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jueves, 12 de julio de 2018

Astérix en Italia


Con el calor estival no sólo regresa el canto excitado de las golondrinas a última hora de la tarde, la arena de la playa que se escurre entre los dedos de los pies o los guiris con tonalidades de piel que rivalizarían con el helado de fresa y nata, también lo hacen todas esas guía de viaje que hablan de los enclaves o monumentos típicos, que jamás habría que pasar por alto, del lugar en cuestión al cual pretendemos viajar. Guías ordinarias, de fotografías en ocasiones anticuadas y de descripciones prosaicas pero de estilo narrativo similar a un prospecto de un medicamento. Puestos a tantear ese lugar que nos gustaría visitar, ¿por qué no hacerlo de una forma diferente? ¿Por qué no hacerlo, además, a través de un cómic?

Astérix en Italia es el último título de los personajes que Goscinny y Uderzo crearon a finales de los años cincuenta y que desde Astérix y los pictos los encargados de dar vida son el guionista Jean Yves-Ferri y el dibujante Didier Conrad. Esta vez nos plantean una historia harto sencilla: los romanos han creado una carrera que cruzará todo el país italiano, una especie de Giro de Italia mezclado con el GP de Monza pero con cuadrigas. Y allí que van Astérix, Obélix e Ideafix.



La historia sirve como una estupenda excusa para que recorramos junto a los protagonistas una antigua Italia convulsa de pueblos que tratan de evitar que los romanos acaben tomando el control total de su nación. Entre topicazos, datos curiosos e historia iremos avanzando y conociendo costumbres, monumentos y lugares dignos de ser visitados mientras nuestros protagonistas se las ingenian para ir terminando cada etapa, para estupor y enfado de los romanos que mediante trampas intentan hacer lo imposible para evitarlo.



En Astérix en Italia no sólo vamos a encontrarnos con datos curiosos, y reales, sobre Italia, sino que el cómic está repleto de guiños a la Formula 1, a la cultura actual (incluida la gastronómica, como no podía ser de otra manera) además de algunos cameos de personajes vinculados al país en cuestión y que nos obligará a repasar cada viñeta con lupa, como si se tratara de un libro de ¿Dónde está Wally?



En definitiva, Astérix en Italia, publicado por la editorial Bruño, es un cómic que sigue manteniendo buena parte del espíritu original con el que el dúo Goscinny-Uderzo dotaron a la obra: diversión, aventuras, humor y un puntito de ironía que harán las delicias de los fans. Un cómic que te abrirá el apetito por conocer un poquito más de Italia.

Ahora sí, ya puedes agenciarte una guía de viajes.

jueves, 23 de noviembre de 2017

SuperLópez: El Supergrupo

Hoy os traigo un clásico del cómic español. Un tebeo que con el tiempo se ha convertido en una pieza de coleccionista clave para todo aquel que sea un fan del héroe de la capa roja y de los calzoncillos visibles. No, no os voy a hablar de Superman, esta vez es un personaje patrio el que se lleva el protagonismo: SuperLópez. Y la historia en cuestión que hoy nos ocupa es aquella en la que nuestro héroe dejó de estar solo para formar parte de un grupo. Así pues, empecemos ya a hablar un poquito de SuperLópez: El Supergrupo.

Es de noche y todo está en silencio y la gente duerme serena y plácidamente… Así empieza este tebeo en el que un SuperLópez que vuela dormido sobre la ciudad va a impactar contra un banco en el cual, en aquel preciso momento, se estaba cometiendo un atraco; y así es como se encontrará con el primero de los personajes que formará parte del Supergrupo: Capitán Hispania, que no es más que una parodia del Capitán América de Los Vengadores. No tardarán mucho en ir apareciendo los demás componentes del grupo y, al igual que Capitán Hispania, casi todos están basado en algún superhéroe yanqui. Bruto, totalmente compuesto de piedra, nos recuerda a una versión algo más amable de La Cosa de Los 4 Fantásticos. Latas es un robot algo torpe y aunque en formas y colores difiere sustancialmente está bastante claro que su primo americano es Ironman. El Mago es casi un calco, algo desgarbado eso sí, de Doctor Extraño. Y luego está La Chica Increíble que a grandes rasgos podría recordar a Marvel Girl, el nombre de batalla por el cual se conoce a Jean Grey de los X-Men.



