Mostrando entradas con la etiqueta Superhéroes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Superhéroes. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de diciembre de 2017

Tráiler Vengadores: Infinity War



Vengadores: Infinity War ya se ha convertido en el tráiler más visto de la historia en tan solo 24 horas. Y no es de extrañar, Marvel Studios ha puesto toda la carne en el asador y por fin todos los superhéroes con los que nos hemos ido encontrando en diferentes películas estarán reunidos en una súper producción titánica. Spiderman, Capitán América, Thor, Doctor Extraño, Black Panther… Podría tirarme un rato y rellenar varias líneas con todos los personajes que se agolparán en la gran pantalla este próximo año 2018, pero es sin duda la aparición de Los Guardianes de la Galaxia la aparición que más se ha aplaudido. Y es que ante la aparición de Thanos (un súper villano con tales poderes que lo convierten en todo un dios) y sus ansias destructoras por hacerse con las Gemas del Infinito toda ayuda es poca. En fin, si todavía no habéis visto el tráiler (la cual cosa dudo) aquí os lo dejo. Disfrutadlo, una y otra vez.


  

jueves, 23 de noviembre de 2017

SuperLópez: El Supergrupo

Hoy os traigo un clásico del cómic español. Un tebeo que con el tiempo se ha convertido en una pieza de coleccionista clave para todo aquel que sea un fan del héroe de la capa roja y de los calzoncillos visibles. No, no os voy a hablar de Superman, esta vez es un personaje patrio el que se lleva el protagonismo: SuperLópez. Y la historia en cuestión que hoy nos ocupa es aquella en la que nuestro héroe dejó de estar solo para formar parte de un grupo. Así pues, empecemos ya a hablar un poquito de SuperLópez: El Supergrupo.

Es de noche y todo está en silencio y la gente duerme serena y plácidamente… Así empieza este tebeo en el que un SuperLópez que vuela dormido sobre la ciudad va a impactar contra un banco en el cual, en aquel preciso momento, se estaba cometiendo un atraco; y así es como se encontrará con el primero de los personajes que formará parte del Supergrupo: Capitán Hispania, que no es más que una parodia del Capitán América de Los Vengadores. No tardarán mucho en ir apareciendo los demás componentes del grupo y, al igual que Capitán Hispania, casi todos están basado en algún superhéroe yanqui. Bruto, totalmente compuesto de piedra, nos recuerda a una versión algo más amable de La Cosa de Los 4 Fantásticos. Latas es un robot algo torpe y aunque en formas y colores difiere sustancialmente está bastante claro que su primo americano es Ironman. El Mago es casi un calco, algo desgarbado eso sí, de Doctor Extraño. Y luego está La Chica Increíble que a grandes rasgos podría recordar a Marvel Girl, el nombre de batalla por el cual se conoce a Jean Grey de los X-Men.



Se podría pensar que una vez formado el Supergrupo se pondrían manos a la obra para hacer el bien y acabar con el crimen, pero los integrantes de este variopinto grupo de superhéroes pasa más tiempo dándose de tortas entre ellos que luchando contra el mal. Algunos de los contratiempos con los que se enfrentaran será el de elegir un líder o buscar un lugar adecuado para ir de vacaciones, mientras el verdadero villano hace de las suyas.



Jan y Efepé nos brindan una de las aventuras más divertidas de SuperLópez, junto a Las aventuras de SuperLópez o a la continuación de esta aventura: ¡Todos contra uno, uno contra todos! Aquí los autores todavía no utilizaban la sátira para denunciar la mala praxis de bancos o poner en evidencia a políticos corruptos, en definitiva hacer denuncia social. En este tebeo el humor cafre lo dominaba todo: gamberradas a gogó, hostias como panes propinadas en luchas tremendamente absurdas y situaciones tan disparatadas como descacharrantes.



SuperLópez: El Supergrupo de Jan y Efepé es un clásico del tebeo español en el que los grandes héroes de la factoría Marvel o DC son parodiados y empujados a vivir unas aventuras que rezuman chifladura por los cuatro costados. ¡No os lo podéis perder!

