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miércoles, 25 de octubre de 2017

Rising Stars

No han sido pocas las veces en las que se ha explicado una historia de superhéroes abordando un punto de vista realista. Historias en las que los villanos no son seres extraterrestres que vienen a colonizarnos, tampoco son monstruos que reptan desde las profundidades de la Tierra para destruirnos y mucho menos brillantes mentes criminales de inteligencia superdotada que construyen robots para dominar la humanidad. Los enemigos son, nada más y nada menos, los que la propia sociedad ha creado: hambre, pobreza, guerras, etcétera.

Los mejores superhéroes del mundo con guion de Paul Dini y el siempre formidable dibujo de Alex Ross fue uno de esos cómics. La premisa fue tomar a la Liga de la Justicia y enfrentarla contra los problemas que se han enquistado en nuestra sociedad. Así pues, podíamos ver como Superman, Wonder Woman o Batman se las tenían que ver con gobiernos totalitarios o la repartición injusta de alimentos entre otros problemas.

Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons, no solo nos ofreció los superhéroes con las personalidades más complejas y profundas que jamás se hayan creado en el noveno arte, sino que también nos mostró que sería de un mundo repleto de justicieros en plena Guerra Fría.



Kick-Ass de Mark Millar y John Romita Jr, Némesis del tándem formado por Mark Millar y Steve McNiven y el más reciente MPH, con guion una vez más de Millar, nos planteaban también diferentes escenarios (casi todos bastantes violentos y sangrientos) en los que gente con superpoderes se enfrentaban a problemas “mundanos”.



La trilogía de cómics Rising Stars de J. Michael Straczynski , de la que os hablaré hoy, se engloba en este estilo de cómics.

Rising Stars se inicia, en el primer tomo titulado Nacido del Fuego, con un brillo. Un resplandor sobrenatural que parece una estrella cayendo pero que enseguida se mostrará como algo más sorprendente, afectando a todos aquellos no natos que se encontraban en el interior de sus madres. Ciento trece serán los elegidos. Al principio estos niños serán como cualquier otro crío: con sus ganas de jugar, la obligación de ir al colegio y la emoción de hacer amigos y el anhelo de ser aceptados. Poco a poco demostrarán ser diferentes. Algunos podrán volar, otros dominarán elementos como el fuego, otros serán invulnerables, algunos simplemente podrán mover pequeños objetos… Estos niños especiales enseguida se convertirán en un contratiempo que el gobierno deberá manejar con cierta soltura si no quiere que se les escape de las manos.



En este primer volumen se nos muestra con flashbacks (recuerdos de uno de Los Especiales) la infancia y juventud de estos seres extraordinarios y cómo tuvieron que enfrentarse a una humanidad que les observaba con miedo y desconfianza. Straczynski crea a unos personajes de cierta solidez y profundidad psicológica. Mostrando personas que solo querían ser normales y que sienten que no encajan con el mundo que les rodea. Personas además con bagajes emocionales, problemas de infancia o psicológicos que poseen poderes extraordinarios y la certeza de que estos deberían utilizarse para llevar a cabo la justicia que ellos una vez no tuvieron. ¿Qué harías si abusarán sexualmente de ti y tuvieras el poder para detenerlo? ¿Qué pasaría si te hubieran maltratado y ahora llegara la hora de la venganza? Al final, el proceder de algunos de ellos no es más que una bomba de relojería a punto de estallar.



En Nacido del Fuego el autor nos tiene preparado un par de giros argumentales realmente inesperados, pero creo que es el que tiene que ver con Lionel Zere (aquel que puede hablar con los muertos) el que os llamará más la atención. Además, es en este capítulo donde descubriremos como una composición acertada de una última viñeta (viñeta que hay que observar a trasluz) puede sumar muchos puntos al conjunto. Por cierto, los dibujantes son Keu Cha y Christian Zanier. El trabajo de ambos es vistoso, colorido, pero algo impersonal y frío.