Se podría pensar que una vez formado el Supergrupo se pondrían manos a la obra para hacer el bien y acabar con el crimen, pero los integrantes de este variopinto grupo de superhéroes pasa más tiempo dándose de tortas entre ellos que luchando contra el mal. Algunos de los contratiempos con los que se enfrentaran será el de elegir un líder o buscar un lugar adecuado para ir de vacaciones, mientras el verdadero villano hace de las suyas.



Jan y Efepé nos brindan una de las aventuras más divertidas de SuperLópez, junto a Las aventuras de SuperLópez o a la continuación de esta aventura: ¡Todos contra uno, uno contra todos! Aquí los autores todavía no utilizaban la sátira para denunciar la mala praxis de bancos o poner en evidencia a políticos corruptos, en definitiva hacer denuncia social. En este tebeo el humor cafre lo dominaba todo: gamberradas a gogó, hostias como panes propinadas en luchas tremendamente absurdas y situaciones tan disparatadas como descacharrantes.



SuperLópez: El Supergrupo de Jan y Efepé es un clásico del tebeo español en el que los grandes héroes de la factoría Marvel o DC son parodiados y empujados a vivir unas aventuras que rezuman chifladura por los cuatro costados. ¡No os lo podéis perder!

SuperLópez y su creador, Jan, caminado juntos


PD: Hoy en día es complicado encontrar este cómic y solamente a través de tiendas de segunda mano conseguiréis haceros con un ejemplar. Esperemos que ahora que el grupo Penguin Random House se ha hecho con Ediciones B decida rebuscar en el baúl de lo viejuno y reeditarlo. 

lunes, 11 de abril de 2016

Històries del barri. Volumen 1 y 2.



Palma, anys 80. Cada cap de cantó del barri xinès pot contar una història. Gabi, l’encara adolescent protagonista, viu la berganteria als carrers d’aquest petit món amb els seus amics Benjamí, Arnaud, Falen, Ramos… alhora que intenta entendre la vida que l’envolta i a si mateix; descobreix les drogues, el sexe, la delinqüència… i també la literatura i el dibuix com a vies de fugida d’una situació que l’asfixia: la certesa que les diferències socials són, també, una barrera infranquejable.

Aquest és el marc on passen les Històries del barri, una novel•la gràfica dibuixada a quatre mans per en Gabi Beltrán i en Bartomeu Seguí i que va ser l’obra mereixedora del Premi Ciutat de Palma de Còmic 2010.



Historias del barrio, título en castellano, cuenta la historia de Gabi, un muchacho que vive en el barrio chino de Palma de Mallorca. Eso significa convivir con la droga, la delincuencia y la prostitución. En ocasiones no sólo convivir, sino también formar parte de todo ello. Junto a sus amigos intentará sobrevivir en un barrio duro mientras los libros y dibujar le van enseñando que no todo está perdido.




Historias de barrio es uno de esos cómics que merece primero ser devorado y luego releído más tranquilamente. Y es que en él se cuentan muchas historias como para asimilarlas de un tirón. No sólo las que son narradas por el guionista Gabi Beltrán y dibujadas por Bartomeu Seguí, sino también por esas que el autor nos narra, a modo de interludio, entremedias. Todas ellas duras, reveladoras, y cargadas de ansias de volar; de escapar hacia horizontes más esperanzadores, pero sin entrar en juicios de valor o moralejas paternalistas.


En Historias del Barrio os encontrareis con delincuentes juveniles, al estilo de El Vaquilla. Roban coches, se pelean con otros chavales, coquetean con las drogas y se mueven por zonas en que las mujeres deben vender su cuerpo para sobrevivir. Todo ello narrado por Gabi (basado todo en la adolescencia del guionista) y dibujado por Bartomeu Seguí. Los dos hacen un dúo perfecto. Uno por su narración profunda, filosófica, en ocasiones casi poética, pero sutil; y el otro por  ese dibujo que muestra con maestría cada rincón del barrio, cada tipo de persona que lo habita y cada detalle (libros, música, automóviles, etcétera) que muestra que las aventuras de los protagonistas están ubicadas en los años ochenta. 
Historias del barrio tiene un segundo volumen: Històries del Barri: camins, que en pocas palabras, es más de lo mismo, en el mejor de los sentidos, pues continua la historia justo donde la deja el primer volumen. 



