 80, y descubrir cómo toda una generación cayó en las redes de la cocaína o la heroína. Y si ponemos la vista en la actualidad, solo hay que encender la televisión y mirar las noticias para ver de qué forma las lanchas de los narcotraficantes se pasean impunemente por La Línea de la Concepción. Así pues, la respuesta es sí, si la pregunta es si tenemos grandes capos de la droga en España. Con todo, y debido a que siempre han mantenido un perfil bajo, los capos de la droga españoles han pasado bastante desapercibidos, a pesar de las toneladas y toneladas de cocaína y hachís que conseguían descargar en las costas gallegas. Y sin embargo, durante mucho tiempo fueron incluso personajes queridos en los lugares donde residían. Algo que parece increíble sin no exploramos un poco el contexto histórico de la zona. Y la mejor forma de hacerlo es a través del libro de Nacho Carretero Pou: Fariña.

El autor y su obra


He de ser sincero: jamás hubiera leído Fariña. Conocía la existencia del libro de no ficción que trataba sobre el narcotráfico en las costas gallegas, y la portada, mostrando un fardo de coca abierto que deja al descubierto el título, aunque me había llamado la atención no había conseguido atraparme lo suficiente. Así pues, ¿por qué leerlo? El primer factor para hacerlo, y el más importante, fue que en febrero de este año la censura se cernió sobre la obra. Una juez decidió secuestrar la publicación a petición de un ex-alcalde de O Grove que aparecía citado en el libro por supuestos vínculos con el narcotráfico. La jugada les salió mal. Las ventas del libro se dispararon en pocas horas, poniendo de manifiesto que la censura resulta una brutal estrategia de marketing. Por no mencionar que a pocos días de ese suceso se iba a estrenar una serie de mismo nombre basada en la novela. Segundo y definitivo factor que me hizo leer la novela.

Fariña: la serie


En Fariña, Nacho Carretero Pou no solo habla del narcotráfico que asoló Galicia y por ende España, sino que hace un viaje al pasado más remoto de las tierras gallegas para mostrarnos cómo los habitantes del lugar ya trapicheaban con la mercancía de todos aquellos barcos que embarrancaban en la costa. De ahí al estraperlo, en grandes cantidades, de tabaco y poco después a la cocaína y al hachís. El autor hace una profunda radiografía de todas las familias de capos (Los Charlines, el clan de Oubiña, Sito Miñanco, etcétera) además de las múltiples operaciones de descargas. Asimismo hace con las operaciones policiales que se llevaron a cabo para echarles el guante. Muchos datos, lugares y fechas que llegan a resultar un embrollo y a cansar pero que ponen de manifiesto que los capos actuaban impunemente gracias a políticos y oficiales de policía corruptos. La mejor parte del libro, en mi opinión, es aquella que muestra la lucha de las madres que vieron como sus hijos caían en la droga y pagaban un alto precio mientras los capos que la vendían se salían con la suya. Estas madres, con Carmen Avendaño a la cabeza, crearían la  asociación Érguete, una entidad que sacaría los colores a los corruptos y que pondría contra las cuerdas a los capos.

El actor Javier Rey en el papel del narco Sito Miñanco


Fariña, publicado por la editorial Libros del K.O., resulta un libro más esclarecedor que entretenido. Una obra dura, además de un gran trabajo periodístico, que nos muestra un entramado criminal que afectó (y todavía afecta), de una u otra forma, a todos los estratos sociales de nuestra sociedad.



La serie de Fariña fue estrenada a finales de febrero de este año. No sigue al pie de la letra lo contado por Nacho Carretero en su obra pero sí que, y en ocasiones con algún que otro retoque, muestra los puntos más cruciales. Como personajes principales tenemos a Sito Miñanco (Javier Rey) y al sargento Darío Castro (Tristán Ulloa). A través de ellos dos, y a lo largo de 10 capítulos que abarcan casi diez años de historia, los espectadores seremos testigos de cómo unos contrabandistas de tabaco acabaron convirtiéndose en los mayores capos de España.


miércoles, 1 de febrero de 2017

One Punch Man. El Anime.