SuperLópez y su creador, Jan, caminado juntos


PD: Hoy en día es complicado encontrar este cómic y solamente a través de tiendas de segunda mano conseguiréis haceros con un ejemplar. Esperemos que ahora que el grupo Penguin Random House se ha hecho con Ediciones B decida rebuscar en el baúl de lo viejuno y reeditarlo. 

miércoles, 25 de octubre de 2017

Rising Stars

No han sido pocas las veces en las que se ha explicado una historia de superhéroes abordando un punto de vista realista. Historias en las que los villanos no son seres extraterrestres que vienen a colonizarnos, tampoco son monstruos que reptan desde las profundidades de la Tierra para destruirnos y mucho menos brillantes mentes criminales de inteligencia superdotada que construyen robots para dominar la humanidad. Los enemigos son, nada más y nada menos, los que la propia sociedad ha creado: hambre, pobreza, guerras, etcétera.

Los mejores superhéroes del mundo con guion de Paul Dini y el siempre formidable dibujo de Alex Ross fue uno de esos cómics. La premisa fue tomar a la Liga de la Justicia y enfrentarla contra los problemas que se han enquistado en nuestra sociedad. Así pues, podíamos ver como Superman, Wonder Woman o Batman se las tenían que ver con gobiernos totalitarios o la repartición injusta de alimentos entre otros problemas.

Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons, no solo nos ofreció los superhéroes con las personalidades más complejas y profundas que jamás se hayan creado en el noveno arte, sino que también nos mostró que sería de un mundo repleto de justicieros en plena Guerra Fría.



Kick-Ass de Mark Millar y John Romita Jr, Némesis del tándem formado por Mark Millar y Steve McNiven y el más reciente MPH, con guion una vez más de Millar, nos planteaban también diferentes escenarios (casi todos bastantes violentos y sangrientos) en los que gente con superpoderes se enfrentaban a problemas “mundanos”.



La trilogía de cómics Rising Stars de J. Michael Straczynski , de la que os hablaré hoy, se engloba en este estilo de cómics.

Rising Stars se inicia, en el primer tomo titulado Nacido del Fuego, con un brillo. Un resplandor sobrenatural que parece una estrella cayendo pero que enseguida se mostrará como algo más sorprendente, afectando a todos aquellos no natos que se encontraban en el interior de sus madres. Ciento trece serán los elegidos. Al principio estos niños serán como cualquier otro crío: con sus ganas de jugar, la obligación de ir al colegio y la emoción de hacer amigos y el anhelo de ser aceptados. Poco a poco demostrarán ser diferentes. Algunos podrán volar, otros dominarán elementos como el fuego, otros serán invulnerables, algunos simplemente podrán mover pequeños objetos… Estos niños especiales enseguida se convertirán en un contratiempo que el gobierno deberá manejar con cierta soltura si no quiere que se les escape de las manos.



En este primer volumen se nos muestra con flashbacks (recuerdos de uno de Los Especiales) la infancia y juventud de estos seres extraordinarios y cómo tuvieron que enfrentarse a una humanidad que les observaba con miedo y desconfianza. Straczynski crea a unos personajes de cierta solidez y profundidad psicológica. Mostrando personas que solo querían ser normales y que sienten que no encajan con el mundo que les rodea. Personas además con bagajes emocionales, problemas de infancia o psicológicos que poseen poderes extraordinarios y la certeza de que estos deberían utilizarse para llevar a cabo la justicia que ellos una vez no tuvieron. ¿Qué harías si abusarán sexualmente de ti y tuvieras el poder para detenerlo? ¿Qué pasaría si te hubieran maltratado y ahora llegara la hora de la venganza? Al final, el proceder de algunos de ellos no es más que una bomba de relojería a punto de estallar.



En Nacido del Fuego el autor nos tiene preparado un par de giros argumentales realmente inesperados, pero creo que es el que tiene que ver con Lionel Zere (aquel que puede hablar con los muertos) el que os llamará más la atención. Además, es en este capítulo donde descubriremos como una composición acertada de una última viñeta (viñeta que hay que observar a trasluz) puede sumar muchos puntos al conjunto. Por cierto, los dibujantes son Keu Cha y Christian Zanier. El trabajo de ambos es vistoso, colorido, pero algo impersonal y frío.


En Poder, segundo volumen de la trilogía, el contexto ya ha sido explicado. Ya sabemos qué nos ha llevado a esta guerra abierta, a las traiciones y a los miedos. Este es sin duda el álbum con más acción de los tres y el que menos profundiza en la psique o las relaciones de Los Especiales. Con todo, diversión y emoción están garantizadas hasta la última página. Aun así, un poco antes de llegar al final de Poder, se cierra un arco argumental y se abre otro: aquel en el que Los Especiales deben enfrentarse, por fin, a los problemas reales de la humanidad. En esta ocasión, a los lápices encontramos a Christian Zanier, Stuart Immonen y a Brent Anderson. Estos dos últimos dan un toque más oscuro al cómic, muy acorde con lo que se está explicando. Aunque es Anderson, mostrando esos rostros más realistas y su excelente manejo de las sombras, el que acabé encajando mejor en la serie.