Si lo que buscáis es un cómic que os haga disfrutar al igual que reflexionar no podéis dejar pasar este pack. Porque aunque no vayan juntos si van de la mano.


miércoles, 22 de octubre de 2014

El Héroe (Libro uno y dos)



Antes que la Patrulla X, antes que Spiderman, mucho antes que Batman e incluso muchísimo antes que Superman existieron otros héroes. Héroes que realizaban sus gestas a cara descubierta, no solo enfrentándose a los monstruos y villanos de turnos sino también a su propia fama y a sus miedos sin disponer de un alter ego tras el que esconderse. Uno de esos héroes, el más famoso si cabe, fue Heracles, hijo bastardo de Zeus y por ende semidios. 



En El Héroe David Rubín reescribe el mito... ¡Y de que manera! Y es que el autor no es que haya simplemente tomado algo que ya todos conocemos para adaptarlo, sino que ha engendrado un nuevo mito, reinterpretando toda la historia y personajes pero dejando la línea argumental más básica. Así pues, El Heróe además de ser un cómic sobre el más antiguo de los superhéroes es también una historia de fantasía épica con elevados toques de ciencia ficción y de realidad contemporánea. Un mezcla realmente arriesgada que David Rubín ha sabido convertir en una aleación muy poderosa.



El Heracles de Rubín es prácticamente igual de carismático que el Superman de Morrison y Quitely o el Batman de Miller y tan humano como tú o como yo. Una humanidad que David Rubín refleja en todas las etapas de la vida de su héroe, desde la niñez repleta de bondad e ignorancia, pasando por la adolescencia de energía desmesurada y hormonas alocadas hasta llegar a esa madurez que da el temple necesario para afrontar el destino. Mostrando en cada una de esas etapas los miedos, problemas y peripecias típicas que sufre cualquier humano, pero elevados a la potencia heroica.



El dibujo de David Rubín es tan personal como inimitable, tan limpio y con un tratamiento de los colores que pueblan las viñetas que puede dejarte minutos embobado mirando las páginas. Por otro lado el diseño de trazo juvenil deja bien claro que no hace falta realizar dibujos hiperrealistas de colores oscuros para crear una historia adulta, cargada de sentimientos y con las necesarias dosis de sexo y violencia sangrienta.
Pero si la historia de El Héroe no fuera divertida, no tuviera luchas épicas, no contara con secundarios de categoría, todo lo arriba mencionado no serviría de nada. Por suerte no es así. Y para muestra las primeras y últimas páginas del Libro 2 que son la prueba empírica de que hay cosas e incluso sentimientos que sólo se pueden explicar con imágenes.



El Héroe es el cómic del género heroico más fresco, imaginativo y épico que hace mucho tiempo que todos esperábamos y merecíamos.

jueves, 2 de octubre de 2014

Los surcos del azar



A través de los recuerdos de Miguel Ruiz, republicano español exiliado en Francia, Paco Roca reconstruye la historia de La Nueve, una compañía a las órdenes del capitán Dronne integrada en la segunda división blindada del general Leclerc, y formada mayoritariamente por republicanos españoles. La mayoría de los hombres que componían la Nueve tenían menos de 20 años cuando en 1936 cogieron las armas por primera vez para defender la República española. Ninguno sabía entonces que los supervivientes ya no las abandonarían hasta ocho años después, y que en la noche del 24 de agosto de 1944 serían los primeros en entrar en París. Los carros de combate llevaban, en el morro y en los flancos, nombres sorprendentes: Madrid, Don Quichotte, Guadalajara, Ebro o Guernica. Los soldados se apellidaban Granell, Campos, Fábregas, Royo, Pujol... Ellos encabezarán el desfile de la victoria del día 26 por los Campos Elíseos. Sin embargo, no lograrán su máxima meta de ver España libre del franquismo.