Tras un tiempo sin dar señales de vida (a unos nos afecta más que a otros la resaca de la Navidad), vuelvo al blog para comentaros una de las últimas series que he visionado.  Dicha serie cuenta de 12 capítulos. A lo largo de estos capítulos descubriremos como un hombre en paro, que lo ha perdido todo, se forma por su cuenta en un nuevo trabajo,  llegando a alcanzar tal nivel que llega a convertirse en el mejor en su sector. Ser tan bueno lo llevará a sentirse vacío, a buscar nuevos retos que consigan motivarlo para continuar adelante. ¿Qué os parece? Así, a bote pronto, parece una especie de drama costumbrista, ¿verdad? Un drama en el que asistiremos a la vuelta del hogar, a traumas familiares, a divorcios y a escenas bucólicas que sólo conseguirán arrancarnos algún bostezo o arrastrarnos al sueño más placentero. Bien, volveré a explicar de qué va la serie: Saitama era un aplicado oficinista hasta que perdió su trabajo. Tras un tiempo en el paro decide reinventarse y hacerse superhéroe. ¿Por qué? Porque sí. En el proceso, además de convertirse en el hombre más fuerte que jamás haya pisado la faz de la Tierra, se quedará calvo. No preguntéis… Tan fuerte será que cualquier enemigo que se enfrente a él será derrotado de un único puñetazo. Ha mejorado, ¿verdad? Pues a grandes rasgos esto es One Punch Man.



El anime One Punch Man es una adaptación del manga de mismo nombre creado por el mangaka One. El manga dibujado por el propio One era en un principio un webcómic, pero ante el desproporcionado éxito que obtuvo en poco tiempo se contrató a Yusuke Murata, con un estilo de dibujo mucho más atractivo, agresivo y menos raro, y se lanzó una versión en papel. De ahí a que se convirtiera en un anime producido por MadHouse era cuestión de tiempo.



La verdad es que cuando empecé la serie me asaltó una reflexión: si en cada capítulo Saitama despacha al enemigo de turno de un solo puñetazo, esto va a acabar aburriendo a partir del capítulo tres. Nada más lejos de la realidad, pues en cada capítulo el asunto mejora. La aparición de nuevos personajes es una de las razones. Como por ejemplo Genos, un ciborg que busca venganza y al toparse con Saitama decide que él sea su sensei. Aunque a éste el asunto no le haga ninguna gracia. Pero no sólo de personajes aliados vive esta serie, sino también de enemigos, algunos de aspecto excéntrico, otros con maquiavélicas intenciones, la mayoría con una colección de músculos en su cuerpo de magnitud insana. Adivinad qué… (y aunque esto parezca un spoiler no lo es, volved a leer el título de la serie y saldréis de dudas) todos la palmarán de un único puñetazo. Saitama siempre llegará para salvar el día. Ahí radica una de las virtudes de la serie, aun sabiendo que Saitama salvará la situación no te levantarás del sofá, porque la cuestión no es el cómo, sino el cuándo. A todo el conjunto hay que añadirle esas situaciones hilarantes. Tales como ese momento en que Saitama debe sacarse, como si del carnet de conducir se tratara, el permiso de superhéroe. O ese momento en el que explica su peculiar entrenamiento y cómo se quedó calvo. Y es que en One Punch Man existe un equilibrio perfecto entre acción y humor que consigue que pases de la tensión a la carcajada en un cambio de plano.