En Poder, segundo volumen de la trilogía, el contexto ya ha sido explicado. Ya sabemos qué nos ha llevado a esta guerra abierta, a las traiciones y a los miedos. Este es sin duda el álbum con más acción de los tres y el que menos profundiza en la psique o las relaciones de Los Especiales. Con todo, diversión y emoción están garantizadas hasta la última página. Aun así, un poco antes de llegar al final de Poder, se cierra un arco argumental y se abre otro: aquel en el que Los Especiales deben enfrentarse, por fin, a los problemas reales de la humanidad. En esta ocasión, a los lápices encontramos a Christian Zanier, Stuart Immonen y a Brent Anderson. Estos dos últimos dan un toque más oscuro al cómic, muy acorde con lo que se está explicando. Aunque es Anderson, mostrando esos rostros más realistas y su excelente manejo de las sombras, el que acabé encajando mejor en la serie.



Y llegamos al final, a ese momento en el que J. Michael Straczynski se pone tan serio y trascendental como filosófico. En Fuego y Ceniza Los Especiales descubren que luchar para que en la Tierra haya oportunidades para todos, las guerras se acaben, baje la delincuencia o se elimine la droga puede granjear enemigos, enemigos muy poderosos. Este tercer álbum resulta un cierre correcto y coherente con todo aquello que se nos ha ido explicando; aunque tal vez con un final algo pillado con pinzas y, para mi gusto, bastante naif. El dibujante de este tercer volumen al completo es Brent Anderson, que a medida que avanza la narración demuestra no solo que domina el dibujo, sino también el entintado, regalándonos la vista con algunas escenas de un dramatismo sobrecogedor que quedaran para el recuerdo: el despertar de Matt, Pyre rodeado por francotiradores o John desatando su poder. 
 

Rising Stars de J. Michael Stracynski, a pesar de los altibajos que sufre la narración a lo largo de toda la historia, resulta un imprescindible para todo aquel que alguna vez se ha preguntado qué pasaría si los superhéroes existiesen de verdad. Emoción, dramatismo, acción, una narración épica y plena de melancolía a medida que se acerca el final y un dibujo que, en algunos tramos, goza de cierto poderío. ¿Qué más se puede pedir?




PD: Existen dos volúmenes más que se centran en las vidas de algunos de los personajes que pasaron por la serie. En Voces de Ultratumba el protagonista es Lionel Zerb: el hombre que es capaz de hablar con los muertos. En Intocable son dos de los elegidos más poderosos, Matt y Jason, los protagonistas del cómic. Poco os puedo explicar de estos dos cómics ya que no he tenido la oportunidad de leerlos, pero teniendo en cuenta como se cierra la trilogía, no son unos imprescindibles para entender la historia, en todo caso para dar ciertos matices.

jueves, 6 de julio de 2017

Lobezno: El viejo Logan

Una noche casi todos los héroes cayeron; y los pocos que sobrevivieron, malheridos, huyeron a esconderse. Al final los villanos habían vencido.

Lobezno fue uno de ellos. Ahora tiene una familia y vive apartado del bullicio de las ciudades. Vive una existencia pacífica. Hasta que un viejo conocido aparece de repente en su vida: Ojo de Halcón. Y aunque Logan es reticente a volver a ser el héroe que fue, la oferta que Ojo de Halcón le hace le resulta más que atractiva y se embarca con él en una aventura delirante que los llevará a cruzar los Estados Unidos de América. Unos E.E. U.U. que poco tienen que ver con lo que todos recordamos. Hulkland, El reino de Kingping o Cubil de Muerte son ahora alguno de los nuevos territorios de un país venido a menos.

Mark Millar (Kick-Ass) ha metido en una coctelera Mad Max, un western y los héroes de la Marvel, ha agitado violentamente y el resultado es Lobezno: El viejo Logan. Si bien es cierto que ha añadido violencia por un tubo y grandes dosis de gore (marca de la casa del autor y algo casi necesario en un cómic de Lobezno), éste, sólo por lo que cuenta, ya es un imprescindible. Y es que durante la travesía que realizan los dos héroes se topan con las situaciones más delirantes que hayáis podido ver en un cómic, sobre todo en lo que respecta a los cambios de roles entre villanos y héroes. Nadie se fía de nadie. Algunos malos son un poco más decentes que antaño; algunos héroes se han convertido en criminales despiadados. A eso hay que añadirle el trauma que Logan arrastra, el cual le fuerza a comportarse de manera pacífica, evitando conflictos y dejando las garras siempre enfundadas.