El alter ego de Paco Roca, el autor de este cómic, viaja hasta Francia para entrevistar a un veterano de la guerra civil española. Un veterano algo cascarrabias y solitario que a pesar de ser algo reticente al principio en contar sus vivencias poco a poco se irá abriendo para revivir una historia que tristemente ha quedado en manos del olvido. 
Paco Roca mezcla con astucia su ¿falso? viaje a Francia con viñetas sin encuadre y de tonos grises, con otras a todo color que son los recuerdos de Miguel Ruiz, el veterano de guerra. Esos recuerdos tomaran como punto de partida el puerto de Alicante con la llegada del Stanbrook, un barco que salvaría a muchos republicanos de un futuro incierto a manos de los fascistas que ya habían ganado la guerra, pasando por un inhóspito desierto de África y acabando con una Francia liberada del yugo nazi.



El dibujo de Paco Roca sigue con ese toque de rostros minimalistas repletos de expresión, y paisajes , lugares o vehículos recreados con todo lujo de detalles. A elogiar también esa narración fluida, cargada de sentimientos y dureza que sin necesidad de escenas explicitas es capaz de que en las primeras 40 páginas se te encoja el corazón y el alma quede hecha un guiñapo. Y es que Paco Roca no enseña, solo muestra, en ocasiones con una sola viñeta, encendiendo de esta manera la imaginación del lector para que éste rellene el espacio más cruel que falta.
Los personajes, esos soldados de la Nueve, cada uno con su personalidad, además de esos diálogos, tan reales como creíbles, y en ocasiones cargados de humor, dan otro punto de calidad a la obra.



Los surcos del azar además es sin duda un gran trabajo de documentación; trabajo exhaustivo que Paco Roca realizó durante años para poder brindar no solo unos de los mejores cómics españoles (¿tal vez incluso europeo?) de los últimos tiempos, sino también un libro de historia que debería ser obra obligada de estudio en colegios e institutos.


lunes, 1 de septiembre de 2014

Soy tu príncipe azul pero eres daltónica



Esta no es la típica historia de amor de"chico conoce a chica", sino más bien una de"chico encuentra chica que ya conocía" acompañada de altas dosis de amor explícito y sexo platónico...¿O era al revés?
"Tiene todos los ingredientes necesarios para llegar a ser un best-seller: ukeleles, chándales de táctel, sopas de letras, modelos de Victorias Secret, Primperan, vocabulario soez, hombre en calzoncillos y dubujos. Muchos dibujos." - Thaïs Villas
"Dios se apiade de tu alma si consigues bajar al plano terrenal el amor platónico. Esta será tu condena." - Berto Romero


Por la sinopsis y el título más de uno podría huir de este cómic (o novela gráfica que queda más moderno) a la misma velocidad que lo hacen muchos políticos con bolsas de basura repletas de euros dirección Suiza; pero no temáis, no es un cómic romántico, aunque sí hay amor. Y es que el protagonista, un "chaval" treintañero que pensaba que ya tenía la vida solucionada es abandonado por su novia. Tras regodearse en su propio dolor decide que quiere conseguir al amor platónico de su vida: aquella chiquilla del colegio con aparatos y un parche en el ojo que un día jugando al conejo de la suerte le regaló un beso. Es en ese momento donde el protagonista se embarcará en la aventura más épica de su vida, sí, hay que tener en cuenta que su vida era una mierda.



Soy tu príncipe azul pero eres daltónica es un cómic escrito y dibujado a seis manos y tres cabeza; no, no ha sido realizado por un monstruo surgido de la enfermiza y genial mente de LoveCraft, sino por Miki Esparbé  y Paco Caballero  en lo concerniente a historia y guion, y Mar Guixé en el tema ilustrativo. En las primera páginas resulta imposible no ver ciertas semejanzas con Arròs Covat de Juanjo Sáez, Moderna de pueblo e incluso el Para ti que eres joven de Monteys y Fondevila, ya sea por el tema, diseño o personajes. Pero enseguida la historia se vuelve tan única y personal y a la vez tan universal que la semejanzas con otras historias son solo meras coincidencias, ¿verdad?