One Punch Man es una parodia, pero a la vez una oda, de todas esas series sobre superhéroes que a medida que avanza la historia cada vez se vuelven más fuertes. Un dibujo repleto de colorido y abarrotado de luz (me encanta esa imagen del apartamento de Saitama, del cual emana calidez, que aparece en los créditos de la serie) y unas melodías pegadizas redondean una historia repleta de humor. ¡No os la podéis perder!


viernes, 23 de septiembre de 2016

5 razones para ver Narcos





4000 soldiers, tens of thousands of rounds fired, and a bunch of fucking helicopters. There was no way Pablo Escobar was getting out of this one”. Así empieza la segunda, y tan esperada, temporada de Narcos en Netflix. En el tráiler ya pudimos escuchar al agente de la DEA Sean Murphy expresando su asombro, no exento de frustración, al descubrir que, una vez más, Pablo Escobar les había dado esquinazo. Las fuerzas especiales colombianas, con ayuda de la DEA, jugando al gato y al ratón con el mayor narcotraficante de la historia: Pablo Escobar. Un tipo que llegó a amasar tanto dinero que, como no sabía qué hacer con él, simplemente lo enterraba. Un hombre que a pesar de utilizar la violencia, de utilizar los medios más sanguinarios para alcanzar sus metas, era muy querido por los sectores más humildes del pueblo colombiano. Con la serie Narcos podemos acercarnos a la figura de Pablo Escobar; tanto a los tramos verídicos de su vida como a aquellos que se han maquillado de ficción. Tal vez esto no sea suficiente para atraer vuestra atención. Es posible que penséis que esta no es vuestra serie. ¿Por qué debería, pensáis, ver esta serie? Os daré cinco razones.



1)Pablo Escobar: Interpretado por Wagner Moura, actor de origen brasileño muy célebre en su tierra que, con este papel, se ha dado a conocer (¡y de qué manera!) al mundo entero. Su interpretación es brillante, consiguiendo un Pablo con muchos matices: el Pablo familiar, el Pablo amigo de los humildes, pero también el Pablo al que hay que respetar o temer, el Pablo vanidoso y el Pablo que envejece y, ya  con la sienes salpicadas de canas, se siente agotado pero con ganas de lucha. En 2015 ya fue nominado a un globo de oro por este papel. Quién sabe, tal vez 2016 sea su, merecidísimo, año.



2)Detectives de la DEA: Una pareja de agentes compuesta por Sean Murphy (Boyd Holbrook) y Javier Peña (Pedro Pascal, al que reconoceréis por su brillante papel de Oberyn Martell en Juego de Tronos) que, aunque en un principio no acaban de encajar, poco a poco se convertirán en uña y carne. El primero, el gringo, se trasladará desde la apacible Miami, en donde está acostumbrado a tratar con hippies que trafican con marihuana, para caer en una guerra cruenta contra los narcotraficantes que manejan toneladas de cocaína. Es su voz, seca, rasposa y dura, la que va narrando los hechos mezclando seriedad con toques de sarcasmo, y que recuerda, agradablemente, al agente Art Keller de la sensacional novela de Don Winslow El poder del perro. Javier Peña es el agente que lleva más tiempo en el ajo y empieza a estar algo cansado de la cacería. A diferencia del agente Murphy, está muy acostumbrado a romper las reglas y a tener informantes de dudosa reputación que encuentra en prostíbulos o entre los propios narcotraficantes. La pareja irá evolucionando a medida que avance la trama. Para ambos se convertirá en una obsesión cazar a Pablo Escobar. Tanta tensión se rebaja de tanto en tanto con las bromas que se hacen entre ellos, el objetivo de las mayoría de chanzas es Murphy y su pobre entendimiento del idioma español.



3) Los malos son malos, pero los buenos también son malos: Cuando la caza de Pablo Escobar se vuelve el objetivo número del ejército de Colombia, todo vale. Atentos al cabronazo del militar Horacio Carrillo y a sus procedimientos de dudosa moralidad. ¡Qué gran personaje! Por no hablar de toda la corrupción que inunda todos los estratos sociales, desde periodistas que maquillan noticias hasta políticos que quieren sacar tajada. ¿La única pega? Los americanos son demasiado buenos; los inmaculados héroes, como siempre.