Si la historia ya era lo suficientemente atractiva, añadidle el arte de Steve McNiven. El dibujante se encarga de mostrarnos un paraje post-apocalíptico, totalmente desértico, habitado por todo tipo de perturbados y animales (¡incluso dinosaurios!), mientras viajamos junto a dos tipos que, de alguna forma, buscan la redención. Si los paisajes que se muestran en el cómic pueden dejarte sin aliento (atentos a La caída del Martillo o a la alucinante y titánica postal que nos deja La caída de Pym), los rostros duros y plagados de arrugas de los dos protas, magnifico muestrario de expresividad, son un recordatorio triste de que hubo tiempos mejores.




En definitiva, Lobezno: El viejo Logan es una historia dura, violenta pero con sus momentos de carga emocional. Asimismo, nos muestra un universo Marvel roto, retorcido y brillantemente desfigurado, creación digna de una mente maquiavélica. Y todo contado con ese ritmo frenético del que sólo gozan las mejores películas de acción.

jueves, 9 de marzo de 2017

Green Arrow: Año Uno

Oliver Queen es un frívolo playboy al que no le importa nada ni nadie... aparentemente ni siquiera él mismo. Pero cuando es traicionado y abandonado en medio de la jungla en una isla, averigua que sí hay una cosa que le importa: ¡la justicia! Armado solamente con flechas y un arco hechos a mano, Queen lucha por sobrevivir en un nuevo y cruel territorio, mientras combate a los violentos traficantes de droga responsables de su situación. Green Arrow: Año uno es el origen definitivo del Arquero Esmeralda, narrado por los multipremiados autores Andy Diggle (Batman, Los Perdedores) al guion y Jock (La Cosa del Pantano, Hellblazer) al dibujo. Además, esta edición de lujo contiene fragmentos ilustrados del guion, bocetos y una introducción del escritor Brian K. Vaughan (Perdidos, Y, el último hombre).

Que Arrow es un superhéroe de DC cómics inspirado en Robin Hood, que bajo la capucha se oculta Oliver Queen, que éste forma parte de La Liga de la Justicia o que en muchas de sus aventuras ha compartido viñetas con Green Lantern para luchar contra el mal es algo que todo el mundo sabe, o tal vez no; tal vez solamente lo sabían todos esos lectores que se habían acercado con más meticulosidad a las publicaciones de la editorial que ha visto nacer a grandes personajes como Superman, Batman o Wonder Woman. Si Arrow ahora es quien es, un personaje mucho más conocido que hace unos años, es sobretodo gracias a la serie de televisión de Warner Bros. Pero antes de que Stephen Amell con gesto atormentado repartiera estopa a diestro y siniestro por Starling City o intentara sobrevivir en una isla perdida en los confines de la tierra, la leyenda de Green Arrow ya había nacido unas cuantas veces. Así que, ¿por qué hacerlo de nuevo? ¿Hay más cosas que contar? Tal vez no es lo que se cuenta, sino cómo se hace, cómo se moderniza el mito actualizándolo a los tiempos que corren. Para ello se ha contado con Andy Diggle que se ha hecho cargo del guión mientras que Jock ha tomado los lápices para dar vida al nuevo Oliver Queen.