Amor y humor van de la mano en este cómic y página tras página se las ingenian para hacernos reír con temas que en muchos momentos nos sentiremos identificados. Si bien es cierto que todo aquel que haya disfrutado de los años 80 y 90 alcanzará a disfrutar más y mejor (algo bueno tenía que tener envejecer, oiga).
Por otro lado, pero parte importante de la sinergia del cómic nos encontramos con las ilustraciones de Mar Guixé, cosa fina. Ilustraciones de trazo limpio, sin sombreados y colores suaves que encajan a la perfección con el tono de la historia.
Tal vez lo único malo del cómic sea que es un pelin corto (pero siempre podéis leerlo en loop hasta que os explote la cabeza) y el precio.  



Soy tu príncipe azul pero eres daltónica es el cómic que ha logrado que me baje Spotify. ¿Por qué? Eso tendréis que averiguarlo por vuestros propios medios, disfrutando de una historia con mensaje y del prólogo y el epílogo escritos por Berto Romero y Thaïs Villas respectivamente.

jueves, 31 de julio de 2014

Reseña doble: Jan & Efepé vs Jan & Efepé



Esta vez la reseña doble va a tratar sobre el que quizás sea uno de los mejores dibujante de cómics españoles y el guionista que la mayoría de veces lo acompaña: hablamos de Jan (creador de Super Lopez) y de F. Peréz Navarro, más conocido en el mundillo comiquero como Efepé. Los cómics a tratar serán Nosotros los catalanes, que trata sobre la historia de Cataluña desde la prehistoria hasta justo después de la dictadura de Franco, y Las Aventuras de Pasolargo en la que descubriremos una pequeña parte de la conquista de México llevada a cabo por Hernán Cortés.
Para valorarlos esta vez me voy a guiar por tres apartados: guión o historia, dibujo y el nivel de humor.



Historia: Ambos cómics tiene un punto en común, y es el que se hayan basado en hechos reales. Por un lado nos encontramos a Hernán Cortés y las no pocas vicisitudes que tuvo que pasa hasta llegar a México y una vez allí transformar al cristianismo, a golpe de espada, a todos los nativos del lugar. Los autores mezclan lo real, lo histórico, con la visión particular de un protagonista muy tranquilo y al que nada altera que acompaña al "héroe" de la historia. En las aventuras de Pasolargo la historia está muy condensada, tal vez demasiado, y eso hace que se vuelva algo tosca y torpe llegando a un final tan abierto como sosaínas.
En Nosotros los Catalanes descubriremos de la mano de los autores la parte más importante de la historia de esa región. Pronto empiezan a aparecer nombres de reyes con sus hijos, nietos, tíos y parientes varios y la cosa se lía en más de una ocasión hasta el punto de llegar a perderte. Un anexo al final del cómic con quién es quién (al estilo de juego de tronos) habría sido perfecto, pero quizá es mucho pedir. Por suerte ese embrollo no dura demasiado y he de reconocer que la historia es tan atractiva y adictiva como educativa.



Dibujo: En un primer momento y si se comparan parece que el dibujo es prácticamente igual, pero a la que se buscan detalles se descubre que el álbum en el que explican las historia de Cataluña el dibujo es mucho más natural, más fresco e incluso variado, repleto de detalles en el fondo. El color en Pasolargo parece ser mucho más potente, pero no es más que una ilusión óptica producida por la mejor calidad de las hojas ya que éste las tiene satinadas. El colorido es mucho más variado en Nosotros los Catalanes. He de reconocer que ambos tiene un colorido espectacular y que posiblemente sea Jan el historietista español que mejor sabe manejarse con ese asunto.  



Humor: Jan y Efepé son muy conocidos por su nivel de humor de lo absurdo y de bromas "cachondas", y en este par de cómics no podía ser menos. Ambos con chistes básicos y otros más sutiles y cargados de sátira, pero en Pasolargo acaban predominando los chistes facilones e infantiles que en general no tienen mucha gracia. En Nosotros lo Catalanes los autores abarcan un poquito más y además de utilizar un humor algo más adulto en según que momentos en muchas viñetas juegan con los anacronismos, dibujando luchas medievales con metralletas o jugadores del Barça 400 años de que el club existiera; al final buscar al fondo de la viñeta se vuelve una obligación. 



Valoración final: Ambos álbumes por separado son dos pequeños tesoros de la colección Jan y Efepé que deberíais tener en vuestra biblioteca si mínimamente os gusta estos autores. Si bien es cierto, y justo decir, que el que trata la historia de los catalanes sobresale en todos los aspectos al de la conquista de México.

miércoles, 28 de agosto de 2013

¡Puta Guerra!