Y llegamos al final, a ese momento en el que J. Michael Straczynski se pone tan serio y trascendental como filosófico. En Fuego y Ceniza Los Especiales descubren que luchar para que en la Tierra haya oportunidades para todos, las guerras se acaben, baje la delincuencia o se elimine la droga puede granjear enemigos, enemigos muy poderosos. Este tercer álbum resulta un cierre correcto y coherente con todo aquello que se nos ha ido explicando; aunque tal vez con un final algo pillado con pinzas y, para mi gusto, bastante naif. El dibujante de este tercer volumen al completo es Brent Anderson, que a medida que avanza la narración demuestra no solo que domina el dibujo, sino también el entintado, regalándonos la vista con algunas escenas de un dramatismo sobrecogedor que quedaran para el recuerdo: el despertar de Matt, Pyre rodeado por francotiradores o John desatando su poder. 
 

Rising Stars de J. Michael Stracynski, a pesar de los altibajos que sufre la narración a lo largo de toda la historia, resulta un imprescindible para todo aquel que alguna vez se ha preguntado qué pasaría si los superhéroes existiesen de verdad. Emoción, dramatismo, acción, una narración épica y plena de melancolía a medida que se acerca el final y un dibujo que, en algunos tramos, goza de cierto poderío. ¿Qué más se puede pedir?




PD: Existen dos volúmenes más que se centran en las vidas de algunos de los personajes que pasaron por la serie. En Voces de Ultratumba el protagonista es Lionel Zerb: el hombre que es capaz de hablar con los muertos. En Intocable son dos de los elegidos más poderosos, Matt y Jason, los protagonistas del cómic. Poco os puedo explicar de estos dos cómics ya que no he tenido la oportunidad de leerlos, pero teniendo en cuenta como se cierra la trilogía, no son unos imprescindibles para entender la historia, en todo caso para dar ciertos matices.

jueves, 6 de julio de 2017

Lobezno: El viejo Logan

Una noche casi todos los héroes cayeron; y los pocos que sobrevivieron, malheridos, huyeron a esconderse. Al final los villanos habían vencido.

Lobezno fue uno de ellos. Ahora tiene una familia y vive apartado del bullicio de las ciudades. Vive una existencia pacífica. Hasta que un viejo conocido aparece de repente en su vida: Ojo de Halcón. Y aunque Logan es reticente a volver a ser el héroe que fue, la oferta que Ojo de Halcón le hace le resulta más que atractiva y se embarca con él en una aventura delirante que los llevará a cruzar los Estados Unidos de América. Unos E.E. U.U. que poco tienen que ver con lo que todos recordamos. Hulkland, El reino de Kingping o Cubil de Muerte son ahora alguno de los nuevos territorios de un país venido a menos.

Mark Millar (Kick-Ass) ha metido en una coctelera Mad Max, un western y los héroes de la Marvel, ha agitado violentamente y el resultado es Lobezno: El viejo Logan. Si bien es cierto que ha añadido violencia por un tubo y grandes dosis de gore (marca de la casa del autor y algo casi necesario en un cómic de Lobezno), éste, sólo por lo que cuenta, ya es un imprescindible. Y es que durante la travesía que realizan los dos héroes se topan con las situaciones más delirantes que hayáis podido ver en un cómic, sobre todo en lo que respecta a los cambios de roles entre villanos y héroes. Nadie se fía de nadie. Algunos malos son un poco más decentes que antaño; algunos héroes se han convertido en criminales despiadados. A eso hay que añadirle el trauma que Logan arrastra, el cual le fuerza a comportarse de manera pacífica, evitando conflictos y dejando las garras siempre enfundadas.



Si la historia ya era lo suficientemente atractiva, añadidle el arte de Steve McNiven. El dibujante se encarga de mostrarnos un paraje post-apocalíptico, totalmente desértico, habitado por todo tipo de perturbados y animales (¡incluso dinosaurios!), mientras viajamos junto a dos tipos que, de alguna forma, buscan la redención. Si los paisajes que se muestran en el cómic pueden dejarte sin aliento (atentos a La caída del Martillo o a la alucinante y titánica postal que nos deja La caída de Pym), los rostros duros y plagados de arrugas de los dos protas, magnifico muestrario de expresividad, son un recordatorio triste de que hubo tiempos mejores.