En Green Arrow: Año Uno, se narra ese primer año de transición entre el hombre de vida acomodada y el protector de los débiles que ya conocemos. Esta vez este nuevo principio pretende ser más realista, más acorde con los tiempos que vivimos pero sin dejar de lado la esencia de la historia original.Se nos muestra en unas pocas, y creo que algo escuetas, páginas como es Oliver Queen antes de coger el arco y vestir la capucha verde. Ese playboy al que le gusta ir de fiesta en fiesta, acostarse con chicas cuyos nombres no recordará a la mañana siguiente y acabar por los suelos en más de una ocasión por haber abusado del alcohol. Un viaje en barco que acabará en un grave incidente le arrastrará a una isla que al principio cree desierta. Allí no hay lujos ni mayordomos que le preparen el desayuno así que el niño rico consentido deberá buscarse la vida. En tan solo unas pocas páginas nos cuentan que en la ahora simple y monótona vida de Ollie han pasado varios meses. Tal vez un puñado de páginas más contando como se aclimata, las vicisitudes a las que se enfrenta, tales como el hambre, la sed y la soledad, hubieran servido para dar mayor énfasis a ese paso de tiempo. Pero las páginas son las que son así que por suerte la voz de Ollie, esa vocecita que marca su personalidad y que sale de su cabeza (de la de Andy Diggle realmente) nos permitirá escuchar sus pensamientos, los buenos, los malos, los de desesperación, los de añoranza, y observar como la mariposa deja su crisálida para mutar en un hombre mejor que busca redención y hacer algo con una vida que ha estado desperdiciando.


Es evidente, y ninguna sorpresa, que Oliver no estará solo en la isla y que además de gente oprimida a la que liberar habrá villanos con los que deberá enfrentarse, y al fin ponerse a prueba, con una trama de tráfico de drogas más que aceptable de por medio. Así pues, aunque el guión no es una maravilla, repleto de clichés y algún que otro giro argumental previsible, la forma de narrar, y aunque me reitere, de Diggle, la frescura que otorga al personaje, dándole varios matices en una historia que apenas alcanza las 150 páginas, hace que éste tenga cierta complejidad emocional.



A esto hay que añadirle un trabajo más que notable por parte de Jock al que parece darle pereza dibujar fondos (en ocasiones sorprendentemente vacíos) pero que domina con bastante pericia, y a pesar de un trazo casi de boceto, los momentos de acción, que no son pocos, y esos claroscuros en los que la imponente figura, casi de deidad, de Green Arrow domina toda la página apuntando de forma amenazante con su arco.



Green Arrow: Año Uno podría haber sido más de lo mismo pero la sinergia de Diggle y Jock convierten el origen del héroe de la capucha verde y el arco en un cómic sin mayor pretensiones que divertir y agradar, pero mostrando que aun contando lo mismo se puede innovar, al menos un poquito, reinventando a su vez un personaje con el que es sencillo empatizar.

martes, 26 de abril de 2016

Sant Jordi 2016 + reseña El Principito



Vaya resaca de páginas impresas arrastro desde Sant Jordi... Para mí, sin ninguna duda, la mejor fiesta con libros de protagonistas que se celebra, con permiso del Salón del cómic y del manga de Barcelona. Parece que todavía puedo oler todas esas rosas que  se vendían como churros y que tanto chicas como chicos regalaban a sus respectivas parejas. Los libros que se amontonaban en los tenderetes, y ese aroma a páginas por leer o ya leídas, aún se aparecen en mis sueños. Y luego toda esa gente que abarrotaba cada milímetro cuadrado del centro de Barcelona, también se aparecen en mis sueños, pero más en forma de pesadillas.

La Casa Batlló vestida para la ocasión

 
De autores no os puedo contar nada, ya que no fui en busca de ninguna firma y ni siquiera me acerqué por las, en algunos casos, kilométricas colas que se formaban para conseguir una rubrica. Pero en el caso de que os contara algo diría que Francisco Ibáñez, con sus ochenta añitos recién cumplido, sigue en forma, dando guerra y con más energía que ninguno de los autores que por allí había.
Por otro lado comentar y celebrar que este año todavía haya habido más tenderetes con libros de ocasión, raros y/o segunda mano. Porque las novedades en cualquier sitio se pueden encontrar sin mayor esfuerzo, pero alguna edición antigua, extraña o con ilustraciones sólo se puede lograr en estos sitios. Y porque  los libros son más baratos, eso también.