La Primera Guerra Mundial supuso un antes y un después en la concepción de las guerras y en la historia de la humanidad. Nunca antes tanto territorio, población civil o efectivos militares se habían visto afectados por un enfrentamiento bélico. Jacques Tardi y Jean Pierre Verney nos proponen pisar esos humedales, mesetas y bosques de la Francia invadida y ser testigos, a través de sus detallados dibujos y su narración ricamente documentada, de la atrocidad, el terror y el absurdo de la Gran Guerra.



28 de Julio de 1914, Franciso Fernando, el archiduque heredero del Imperio austrohúngaro es asesinado junto con su mujer Sofía en Sarajevo. Un suceso que se convertiría en la excusa perfecta para que naciones enfrentadas desde hacía tiempo pasaran a la acción arrastrando así a toda la vieja Europa a una de la más grandes guerras de la historia. 
En ¡Puta Guerra! Jacques Tardi se encarga de traernos ese conflicto en forma de cómic. Con un dibujo entre realista y grotesco y una narración directa y con un marcado mensaje antibelicista el cómic arrastra al lector desde el inicio del conflicto hasta poco después del armisticio. El diseño de las páginas es sencillo: tres viñetas panorámicas por cada página; casi como si fueran instantáneas de lugares, situaciones y protagonistas. Todas ellas cargadas de mensaje y, en ocasiones, de escenas muy crudas no aptas para sensibles. El color de las viñetas irá evolucionando junto con el conflicto y se irá apagando y colmándose de escalas de grises a medida que avanza la guerra.



Al final del cómic, y como complemento perfecto, hay un dossier con unas explicaciones más estilo libro de historia repleto de fotografías reales realizado por Jean Pierre Verney (encargado de toda la documentación del cómic). Por si esto no fuera suficiente para hacerse con un ejemplar de ¡Puta Guerra!, en la edición especial que norma editorial comercializa desde 2010 también viene un documental en dvd en el que los propios autores del cómic visitan algunos de los lugares en los que se batalló, hablan sobre armas y enseñan el proceso de creación de propio cómic.

Jacques Tardi


¡Puta Guerra! es sin duda una obra maestra, no solo del cómic en general si no también como pieza educativa. Un cómic que nadie debería perderse, ya que aunque el tema ni siquiera te atraiga una vez leído te cambiara por completo.

"Éramos nosotros los soldaditos bajo un sol de justicia, los pies en los trigales, la cabeza en el campo del honor, el canguelo en el vientre y la mierda en el culo"

miércoles, 22 de mayo de 2013

Aventuras de un oficinista japonés



¡Perros voladores! ¡Yakuzas! ¡Sushi gisante! ¡Amistosos animales del bosque! ¡Familias caníbales! ¡Moteles de carretera convertidos en nidos de amor! ¡Yetis! ¡Civilizaciones olvidadas! ¡Fantasmas japoneses! ¡Revueltas populares! ¡Monstruos mutantes! ¡Esqueletos! ¡Brujas! ¡Un meteorito de chicle! ¡Y una sucursal de correos llevada por una orden satánica!
¡Nunca fue tan difícil volver a casa después del trabajo!

En Aventuras de un oficinista japonés el protagonista, como no podía ser de otra forma, es un pobre oficinista (de cabeza enorme y cuadrada y maletita siempre en la mano) que abandona su lugar de trabajo e intenta llegar a casa. Y digo intenta ya que por el camino un sinfín de seres y situaciones absurdas lo convertirán en una especie de Odiseo intentado llegar a su Ítaca particular. 
Las situaciones llegan a ser de un absurdo que rayan la genialidad, ya sean por su humor, por el gore (que lo hay pero siempre con humor) o por, incluso, lo épico. En algunos momentos no he podido dejar de pensar en José Domingo (el autor) consumiendo algunas substancias de dudosa legalidad como hacían y hacen muchos genios para maximizar su potencial imaginativo. Aunque, por lo que tengo entendido, lo suyo viene de serie.