4)La banda sonora: Desde el tema principal que acompaña al opening (Tuyo de Rodrigo Amarante) y pasando por salsa, cumbia y hasta tangos. Todo temas latinos que en ocasiones te obligan a mover las caderas y en otras te dejan clavado al sofá por lo bien sincronizadas que está con la acción.



5) Engancha desde el principio: Es casi como si te metieras un poco de la mercancía con la que mercadeaban los narcos. Una vez empiezas no puedes parar. Una interesante historia (al estilo Breaking Bad pero sin, por desgracia, llegar a las cotas que alcanzó ésta), con buenos personajes y cargada de grandes dosis de acción que ocurren en el momento oportuno.




Cinco razones para ver Narcos, las primeras cinco que han abordado mi mente. Se me ocurren algunas más, pero para explicarlas debería destripar parte de la trama y sé que no me lo perdonaríais. Porque si hay algo peor que un narco cabreado es un seriéfilo cabreado porque alguien le hizo un spoiler de una serie. 

viernes, 19 de agosto de 2016

Stranger Things



Por si no te habías dado cuenta, por si vives recluido en una cueva, o simplemente porque eres un monumental despistado, los 80 han vuelto para quedarse. Cardados imposibles, hombreras, zapatillas desgastadas, camisetas horteras, videojuegos retro, bicicletas BH o bmx,  etcétera. Y esto, la vuelta de la era más prolífica de todos los tiempos (o eso decimos todos los que la vivimos), no solo lo sabemos tú y yo, si no que la industria del cine, la literatura o los videjuegos también se ha dado cuenta. Libros como Yo fui a EGB no dejan de venderse como churros y ya van por la tercera entrega. En el cine J.J. Abrams y Steven Spielberg, con mayor o menor acierto, nos trajeron Super 8;  eso sin tener en cuenta la infinidad de remakes y reboots que se están haciendo pertenecientes a esa época. Y luego las marcas que dominan el cotarro en el sector del videojuego, que no querían quedarse atrás, ya han recuperado muchos clásicos de las 8bits y algunas compañías ya están barajando sacar al mercado consolas de ese periodo. Así pues, faltaba la televisión. Esa televisión que está viviendo la edad dorada de las series. 
Stranger Things es la serie del momento, del verano y me arriesgo a decir que del año. Una sorpresa que, precedida por un tráiler corto que ya dejaba con los dientes largos, era difícil de prever.



Stranger Things es una oda al cine de los años 80 creada por los hermanos Duffer para Netflix. Un bello y funcional pastiche de todo aquel cine que triunfó por aquel entonces. Tras visionarla me han venido a la mente grandes títulos como: E.T., Alien, Encuentros en la tercera fase, Poltergeist, Pesadilla en Elm Street, Tiburón, Los Goonies o Silent Hill. Vale, este último título pertenece más al mundo de los videojuegos y no es de los años 80, pero no podía dejar de pensar en el pueblecito corrompido y oxidado de Silent Hill y las semejanzas con el, en un principio, tranquilo pueblo de Hawkins y las cosas de difícil explicación que ocurren en su comunidad.
Stranger Things no descuida nada, y además de tener unos grandes actores, con Winona Ryder o Matthew Modine como las caras más conocidas, nos ofrece una brillante banda sonora repleta de sintetizadores que de un buen empellón te devuelven a los 80.




Ahora os debéis estar pregunta que de qué va Stranger Things, y la verdad es que es mejor visionarla sin saber nada de ella, sin tener prejuicios, ni si quiera por el tráiler (que sí encontrareis más abajo). Pero aun así, y como me veo en la obligación, haré una escueta sinopsis: Hawkins es el lugar en el que transcurre toda la acción. Una noche de 1983, y tras una partida al juego de rol Dragones y Mazmorras, unos muchachos se despiden para, cada uno, y pedaleando sobre sus bicicletas, volver a casa. Uno de ellos esa noche desaparecerá sin dejar ningún rastro. Al poco quien aparece es una niña con unas habilidades muy peculiares y que solo responde al nombre de Once. A partir de aquí todo se desmadra y asistiréis a una aventura que al principio parece enfocada a un público juvenil, pero a medida que avanza, se va destapando la  trama y la serie se hace más oscura, deja bien claro que es una serie adulta, que aúna aventuras, ciencia ficción, fantasía y terror, que no debes perderte.