En definitiva, Lobezno: El viejo Logan es una historia dura, violenta pero con sus momentos de carga emocional. Asimismo, nos muestra un universo Marvel roto, retorcido y brillantemente desfigurado, creación digna de una mente maquiavélica. Y todo contado con ese ritmo frenético del que sólo gozan las mejores películas de acción.

jueves, 9 de marzo de 2017

Green Arrow: Año Uno

Oliver Queen es un frívolo playboy al que no le importa nada ni nadie... aparentemente ni siquiera él mismo. Pero cuando es traicionado y abandonado en medio de la jungla en una isla, averigua que sí hay una cosa que le importa: ¡la justicia! Armado solamente con flechas y un arco hechos a mano, Queen lucha por sobrevivir en un nuevo y cruel territorio, mientras combate a los violentos traficantes de droga responsables de su situación. Green Arrow: Año uno es el origen definitivo del Arquero Esmeralda, narrado por los multipremiados autores Andy Diggle (Batman, Los Perdedores) al guion y Jock (La Cosa del Pantano, Hellblazer) al dibujo. Además, esta edición de lujo contiene fragmentos ilustrados del guion, bocetos y una introducción del escritor Brian K. Vaughan (Perdidos, Y, el último hombre).

Que Arrow es un superhéroe de DC cómics inspirado en Robin Hood, que bajo la capucha se oculta Oliver Queen, que éste forma parte de La Liga de la Justicia o que en muchas de sus aventuras ha compartido viñetas con Green Lantern para luchar contra el mal es algo que todo el mundo sabe, o tal vez no; tal vez solamente lo sabían todos esos lectores que se habían acercado con más meticulosidad a las publicaciones de la editorial que ha visto nacer a grandes personajes como Superman, Batman o Wonder Woman. Si Arrow ahora es quien es, un personaje mucho más conocido que hace unos años, es sobretodo gracias a la serie de televisión de Warner Bros. Pero antes de que Stephen Amell con gesto atormentado repartiera estopa a diestro y siniestro por Starling City o intentara sobrevivir en una isla perdida en los confines de la tierra, la leyenda de Green Arrow ya había nacido unas cuantas veces. Así que, ¿por qué hacerlo de nuevo? ¿Hay más cosas que contar? Tal vez no es lo que se cuenta, sino cómo se hace, cómo se moderniza el mito actualizándolo a los tiempos que corren. Para ello se ha contado con Andy Diggle que se ha hecho cargo del guión mientras que Jock ha tomado los lápices para dar vida al nuevo Oliver Queen.



En Green Arrow: Año Uno, se narra ese primer año de transición entre el hombre de vida acomodada y el protector de los débiles que ya conocemos. Esta vez este nuevo principio pretende ser más realista, más acorde con los tiempos que vivimos pero sin dejar de lado la esencia de la historia original.Se nos muestra en unas pocas, y creo que algo escuetas, páginas como es Oliver Queen antes de coger el arco y vestir la capucha verde. Ese playboy al que le gusta ir de fiesta en fiesta, acostarse con chicas cuyos nombres no recordará a la mañana siguiente y acabar por los suelos en más de una ocasión por haber abusado del alcohol. Un viaje en barco que acabará en un grave incidente le arrastrará a una isla que al principio cree desierta. Allí no hay lujos ni mayordomos que le preparen el desayuno así que el niño rico consentido deberá buscarse la vida. En tan solo unas pocas páginas nos cuentan que en la ahora simple y monótona vida de Ollie han pasado varios meses. Tal vez un puñado de páginas más contando como se aclimata, las vicisitudes a las que se enfrenta, tales como el hambre, la sed y la soledad, hubieran servido para dar mayor énfasis a ese paso de tiempo. Pero las páginas son las que son así que por suerte la voz de Ollie, esa vocecita que marca su personalidad y que sale de su cabeza (de la de Andy Diggle realmente) nos permitirá escuchar sus pensamientos, los buenos, los malos, los de desesperación, los de añoranza, y observar como la mariposa deja su crisálida para mutar en un hombre mejor que busca redención y hacer algo con una vida que ha estado desperdiciando.


Es evidente, y ninguna sorpresa, que Oliver no estará solo en la isla y que además de gente oprimida a la que liberar habrá villanos con los que deberá enfrentarse, y al fin ponerse a prueba, con una trama de tráfico de drogas más que aceptable de por medio. Así pues, aunque el guión no es una maravilla, repleto de clichés y algún que otro giro argumental previsible, la forma de narrar, y aunque me reitere, de Diggle, la frescura que otorga al personaje, dándole varios matices en una historia que apenas alcanza las 150 páginas, hace que éste tenga cierta complejidad emocional.