Aventuras de un oficinista japonés está narrada con un plano secuencial fijo en el que en el centro siempre encontraremos a nuestro pequeño héroe. Cuatro viñetas en cada página (salvo alguna excepción) de enormes proporciones para no perder detalle y todas en perspectiva isométrica.
En cada viñeta del cómic podremos disfrutar de la minuciosidad del autor por los detalles (que no son pocos), así que no es de extrañar que con el dedo vayamos buscando, como si de un libro de Wally se tratara, todos y cada uno de esos personajes extraños que por allí pululan y evolucionan.
La única pega que tiene es además uno de sus puntos fuertes. En la historia no hay ni un solo bocadillo, ni una sola letra (exceptuando las onomatopeyas) así pues el cómic se puede "leer" de un tirón y hacerse muy corto, pero al no tener que leer nada se puede volver a releer una y otra vez hasta quedar atrapados en un bucle infinito.



Aventuras de un oficinista japonés es uno de esas rarezas en el mundo del cómic a la que vale la pena acercarse. Ya sea por su extraña y alocada historia, por el diseño único e incomparable de los personajes o por esas viñetas atiborradas de pequeños detalles que pueden convertirse en puro entretenimiento visual.

martes, 2 de abril de 2013

Tambores



Existe una antigua religión con muchos nombres y muchos aspectos. Candomblé, Palo Mayombe, Santería... Vudú. 

El agente del FBI Martin Irons es asignado para investigar las muertes súbitas de los asistentes a una extraña ceremonia de Santería en el corazón de Florida. Mientras una feroz tormenta se cierne sobre la zona, una de las víctimas regresa como un muerto viviente... que acosa a Irons. Mientras los tambores de Santería suenan como los truenos del huracán, Irons y su equipo deben solucionar el misterio de las muertes e impedir las terribles predicciones del cadáver.




El inspector del FBI Irons intenta desvelar el misterio que hay tras la muerte de un nutrido grupo de practicantes del vudú. Todos murieron súbitamente y sin signos de lucha ni violencia. 
Su mente busca razones lógicas para desentrañar el misterio del caso pero en cuanto el primero de los cadáveres decida levantarse y caminar Irons se verá obligado a creer en ritos y magias negras de las que creía eran sólo supersticiones.



Tambores es un cómic escrito por El Torres (único guionista español de cómics que triunfa en EEUU), autor malagueño artífice también de obras tan conocidas como El Velo o La huella de Lorca
Con Tambores vuelve a internarse en el género del terror, como ya hiciera con El bosque de los suicidas, dándole esta vez tintes de novela negra a la narración.
La historia es sencilla y lineal. Excelentemente documentada sobre el tema vudú para conseguir darle ese puntito de "verosimilitud". Pero aún así Tambores no deja de ser otra historia de zombis más, con un toque original, exótico, con alguna sorpresa, con un final imprevisible pero pobre. Y ni siquiera apoyándose en las ilustraciones de Abel García ,que no pasan de correctas, puede resultar un gran cómic. Al menos la cuidada edición por parte de Dibbuks suma unos cuantos (aún así pocos) enteros al producto final.



Tambores es un cómic con una gran idea pero que deja al lector con ganas de querer más, ya que la historia da la sensación de ser un arco argumental de una serie mucho más larga que continuará para que el autor pueda echar toda la carne en el asador.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Laika



El 4 de octubre de 1957 los rusos conseguían con éxito poner en órbita el primer satélite artificial: El Sputnik.
El gobierno de Rusia no solo lo vio como un logro, si no también como un certero golpe al orgullo de los americanos. Querían golpear aún más fuerte. En apena un mes se celebraría el cuadrigésimo aniversario de la revolución Rusa. El gobierno se empeñó en lanzar otro cohete, pero este con un ser vivo dentro.
Esta es la historia de esa alocada y catastrófica carrera espacial y de su protagonista: Laika.
Laika fue el cachorro abandonado destinado a convertirse en el primer viajero espacial de la Tierra.
Este es su viaje.



En la novela gráfica Laika son varios los protagonistas. Por un lado tenemos al ambicioso ingeniero al mando de todo el proyecto, por otro a los científicos a cargo de los perros de dicho proyecto y finalmente la perrita abandonada que da nombre al cómic. Mediante la narración de los protagonistas humanos y las peripecias de la perrita Laika Nick Abadzis irá tejiendo una historia que, aunque ya se sabe gran parte de ella, aún consigue sorprender y emocionar.



