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viernes, 22 de diciembre de 2017

La Ficción

Una de las fantasías de todo niño, y seguramente de muchos adultos también, es la de imaginar que por algún tipo de magia incomprensible puede introducirse en su lectura preferida. Navegar junto a piratas, luchar contra hordas de orcos, sobrevivir a un apocalipsis zombie… Ser, en definitiva, el protagonista de la aventura o, como mínimo, poder acompañar a ese personaje que tantas alegrías le dio y que logró, transportándolo a inmensas aventuras, desconectar de tu tediosa realidad. ¿Quién no lo ha pensado alguna vez? De hecho, hay incluso algunos libros que juegan con esto, sirva como ejemplo principal de este ejercicio de imaginación el libro escrito por Michael Ende: La historia interminable.

Todos conocemos a grandes rasgos la aventura contada en La historia interminable. El niño llamado Bastián que en una tienda de libros antiguos descubre un libro de fantasía en el cual, poco a poco, irá descubriendo que tiene un fuerte nexo con la realidad. En cierto momento el propio Bastián se introducirá en el mundo que relata el libro para salvar a sus conciudadanos de un mal que les acecha. La Ficción de Curt Pires y David Rubín (publicado por Astiberri) toma similar esquema. Cuatro niños encuentran un libro antiguo que les permite acceder a un mundo de fantasía. Por desgracia, uno de ellos se pierde en ese mundo. Los otros tres deciden mentir (tampoco es que les fueran a cree) e inventar una historia sobre su desaparición. Pero muchos años después, ya siendo adultos, el libro vuelve para llevarse a uno de ellos. Los dos últimos del grupo deberán entrar en el libro para salvarlo y descubrir que ocurrió.



Curt Pires (autor canadiense al cual no conocía hasta ahora) crea una historia en la que lo fantástico choca brutalmente con lo cotidiano. Una historia algo simple y rara que te obliga a volver sobre lo leído más de una vez para ir encajando las piezas de una narración que mezcla realidad, ficción y recuerdos. Los personajes tienen cierto atractivo, pero no profundiza lo suficiente como para que el lector pueda acabar de empatizar con ellos. Probablemente en sucesivas entregas este punto pueda ser remediado.



Vayamos ahora al punto fuerte de La Ficción: el dibujo. Esta era la segunda incursión en el mercado americano del dibujante gallego David Rubín tras Aurora West. El autor de joyas como ElHéroe, Gran Hotel Abismo o Ether: La muerte de la última llama dorada, nos brinda lo mejor de su arte. Rostros de mirada gatuna en las féminas y duras mandíbulas en la mayoría de personajes masculinos; todos mostrando ligereza en los movimientos, sin posturas forzadas. El mundo que se oculta en el interior del libro al que acceden los protagonistas es simplemente sublime: personajes de cuento que corretean por angostas callejuelas, paisajes que muestran una enorme variedad cromática y seres retorcidos y monstruosos que esconden también cierta belleza.




La Ficción de Curt Pires y David Rubín nos brinda la oportunidad de sumergirnos en el interior de un libro de fantasía , recorrer los extraños recovecos que se esconden en su interior y asistir a la eterna lucha entre el bien y el mal. Tal vez la historia no sea de lo más original, pero está bien contada y maravillosamente dibujada. 

miércoles, 22 de octubre de 2014

El Héroe (Libro uno y dos)



Antes que la Patrulla X, antes que Spiderman, mucho antes que Batman e incluso muchísimo antes que Superman existieron otros héroes. Héroes que realizaban sus gestas a cara descubierta, no solo enfrentándose a los monstruos y villanos de turnos sino también a su propia fama y a sus miedos sin disponer de un alter ego tras el que esconderse. Uno de esos héroes, el más famoso si cabe, fue Heracles, hijo bastardo de Zeus y por ende semidios. 



En El Héroe David Rubín reescribe el mito... ¡Y de que manera! Y es que el autor no es que haya simplemente tomado algo que ya todos conocemos para adaptarlo, sino que ha engendrado un nuevo mito, reinterpretando toda la historia y personajes pero dejando la línea argumental más básica. Así pues, El Heróe además de ser un cómic sobre el más antiguo de los superhéroes es también una historia de fantasía épica con elevados toques de ciencia ficción y de realidad contemporánea. Un mezcla realmente arriesgada que David Rubín ha sabido convertir en una aleación muy poderosa.



El Heracles de Rubín es prácticamente igual de carismático que el Superman de Morrison y Quitely o el Batman de Miller y tan humano como tú o como yo. Una humanidad que David Rubín refleja en todas las etapas de la vida de su héroe, desde la niñez repleta de bondad e ignorancia, pasando por la adolescencia de energía desmesurada y hormonas alocadas hasta llegar a esa madurez que da el temple necesario para afrontar el destino. Mostrando en cada una de esas etapas los miedos, problemas y peripecias típicas que sufre cualquier humano, pero elevados a la potencia heroica.



El dibujo de David Rubín es tan personal como inimitable, tan limpio y con un tratamiento de los colores que pueblan las viñetas que puede dejarte minutos embobado mirando las páginas. Por otro lado el diseño de trazo juvenil deja bien claro que no hace falta realizar dibujos hiperrealistas de colores oscuros para crear una historia adulta, cargada de sentimientos y con las necesarias dosis de sexo y violencia sangrienta.
Pero si la historia de El Héroe no fuera divertida, no tuviera luchas épicas, no contara con secundarios de categoría, todo lo arriba mencionado no serviría de nada. Por suerte no es así. Y para muestra las primeras y últimas páginas del Libro 2 que son la prueba empírica de que hay cosas e incluso sentimientos que sólo se pueden explicar con imágenes.



El Héroe es el cómic del género heroico más fresco, imaginativo y épico que hace mucho tiempo que todos esperábamos y merecíamos.