Rosas de todos los colores


Este año me han regalado un cómic. Y lo agradezco, ya que los libros por leer se me acumulan en torres. A veces pienso que podría construir una casa, hum... tal vez lo haga,
The true lives of the fabulous Killjoys con guión de Gerard Way (cantante de la desaparecida banda My Chemical Romance además de autor de los maravillosos cómics The umbrella academy) y de Shaun Simon. De momento sólo le he echado un vistazo y sólo comentaros que el dibujo realizado por Becky Cloonan es simplemente exquisito.

Mirad que punto de libro con forma de dragón más majo


Y bueno, como os he hablado antes de mis torres de libros, había una en cuestión que era más baja que las demás, así que me pareció una buena idea comprar Los relojes de hueso de David Mitchell. He leído 100 páginas de las 700 que conforman el libro y de momento enganchado y flipando.



Aprovecho con la escusa de que en El principito aparece una rosa para realizar una reseña cortita de este cuento que leí hace tiempo y que encandila a niños y  adultos por igual. A los niños por los elementos fantásticos, por todos esos personajes tiernos y divertidos; y a los adultos por todo ese mensaje que hay tras la prosa de Antoine de Saint-Exúpery.



Para los que no conozcáis la historia, cosa rara por cierto, explicaros que trata de un aviador que se ve obligado a hacer un aterrizaje de emergencia en medio del desierto. Allí conocerá a un muchacho que empezará a explicarle su historia: cosas curiosas como que vive en un asteroide, que cuida un rosa o que una vez incluso se hizo amigo de un zorro. 



El principito, que habla de amistad y heroísmo y de ese niño que todos tenemos en nuestro interior, puede haceros pensar y dejaros mejor legado que cualquiera de todos eso libros de autoayuda que brotan como hongos en las estantería de cualquier librería.
Mi consejo es que si os interesa, os hagáis con esas ediciones ilustradas con los dibujos originales del autor, que sin ser una maravilla tienen su propio carisma.

 
"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos."

viernes, 1 de abril de 2016

Ms.Marvel: Fuera de lo normal.



Kamala Khan es una chica como otra cualquiera que vive en Nueva Jersey... Hasta que un buen día recibe un don asombroso. Pero... ¿quién es realmente Ms. Marvel? ¿Una adolescente? ¿Una musulmana? ¿Una inhumana? ¿Todo lo anterior? Descúbrelo en el primer volumen de su colección, con el origen y las primeras aventuras de la superheroína adolescente que ha logrado conquistar a lectores de todo el planeta como sólo consiguen las historias fabricadas con la materia de la autenticidad.



He de reconocer que Ms. Marvel me sorprendió gratamente. No sólo por su apartado gráfico, aunque reconozco que fue en lo que me fijé en un primer momento, sino también por una historia, si no innovadora al menos actual y original. Y es que solamente la portada, que es soberbia, mostrando tan poco y la vez tanto, te obliga a abrir el cómic y ver que se cuece dentro.



Con sólo una ojeada a las páginas interiores asistirás a la calidad y buen hacer a la que un dibujante puede llegar. El primero, Adrian Alphona, domina a la perfección atuendos, figuras humana, pequeños detalles que podrían pasar desapercibidos pero que son parte del todo, además de dar un toque exagerado y caricaturesco a los rostros en algunas escenas. Todo eso hace que sea tan especial su dibujo. 



Por otro lado tenemos a Jacob Wyat, con un dibujo más serio, un estilo más de cómic clásico (con una heroína que ha llegado a recordarme a The Spirit); y aunque no me ha convencido tanto, el producto final es notable.



En la parte del guión encontramos a G. Willow Wilson que nos explica, con tranquilidad, la historia de Kamala. Nos presenta a su familia, la religión que estos practican, lo carca en ocasiones que son sus padres, y lo intolerantes que son los que se encuentran con algo que no comprenden. Y entonces Kamala de la noche a la mañana se convierte en alguien con poderes (la escena con Ironman, Capitán América y Capitana Marvel es desternillante), y la adolescente que era se ve obligada a madurar. Los toques de humor de los que está impregnada la historia la hacen única, de la misma manera que es única por prescindir de esas batallas, a veces eternas, repletas de hostias como panes que aportan poco o nada al producto final y que la mayoría de veces ralentizan la narración.