A esto hay que añadirle un trabajo más que notable por parte de Jock al que parece darle pereza dibujar fondos (en ocasiones sorprendentemente vacíos) pero que domina con bastante pericia, y a pesar de un trazo casi de boceto, los momentos de acción, que no son pocos, y esos claroscuros en los que la imponente figura, casi de deidad, de Green Arrow domina toda la página apuntando de forma amenazante con su arco.



Green Arrow: Año Uno podría haber sido más de lo mismo pero la sinergia de Diggle y Jock convierten el origen del héroe de la capucha verde y el arco en un cómic sin mayor pretensiones que divertir y agradar, pero mostrando que aun contando lo mismo se puede innovar, al menos un poquito, reinventando a su vez un personaje con el que es sencillo empatizar.

miércoles, 1 de febrero de 2017

One Punch Man. El Anime.

Tras un tiempo sin dar señales de vida (a unos nos afecta más que a otros la resaca de la Navidad), vuelvo al blog para comentaros una de las últimas series que he visionado.  Dicha serie cuenta de 12 capítulos. A lo largo de estos capítulos descubriremos como un hombre en paro, que lo ha perdido todo, se forma por su cuenta en un nuevo trabajo,  llegando a alcanzar tal nivel que llega a convertirse en el mejor en su sector. Ser tan bueno lo llevará a sentirse vacío, a buscar nuevos retos que consigan motivarlo para continuar adelante. ¿Qué os parece? Así, a bote pronto, parece una especie de drama costumbrista, ¿verdad? Un drama en el que asistiremos a la vuelta del hogar, a traumas familiares, a divorcios y a escenas bucólicas que sólo conseguirán arrancarnos algún bostezo o arrastrarnos al sueño más placentero. Bien, volveré a explicar de qué va la serie: Saitama era un aplicado oficinista hasta que perdió su trabajo. Tras un tiempo en el paro decide reinventarse y hacerse superhéroe. ¿Por qué? Porque sí. En el proceso, además de convertirse en el hombre más fuerte que jamás haya pisado la faz de la Tierra, se quedará calvo. No preguntéis… Tan fuerte será que cualquier enemigo que se enfrente a él será derrotado de un único puñetazo. Ha mejorado, ¿verdad? Pues a grandes rasgos esto es One Punch Man.



El anime One Punch Man es una adaptación del manga de mismo nombre creado por el mangaka One. El manga dibujado por el propio One era en un principio un webcómic, pero ante el desproporcionado éxito que obtuvo en poco tiempo se contrató a Yusuke Murata, con un estilo de dibujo mucho más atractivo, agresivo y menos raro, y se lanzó una versión en papel. De ahí a que se convirtiera en un anime producido por MadHouse era cuestión de tiempo.



La verdad es que cuando empecé la serie me asaltó una reflexión: si en cada capítulo Saitama despacha al enemigo de turno de un solo puñetazo, esto va a acabar aburriendo a partir del capítulo tres. Nada más lejos de la realidad, pues en cada capítulo el asunto mejora. La aparición de nuevos personajes es una de las razones. Como por ejemplo Genos, un ciborg que busca venganza y al toparse con Saitama decide que él sea su sensei. Aunque a éste el asunto no le haga ninguna gracia. Pero no sólo de personajes aliados vive esta serie, sino también de enemigos, algunos de aspecto excéntrico, otros con maquiavélicas intenciones, la mayoría con una colección de músculos en su cuerpo de magnitud insana. Adivinad qué… (y aunque esto parezca un spoiler no lo es, volved a leer el título de la serie y saldréis de dudas) todos la palmarán de un único puñetazo. Saitama siempre llegará para salvar el día. Ahí radica una de las virtudes de la serie, aun sabiendo que Saitama salvará la situación no te levantarás del sofá, porque la cuestión no es el cómo, sino el cuándo. A todo el conjunto hay que añadirle esas situaciones hilarantes. Tales como ese momento en que Saitama debe sacarse, como si del carnet de conducir se tratara, el permiso de superhéroe. O ese momento en el que explica su peculiar entrenamiento y cómo se quedó calvo. Y es que en One Punch Man existe un equilibrio perfecto entre acción y humor que consigue que pases de la tensión a la carcajada en un cambio de plano.