viernes, 15 de julio de 2016

Going Postal



Moist von Lipwig is a con artist...and a fraud and a man faced with a life choice: be hanged, or put Ankh-Morpork's ailing postal service back on its feet. It's a tough decision. But he's got to see that the mail gets through, come rain, hail, sleet, dogs, the Post Office Workers' Friendly and Benevolent Society, the evil chairman of the Grand Trunk Semaphore Company, and a midnight killer. Getting a date with Adora Bell Dearheart would be nice, too...



Bienvenidos, pasad, vais a conocer al timador más caradura de todo Ankh-Morpork, un tipo que es capaz de hacer colar cristales por diamantes, y papeles sin valor por bonos. Si lo que hay que vender es un caballo desgarbado, viejo y de piel decrepito ¡no os preocupéis!, se pinta, se le acicala un poco y pasa por un jamelgo joven. Bienvenidos, pasad, porque vais a conocer a Moist von Lipwig el timador más carismático de toda la obra de Terry Pratchett, y, ¿por qué no?, de gran parte de la literatura universal.
Con Going Postal por fin he dado el paso de leer algo del sensacional Terry Pratchett en inglés. Es innegable el gran trabajo, y los malabares casi imposibles, que los pobre traductores deben hacer para adaptar esa prosa, del autor del sombrero, llena de juegos de palabas, ironía y chistes. Un trabajo arduo y fatigoso que con todo, cuando lees algún libro, y sólo en algún tramo concreto, sabes que de aquel chiste, aquel que no acaba de cuadrar del todo, te estás perdiendo algo. Para empezar, el título, por poner un ejemplo, Going Postal, que viene a ser como volverse loco por el estrés provocado en el trabajo y que detrás de dicha expresión hay alguna que otra macabra historia. En castellano pasó a llamarse Cartas en el asunto, y aunque cuadra con el tema a tratar (ya que el pobre protagonista se tendrá que hacer cargo de la oficina de correos que está en la ruina o cumplir una condena) no es exactamente lo mismo. En su interior más de lo mismo: muchos juegos de palabras y chistes con homófonos, mientras tanto acompañaremos a Moist, y a sus dos extraños e hilarantes compañeros en una batalla sin igual contra el monopolio que ejercen los Clacks (algo así como el internet de Mundodisco).



Por Going Postal pululan Golems, que ayudaran a Moist a llevar su titánica tarea adelante, a pesar de que Adora Bell Dearheart, la dueña de dichos seres, se niegue en un primer momento; surgiendo así entre ellos una historia de amor odio realmente atractiva. Como lo es, de atractivo, cualquiera de los personajes que aparecen en esta obra, incluso el más insignificante. Incluso los secundarios tienen un aura especial y una personalidad única y fuertemente marcada que ayuda a que al final el relato sea un todo realmente impecable. Las propias cartas incluso, a las que Terry Pratchett les otorga una voz lóbrega y melancólica, resultan ser también unos personajes que empujaran a Moist a continuar con su aventura de redención. Y todo ello sin dejar de lado la sátira más despiadada y protestona de Pratchett, haciendo un duro hincapié en el tema de los monopolios y en la explotación laboral.



Going Postal es probablemente uno de los mejores libros de la saga MundoDisco. Y con este arco argumental, el de Moist von Lipwig (Húmedo von Moustachen en castellano) Terry Pratchett nos trajo al segundo mejor personaje de toda su carrera. Lo siento, pero Vimes sigue el primero en el podio.