Frescura, humor, apartado gráfico excelente... De momento Ms. Marvel tiene un buen cóctel de elementos para que más de uno se enganche. Yo, por lo menos, ya lo he hecho.

martes, 22 de marzo de 2016

Buen Perro



Iván es un buen perro atormentado por pesadillas de conejos y gallinas, cuya vida cambia al unirse a una orgullosa jauría de perros callejeros nómadas decididos a ejercer su independencia. Pero esa "libertad" alejada de la vida doméstica conlleva un precio: respetar la política de la jauría, esquivar a furiosos dueños de perros y enfrentarse a exhibiciones rituales de machismo.

Desde Rebelión en la granja y La colina de Watership no encontrábamos animales que reflejasen tan hábilmente las vicisitudes de la experiencia humana.




Lo reconozco, es ver en portada a un perro, o saber que un libro o cómic trata sobre las aventuras de un can y sé que tarde o temprano tendré que leerlo. En Buen perro me he encontrado con un pedazo de la vida, y vicisitudes, que debe atravesar un perro callejero de nombre Iván. A través de sus ojos descubriremos que vida llevan los animales con dueño y lo que es unirse a un grupo de perros nómadas que se las apañan sin la ayuda de los humanos.
Graham Chaffe, tatuador profesional, es el autor y dibujante del cómic. Y sabiendo que su oficio es más el de dibujar sobre piel humana se entiende esas ilustraciones de sombra remarcada. El diseño de alguno de los animales que pululan por el cómic bien podrían estar tatuados en el bicep de un marinero errante. Así pues el dibujo, sin ser una maravilla, es correcto.


Por otro lado está la historia, la cual compararla, como hacen en la sinopsis, con Rebelión en la granja o La colina de Watership, me parece bastante presuntuoso. Buen perro es más como una película de Disney a la que le han dado luz verde para subir un poco, sólo un poco, el nivel de violencia. Y la verdad es que tanto el desarrollo como el final, en el que prácticamente no pasa nada, me han dejado bastante indiferente.



La edición por parte de Ediciones la Cúpula es bastante correcta, pero resulta chocante lo cutre de la portada, a diferencia de la ilustración de la contra que es mucho más atractiva. Cierto es que no se les puede echar nada en cara ya que han respetado en su totalidad la edición original.



Buen perro es un quiero y no puedo; pretende mostrarnos como funciona la psique humana a través de animales pero sin llegar a echar toda la carne en el asador. Falta más osadía. Al final queda una historia de animales bastante descafeinada.

sábado, 19 de marzo de 2016

Los Wrenchies



Sherwood y Orson jamás deberían haber entrado en esa cueva. Aquel día se abrió una puerta entre nuestro mundo y una realidad profana y oscura… y el destino de la tierra cambió para siempre.
En ese futuro demente, cuanta forma de vida permanece sobre la faz de la tierra se halla oprimida por los diabólicos Hombresombras. Solo una pandilla de chavales vigorosos y despiadados que se hacen llamar Los Wrenchies puede aspirar a hacerles frente. Hollis, por su parte, es un chico solitario de nuestro mundo que encuentra el lugar al que pertenece cuando se ve mágicamente transportado al futuro de Los Wrenchies. Pero no se trata de un lugar donde la vida sea sencilla, y el desafío al que Hollis debe hacer frente resultará mucho más amplio de lo que nunca hubiera esperado.