One Punch Man es una parodia, pero a la vez una oda, de todas esas series sobre superhéroes que a medida que avanza la historia cada vez se vuelven más fuertes. Un dibujo repleto de colorido y abarrotado de luz (me encanta esa imagen del apartamento de Saitama, del cual emana calidez, que aparece en los créditos de la serie) y unas melodías pegadizas redondean una historia repleta de humor. ¡No os la podéis perder!


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Ms. Marvel 2: Generación ¿Por qué?

¡El segundo volumen de la serie-sorpresa del año! Kamala explora su herencia inhumana a través del más inesperado miembro de la raza: ¡Mandíbulas! Todas las chicas quieren un cachorrito, pero quizás éste sea demasiado complicado de manejar. Y además: el día de San Valentín ha llegado… ¡Y Kamala va a pasarlo en compañía de Loki, el Dios de las Mentiras! Si todavía no conoces la serie mejor valorada de La Casa de las Ideas, ha llegado el momento de remediar semejante error. No te puedes perder las aventuras de Ms. Marvel. 


En Ms. Marvel volumen 2: Generación ¿Por qué?, continuamos con las aventuras de Kamala Khan. Parece que Ms. Marvel ya empieza a dominar los poderes que consiguió en el volumen uno: Fuera de lo normal. Así que, como toda buena súper heroína decide que ya va siendo hora de derrotar a su primer enemigo: El inventor, o como ella prefiere llamarlo “ese pajarraco”. Esta vez no estará sola, tiene a Mandíbulas: una especie de chucho gigantesco con bigote capaz de tele transportarse. A su familia no le hará mucha gracia tener que adoptar a un can de tales proporciones pero Mandíbulas es un animalillo que se deja querer. ¡Delirante! Por si esto no fuera poco Loki hará acto de presencia en una fiesta de San Valentín para poner las cosas patas arriba. Sí, Kamala se verá desbordada, aunque, si bien es cierto, también conocerá al hombre de su vida. O eso piensa ella.



En Ms. Marvel volumen 2 volvemos a encontrarnos a G. Willow Wilson como cabeza pensante. Sus descacharrantes historias aúnan lo mejor de los  cómics de súper héroes (ya sabéis: acción, diálogos ocurrentes, ciencia ficción llevada al límite) con la fresca y original forma de tratar los miedos e inseguridades que puede sufrir un adolescente. En los números que darán por cerrado el arco argumental de El inventor Kamala Khan no sólo luchará contra el típico villano que tiene una visión del mundo muy retorcida, sino que hará frente a todos esos prejuicios que tachan a los adolescentes de parásitos de la sociedad. Vamos, lo que aquí se conoce como la generación ni-ni.



A los lápices encontramos un trio de estrellas, aunque unas brillan más que otras. Adrian Alphona vuelve a ser el más original, alegrándonos la vista con ese bello, colorido y desgarbado dibujo de falso boceto. Además, es todo un aliciente intentar buscar todas esas ocurrencias que el dibujante canadiense se entretiene en esconder en cada viñeta. Desde un Marty McFly (más adelante encontraremos a Doc y hasta un boceto del condensador de fluzo) hasta orondos policías algo torpones o anuncios de wifi gratis en el armazón de un robot asesino en mitad de una pelea a vida o muerte. Una vez leída la historia aconsejo repasar cada viñeta atentamente para descubrir más de una divertida curiosidad. Elmo Bondoc y Takeshi Miyazawa son los otros dos artistas que dan forma a Ms. Marvel y su mundo. En los dos casos sus dibujos son muchos más estilizados y encajan más dentro de los cánones de belleza (y siempre comparando con Alphona) de este tipos de cómics. En el caso de Miyazawa las influencias del manga se dejan ver sobre todo en los rostros.



Ms. Marvel volumen 2: Generación ¿Por qué? continúa con la misma originalidad y frescura con la que empezó. La protagonista empieza a crecer, a evolucionar, a convertirse en una mujer, y eso, además de dar juego en la historia crea nuevas situaciones en las que el humor siempre tiene cierta notoriedad. La naturalidad con la que narra G. Willow Wilson unida a ese conjunto de personajes carismáticos, divertidos e inolvidables hacen que incluso la historia más floja de Ms. Marvel se lea del tirón. Ahora que ya he conocido a Kamala Khan, a su familia, a sus amigos (humanos e inhumanos) a su perro e incluso a sus enemigos, ahora que ya conozco su mundo al completo he de decir que todo él me ha gustado. Ahora que ya estoy atrapado, ya no puedo dejar de preguntarme: ¿para cuándo el volumen 3? 