En 2010, y gracias al canal Sky1, Going Postal se convirtió en una miniserie de dos capítulos. Aunque no sigue al pie de la letra lo descrito en el libro la serie es una adaptación, rodada en HD, muy decente, con actores como Richard Coyle (Moist von Lipwig), Claire Foy (Adora Belle Dearheart) o Charles Dance, más conocido por su papel de Tywin Lannister en Juego de Tronos, interpretando a un increíble y cruel Vetinari.

lunes, 1 de febrero de 2016

El fin de la infancia. Reseña + Tráiler.




La aparición de unas naves colosales que se distribuyen sobre la faz de la Tierra hará saltar todas las alarmas a nivel global. Ante un ataque que nunca llega la duda e incertidumbre produce ansiedad. Poco después los extraterrestres se presentan como los Superseñores y sorprendentemente utilizando ciertas medidas de fuerza pero nunca la violencia consiguen acabar con todo aquello que preocupa a la raza humana: enfermedades, guerras, pobreza, maltrato animal o el reggaeton (esto último no lo dicen pero se sobreentiende) creando de esta forma una sociedad perfecta. Una utopía.
Pero las dudas siguen medrando en la mente de los humanos: ¿Por qué no se muestra? ¿Por qué hacen todo esto? Y la más importante de todas, ¿qué quieren a cambio?



Arthur C. Clarke, conocido autor de ciencia ficción sobretodo por su novela 2001: Una odisea del espacio que más tarde adaptaría Stanley Kubrick, nos plantea un escenario al principio sobrecogedor con la llegada de esos seres capaces de todo y a medida que avanza la novela nos inducirá a dudar de ellos al igual que cualquier otro humano de la Tierra.
Es cierto que al principio temí encontrarme ante una novela espesa en la que se centrará demasiado en el tema político. Por suerte esa sensación desaparece a las pocas páginas y en gran medida ayuda una prosa fluida, amena, muy cercana; cargada de diálogos en los que plantea ideas y explicaciones fáciles de entender y digerir.

Arthur C. Clarke flipando con su propia obra


La trama se mueve a los largo de varias generaciones de humanos y toda ella está bien urdida, sin ningún tipo de fisuras. Algo que sin duda consigue que te aferres al libro y no lo sueltes hasta el último momento. Y a medida que vas descubriendo poco a poco los misterios de los Superseñores vas enganchándote más a la lectura. Además el autor a lo largo de la novela plantea ciertas reflexiones, en especial las relacionadas con mundos utópicos, la perdida del libre albedrío y el entendimiento entre razas dispares de forma fluida y sin lastrar ni la trama principal ni el disfrute.



El final, y un poco antes algunos pasajes previos, puede que nos dejen de las narraciones más bellas e imaginativas de la literatura contemporánea; con ese punto agridulce y melancólico, bastante optimista, hasta cierto punto, y un sutil toque naif. Un final de esos que te deja meditando incluso minutos después de que hayas cerrado el libro.



De la mano de SyFy a finales del año pasado se pudo disfrutar de la adaptación de esta obra de Arthur C. Clarke.  Por el momento os dejo el tráiler de la miniserie de Chilhood's End (El fin de la infancia ) para que vayáis abriendo boca. Si consigo verla os cuento...


jueves, 29 de octubre de 2015

Marvel's Daredevil




Los que somos fans de los superhéroes estamos de enhorabuena. Y es que tanto el cine como la televisión está sacando todo el jugo posible a este género, y lo mejor de todo es que la mayoría de estas producciones son más que aceptables. Ahora, tras series como Arrow, Gotham, The Flash, etc, llega de la mano de Netflix Daredevil. Es casi seguro que la mayoría conocéis a este héroe, pero por si acaso un escueto resumen refrescará no sólo la memoria de algunos sino que además servirá de ayuda para los que poco a poco se van internado en este mundillo.