Los Wrenchies es la historia de un grupo de chavales que vive en una especie de futuro en el que por la Tierra vagan extraños hombres, muertos vivientes, insectos y algún que otro ser extraño más. Deberán luchar contra todos y además intentar salvar el mundo de la destrucción. Una historia bastante típica, ¿verdad? Pues no se acerca ni remotamente a ese adjetivo porque el cómic escrito y dibujado por Farel Dalrymple es una metáfora, muy enrevesada, sobre lo que significa crecer, o más bien sobre lo que significa crecer y no querer aceptarlo. Es algo así como Peter Pan colocado de anfetaminas y borracho. Porque un poco es la sensación que da, que el autor se ha automedicado más de la cuenta, que ha tenido un viaje muy chungo y que nos ha hecho participes de él. Y en cierto modo hay que agradecerlo, porque la historia es alucinante, llena de extrañas aventuras y raros personajes, con un dibujo de trazo cuidado asombroso y con un colorido que te dejará perplejo. También es cierto que la historia es compleja, pero mucho.


Por la metafísica y la metamagia, y otros metas más puede recordar a algunos cómics: como por ejemplo el Alef-Thau de Arno y Jodorrowsky o El Incal de Moebius; pero sin duda Los Wrenchies tiene su sello personal, con esa forma de narrar, que llega a ser un poco desconcertante, mostrando varias lineas temporales o por ese dibujo tan repleto de detalles.



Los Wrenchies es un cómic tan extraño como fabuloso, con una historia algo confusa que ni siquiera con una segunda lectura llega a desentrañarse del todo, pero que te transporta a un mundo tan mágico como tenebrosamente oscuro.

miércoles, 22 de abril de 2015

Némesis



Imagínate a un tipo rico y poderoso con los medios para construirse un traje especial que lo haga invulnerable, que además tenga todo tipo de aparatos, tecnología y vehículos que le ayuden en su tarea. Seguro que no te resulta muy complicado imaginarte eso, y probablemente te haya venido a la cabeza un tipo enfundado en un traje negro con orejas de murciélago que sale a repartir justicia por las noches. La cuestión es que el tipo del que hablamos viste de blanco y utiliza todo los medios que tiene a su alcance para hacer el mal. Hasta que un policía se cruza en su camino decidido a acabar con sus terribles andanzas.



A Mark Millar le gusta reinventar una y otra vez el género de súper héroes, ya lo hizo con Kick Ass y ahora con Némesis vuelve a la carga dándole la vuelta a la tortilla y convirtiendo al que podría ser el héroe en un terrible villano. La historia es bastante básica pero funciona en gran medida a la arrolladora acción, muy al estilo hollywoodiense, que prácticamente no da ni un respiro en todo lo que dura el cómic. Toda la trama es una persecución angustiosa, y mientras una veces un personaje es la presa, en páginas siguientes éste se convierte en el cazador. Añadamos a la mezcla el dibujo excepcional de Steve McNiven, con un diseño de personajes tan cuidado como el de escenarios y tenemos un cómic de acción de lujo. Pero realmente sólo se queda en eso, en cómic de acción con demasiadas escenas gore sin justificación y con interludios entre acción y acción que sólo fuerza la siguiente escena de acción, para finalmente tras un par de vueltas de tuerca llegar a un final pillado con pinzas. 



Némesis es un cómic entretenido, pero podrías haber sido una gran obra si se hubiera profundizado mucho más en la historia y en la psique de los personajes. Millar tuvo una buena idea pero claramente no fue capaz de llevarla a buen puerto.

lunes, 16 de marzo de 2015

JLA: Justicia para todos



En JLA: Justicia para todos el grupo de superhéroes más famosos de DC vuelve a la carga para luchar contra varios enemigos; los primeros resultan ser Los ultramarines: unos super soldados, con la cabeza algo hueca, con la imperiosa necesidad de acabar con la Liga de la Justicia. Y todo por que su general lo ordena. La siguiente aventura los enfrentará a una entidad biomecánica que creían destruida. Seguidamente unos genios tan juguetones como psicópatas pondrán la cuarta y quinta dimensión en peligro además de toda la Liga de la Justicia al completo. La recopilación acaba con el número 32 y 33 de la edición USA en dónde la ciudad de Gotham ha sido casi arrasada y entrar en ella es casi un suicidio.