Nick Abadzis, el autor, mezcla ficción y realidad, ya que los datos y los hechos más conocidos son los que son, pero entremedio ha rellenado los espacios, con coherencia, para ir enlazando la vida de esos protagonistas y sus destinos. La parte de ficción es la que le otorga al cómic ese punto de dramatismo, ese calor humano que un libro de historia es imposible (y por otro lado lógico) que pueda ofrecer. Aún así el guión se vuelve en algunos tramos algo lento y espeso, sobretodo en las conversaciones y discusiones entre científicos. Momentos muy necesarios, pero aún así algo aburridos. Por suerte en el otro lado de la balanza encontramos a la protagonista indiscutible, la pequeña y carismática Laika. Nick Abadzis crea un animal repleto de sentimientos y se vale de él para dar un punto de vista diferente al de los humanos. Incluso el lector más falto de empatía derramará una lagrimita al final gracias a la pequeña Laika. 

El dibujo de Abadzis el sencillo, falto de detalles pero efectivo. Con unas viñetas minúsculas que luchan por conseguir espacio pero que dotan a la narración de más velocidad. Esas viñetas de tamaño nímio contrastan  con esas (pocas) ilustraciones a toda página o dobles páginas preciosas: coloristas, con detalle y que llegan al corazón.
Si aún no os he convencido de que Laika vale la pena solo falta por decir que ahora mismo este cómic ronda los 5€ en algunas tiendas de cómics de Barcelona. ¡Una ganga!



Laika es una novela gráfica rigurosa con los datos históricos, repleta de humanidad y ternura, con una protagonista (la perrita Laika) que robará el corazón del lector para llevárselo de viaje por el espacio.

martes, 5 de marzo de 2013

Orn : dues espases


Imagina't un món a on les persones tinguessin cap d'animals. Imagina't un món fantàstic a on no hi haguessin bèsties domesticades o salvatges, sinó insectes gegants. Imagina't aquest món sense els nostres insectes, només amb uns minúsculs humans prehistòrics que es fiquen per qualsevol forat i roben el blat del graner.


Orn es  un gos d'atura (perro pastor catalán) además de un guerrero vagabundo. Vaga de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad por un mundo medieval fantástico prestando sus servicios siempre en favor del débil. En su mundo no existen los animales domesticados. Enormes insectos han tomado el relevo de éstos. Y los humanos, todavía en fase neanderthal, apenas levantan un palmo del suelo y únicamente se dedican a recorrer las alcantarillas y robar comida.

 Orn : dues espases (dos espadas) es un integral que recoge varias historias de este mítico héroe del cómic catalán. Lo mejor de este cómic es la imaginación que el autor a desbordado sobre las páginas creando un mundo mágico y curioso a la vez. Las ilustraciones, tanto de paisajes como de los animales antropomórficos, son increíbles y demuestran la destreza que Quim Bou tiene con los lápices.  La lástima es que sólo las portadas (recogidas al final del integral) y dos o tres mini historias especiales para la ocasión, sea lo único que se haya coloreado. El blanco y negro le siente fatal a Orn y a su mundo. El color hubiera sumado enteros al producto final.



Quim Bou
Los guiones de las historias son sencillos, sin grandes giros en la trama. Es un héroe errante muy capacitado para luchar con espada que va ayudando a la gente, tiene una historia tras de sí que pocos conocen y soporta un gran peso (un secreto) sobre sus espaldas, y  punto. Y cumple y entretiene con lo que ofrece, añadiendo de tanto en tanto un humor fresco y en algunas situaciones incluso absurdo.
Otro punto negativo en este Orn integral es la edición: pobre (a pesar de las historias inéditas y las portadas), tosca y poco cuidada (errores en los bocadillos con letras que se superponen).  Supongo que este desaguisado ya debe estar arreglado ya que la edición data del año 2006.
 Este integral de Orn del dibujante y guionista Quim Bou (uno de los artífices de llevar el bandolero Serrallonga, con mucho éxito, al cómic) es un divertido entretenimiento que se lee rápido mientras se disfruta de unas preciosas ilustraciones que podrían haber sido a todo color.