martes, 30 de agosto de 2016

Battling Boy



Los monstruos vagan a sus anchas por Arcópolis y se llevan a los niños a su sombrío inframundo, dejando un rastro de destrucción a su paso. Solo un hombre puede ayudarles: el justiciero Haggard West.
Por desgracia, Haggard West ha muerto.
La ciudad de Arcópolis está desahuciada pero, cuando se salvación llega bajo la forma de un semidiós de doce años, nadie está más sorprendido que el propio «chico batallador»: así llaman a Battling Boy.


Con esta escueta sinopsis se nos presenta una de las historias más originales y épicas que rondan por el mundillo del cómic desde hace un tiempo. Entremos con un poco más de detalle en el mundo de Battling Boy. Entremos en el fantástico mundo, literal y metafóricamente hablando, que Paul Pope ha creado. Arcópolis es una ciudad gigantesca; realmente tiene el tamaño de un país. Y sus gentes vivirían tranquilas de no ser por toda esa cantidad de monstruos que, como una organización mafiosa, pero a lo bestia, les hace la vida imposible. Por suerte tienen un superhéroe que cada dos por tres les saca las castañas del fuego: Haggard West. Él era como una especie de Batman, pero con vestimenta estilo Rocketeer, y digo era porque los monstruos de Arcópolis han conseguido lo que desde hace mucho tiempo vienen intentando con cierto tesón: matarlo. Aurora West, su hija, ha prometido venganza, pero por el momento, sin nadie que se lo impida, la ciudad empieza a ser asediada por los monstruos. Cuando Arcópolis está más indefensa que nunca, justo cuando su ejército se está enfrentando a unos de los monstruos más poderosos, un chico llega del cielo y les salva. Battling Boy, el chico batallador, acaba de hacer acto de presencia, ¡y de qué manera!



Paul Pope, dibujante y guionista americano, tiene un curioso estilo en cuanto al dibujo se refiere. Mucho más cercano al cómic europeo (y a las obras de Hugo Pratt en especial) que al americano pero con la capacidad de mezclar ambos estilos y hasta de añadir sutiles notas de manga. Su trazo es impulsivo y nervioso, digno de alguien que sufre el baile de san vito. Labios turgentes, narices respingonas, cuerpos delgaduchos y en ocasiones desgarbados, pero todos, completamente todos esos personajes visten curiosas y realistas vestimentas. Mirad a Battlin Boy si no me creéis. ¡Es una estrella del pop! ¿Y Haggard West? Parece que en su fondo de armario haya ropajes de los años 40 a los 70. Paul Pope sabe vestir a sus personajes, bien. Da  mucha importancia a la ropa (atentos a las camisetas del protagonista), perfecto. Pero además sabe cómo dotar de movimientos a esos personajes y a su ropa. Saltos, puñetazos, cabriolas variadas; todos con naturalidad, con suavidad, sin movimientos forzados. Y en Battling Boy, que hay bastante acción, os hartaréis de contemplar bonitas viñetas en las que el protagonista hace elenco de sus mejores movimientos de combate. Del dibujo, pues, no hay quejas. 


¿Del guion? Menos. La historia derrocha imaginación y aúna géneros tan variados como las historias épicas de dioses (griegos, romanos, nórdicos), ciencia ficción (en especial SteamPunk) fantasía (mirad todos esos monstruos que rondan por ahí) y como no, superhéroes (Batman sobretodo). Pero además de esto Pope habla del duro trance que es pasar de niño a adulto. Al final la mezcla es altamente explosiva y adictiva como una droga. Las páginas de este primer número vuelan y no mucho rato después estaréis deseando leer la segunda parte o, como mínimo, releer este Battling Boy

miércoles, 11 de mayo de 2016

Steelheart (Reckoners 1)



Diez años atrás, Calamity irrumpió en la ciudad en la forma de una explosión en el cielo que otorgó a algunos seres poderes extraordinarios. A estos se los empezó a llamar Épicos, y pronto subyugaron a la población empleando sus increíbles poderes con el afán de gobernar la voluntad de los hombres y conquistar el mundo. Ahora, un tirano y furioso Épico llamado Steelheart se ha proclamado dueño y señor de la ciudad de Chicago Nova.