La verdad es que cuando en la portada descubres nombres de pesos pesados como Grant Morrison (Animal Man, The invisibles), Mark Waid (Kingdom Come) y Mark Millar (Kick-Ass) no puedes más que pensar que tras JLA: Justicia para todos tiene que haber una gran recopilación de historias; incluso a pesar de que otros nombres apenas te suenen como Devin Grayson, Howard Porter, Mark Pajarillo. El caso es que el conjunto final se puede valorar con un adjetivo, y este es: Irregular. Y es que en general todo el producto es así. Para empezar los pesos pesados a los que antes me refería, y que realmente lo son, aquí están algo faltos de imaginación y nada más se limitan a hacer lo que la gran mayoría hace con La Liga, buscarles un enemigo, hacer que lo pasen muy mal, pero que finalmente, no sin un esfuerzo titánico, consigan vencer. Ni ingeniosos giros, ni vueltas de tuerca y personalidades de psicología plana y de carisma cero. 



Por otros lado los dibujantes son igual de capaces de dibujarte una preciosa, emotiva y épica viñeta como, y en la misma página, hacerte pensar que quizá ese día estaban realizando su trabajo con la muñeca fracturada. 



Y a pesar de todo, incluso si olvidamos esa traducción algo descuidada, consigue entretener y, en algunos momentos, y no sin que el lector ponga mucho de su parte, divertir.

martes, 3 de marzo de 2015

JLA: Tierra 2



Un avión fuera de control surca los cielos y su destino, si nadie lo evita, es estrellarse. Por suerte la JLA aparece y con un poco de coordinación y malabares consiguen rescatar a todos los pasajeros. La sorpresa los sobrecoge al descubrir que todos ellos están muertos. Más sorprendente resulta que todos los pasajeros tengan el corazón ubicado en el lado derecho y que la aerolínea a la que pertenece el aparato no exista. 
Poco después del suceso La liga de la Justicia descubre que Lex Luthor los está buscando, y cuando este villano los busca no es para nada bueno. Pero este Luthor es diferente y actúa de forma totalmente contraria a lo que los héroes que protegen la Tierra están acostumbrados, y es que este Luthor es un tipo honrado y con sed de justicia. Pronto descubrirán que la Tierra que habitan es el reflejo (¿o es la otra un reflejo?) y que una sociedad del crimen con sus dobles malévolos está extendiendo el mal en Tierra 2 ( ¿ o es Tierra 2 dónde habita JLA?). Y Lex ha venido desde "el otro lado" para pedirles ayuda.



Grant Morrison y Frank Quitely se unen (para alegría de todos) para crear una vez más una pequeña joya. Ya lo hicieron con Flex Mentallo, WE3 en el que animales que eran arma biológicas eran los protagonistas o la obra maestra de All Star Superman. Morrison de nuevo dándole a la cabeza y creando un guión curioso (aunque seguramente basado en las multiTierras del universo DC). Por otro lado Quitely a los pinceles con su forma tan personal y excepcional de dibujar, un poco Botero en ocasiones, con superhéroes musculados pero con formas muy redondeadas y con féminas de curvas y rasgos exóticos; además de regalarnos viñetas a doble páginas sencillamente espectaculares.



La historia, a diferencia de otras de la liga, es muy sencilla de seguir pero más profunda que la mayoría pues explora el lado oscuro de los héroes mostrándonos como sus reflejos, una versión violenta, malévola y retorcida de ellos mismos, utilizan sus poderes para subyugar a toda la población. 



Es interesante encontrarnos con un Batman oscuro (más si cabe) de nombre Owlman que utiliza unas drogas para fortalecerse, de la misma manera que lo hace Flash para conseguir su hiper-velocidad. O descubrir que aquellos que hacen el mal en una Tierra aquí se dejan la piel para defender a los inocentes. En el escaso centenar de páginas que tiene el cómic Morrison consigue dar un par de vueltas de tuerca para llegar a un final coherente y hasta cierto punto atractivo dejando, eso sí, al lector meditando sobre el bien, el mal y su estrecha relación.