Matt Murdock es un muchacho que fue criado por su padre que trabaja de boxeador. Un día el muchacho salva la vida de un peatón que iba a ser atropellado por un camión que portaba material
radioactivo. El accidente le deja ciego, pero el producto que ha entrado en contacto con él hace que todos sus otros sentidos se desarrollen de una forma asombrosa. Poco después del accidente una nueva desgracia ocurre y es que el padre de Matt muere asesinado por unos mafioso, hecho que hará que el muchacho, en el futuro, decida convertirse en abogado para poder acabar con los mafiosos y villanos que pueblan su barrio, Hell's Kitchen. Foggy, que es su mejor amigo, y él pronto descubrirán que el sistema está podrido y que por mucho que hagan, los criminales siguen campando a sus anchas. Esto desembocará en que Matt ejerza de abogado por el día y de justiciero por la noches para acabar con todos esos criminales que escapan del sistema judicial.



La serie explica todo esto y más, profundizando en las complicadas relaciones que Matt tiene con sus amigos, ya que debe mentirles a  menudo por sus escapadas nocturnas, y en la sensación de impotencia que siente cada vez que un criminal se le escapa de las manos o un inocente muere. La serie es bastante oscura, y no sólo porque la mayoría de ella transcurra en la sofocante y traicionera noche de Hell's Kitchen, sino porque también toca temas peliagudos como violaciones, secuestros y tráfico de drogas de una forma seria pero no apta para menores. De hecho algunas escenas (véase Wilson Fisk y lo que es capaz de hacer con la puerta de un coche) rozan el gore.



En el elenco de actores vamos a ver unas cuantas cara conocidas tales como: Charlie Cox que interpreta al héroe y que pudimos ver en el papel protagonista en Stardust, a la pelirrojísima Deborah Ann Wool, ¿quién no recuerda a Jessica, la imponente, y al principio tímida, vampiresa de True Boold? aquí es Karen, una mujer que está amenazada de muerte por la mafia por enfrentarse a ella, interpretando a Foggy el amigo fiel del héroe encontramos a Elden Henson que últimamente lo hemos visto en el rol de Pollux en Sinsajo, Rosario Dawson (Sin City,Death Proof) también forma parte del elenco interpretando a la enfermera de los héroes que administrará de forma secreta los primeros cuidados a Daredevil y que próximamente lo hará también con Luke Cage en la serie que éste protagonizará. La interpretaciones son todas muy buenas: Foggy y su eterno optimismo, Matt Murdock y sus dos caras, Karen y su fe en la justicia, pero si de interpretaciones se refiere la que se lleva el premio es la de Wilson Fisk (también conocido como KingPin) interpretado por un grandísimo Vincent D'Onofrio , en todos los aspectos, que clava a la perfección a un maestro del crimen que vive atormentado por sus miedos y traumas que le persiguen desde que siendo un infante ocurriera una situación trágica en su familia.



Otro de los puntos fuertes de la serie es su aire indie en algunas escenas, como la del pasillo. Una toma fija en la que el héroe reparte a diestro y siniestro, pero sin grandes alardes, sufriendo y arrastrándose, pero aguantando para poder conseguir su objetivo, consiguiendo que cada golpe o puñetazo que reciba nos duela a nosotros también y mostrándonos que Daredevil no es un dios inmortal y los golpes que recibe le van a dejar lesiones o cicatrices. Esta ha sido una de las escenas más comentada de la serie, pero en general todas las escenas de acción, las justas y necesarias y sin saturar, han sido rodadas con especial cuidado (recordando en algún momento al Batman de Nolan) sin dejar de lado una trama criminal más que interesante. La intro además, es en sí una pequeña obra de arte.



Daredevil se une a todas esas series de superhéroes que ahora pueblan nuestros televisores u ordenadores imponiéndose, tal vez y de momento, como la mejor, haciéndonos olvidar del todo a Ben Affleck y su bailecito absurdo en el parque junto a Elektra y otorgando, por fin, a un superhéroe de categoría como Daredevil el trato que se merece.