De él se dice que es invencible; ninguna bala puede hacerle daño, ninguna espada puede atravesar su piel, ningún fuego quemar su cuerpo. Nadie se atreve a desafiarlo… Nadie salvo los Reckoners, un grupo clandestino que no goza de poderes pero sí de una férrea disciplina, conseguida tras pasarse la vida estudiando el comportamiento de los Épicos con el objetivo de hallar sus puntos débiles y poder así exterminarlos.
El joven David Charleston se unirá a ellos con el fin de vengar la muerte de su padre a manos de Steelheart. Los Reckoners quieren venganza, y el chico tiene una cualidad que le distingue del resto: sabe que el Épico no es invencible. David es el único que ha visto sangrar a Steelheart.



Steelheart es algo parecido a un dios griego con sobredosis de anabolizantes. Un tipo tan majestuoso que que casi reluce, y tan musculoso que rompe todas las reglas biológicas referentes al cuerpo humano. El problema es que él, al igual que casi todos los Épicos, se ha decantado por ser un villano en vez de trabajar como superhéroe; tal vez por que robar bancos, extorsionar gobiernos y matar gente sea más divertido, además de tener una mejor remuneración. 
¿Un puñado de seres normales que tras la caída de un meteorito, la explosión de un acelerador de partículas o ser alcanzados por un rayo alienígena se convierten en tipos que tienen cualidades o poderes sobrehumanos? Nada nuevo bajo el sol, ahora mismo algo similar me viene a la cabeza: Rising Stars de J. Michael Straczynski, por citar un sólo ejemplo.


Lo nuevo es que los buenos, los héroes, son una especie de grupo de renegados, (terroristas realmente) que atenta contra los Épicos. Primero los estudian, espiándolos o internándose en la misma boca del lobo para averiguar el punto débil. Porque todos, absolutamente todos lo tienen, pero evidentemente es complicado encontrarlo pues ellos ya se cuidan de no mostrarlo o ir pregonándolo por ahí.
Steelheart de Brandon Sanderson es una entretenida novela de ciencia ficción con alta dosis de acción. Es una acción endiablada, y en ocasiones repetitiva, que te lleva hasta el final del libro en volandas, con unos personajes repletos de enigmas y misterios.
Chicago Nova es donde transcurre la acción, una ciudad en la que casi todo es de metal, ciudad ahogada por las tinieblas, pues otro Épico se encarga de que los rayos del sol jamás la alcancen. Una ciudad que Sanderson describe con todo lujo de detalles y que al final llegó a gustarme incluso más que los propios personajes.
El otro punto a favor es el referente a las debilidades, en especial la que tiene que ver con el villano en la que se centra esta novela y que nos brindará una enfrentamiento final bastante épico. 

Brandon Sanderson

Steelheart es una novela ligera, fácil de leer y digerir que da una nueva vuelta de tuerca, un cuarto de vuelta tal vez, al tan manido género de superhéroes.

viernes, 1 de abril de 2016

Ms.Marvel: Fuera de lo normal.



Kamala Khan es una chica como otra cualquiera que vive en Nueva Jersey... Hasta que un buen día recibe un don asombroso. Pero... ¿quién es realmente Ms. Marvel? ¿Una adolescente? ¿Una musulmana? ¿Una inhumana? ¿Todo lo anterior? Descúbrelo en el primer volumen de su colección, con el origen y las primeras aventuras de la superheroína adolescente que ha logrado conquistar a lectores de todo el planeta como sólo consiguen las historias fabricadas con la materia de la autenticidad.



He de reconocer que Ms. Marvel me sorprendió gratamente. No sólo por su apartado gráfico, aunque reconozco que fue en lo que me fijé en un primer momento, sino también por una historia, si no innovadora al menos actual y original. Y es que solamente la portada, que es soberbia, mostrando tan poco y la vez tanto, te obliga a abrir el cómic y ver que se cuece dentro.



Con sólo una ojeada a las páginas interiores asistirás a la calidad y buen hacer a la que un dibujante puede llegar. El primero, Adrian Alphona, domina a la perfección atuendos, figuras humana, pequeños detalles que podrían pasar desapercibidos pero que son parte del todo, además de dar un toque exagerado y caricaturesco a los rostros en algunas escenas. Todo eso hace que sea tan especial su dibujo. 



Por otro lado tenemos a Jacob Wyat, con un dibujo más serio, un estilo más de cómic clásico (con una heroína que ha llegado a recordarme a The Spirit); y aunque no me ha convencido tanto, el producto final es notable.



En la parte del guión encontramos a G. Willow Wilson que nos explica, con tranquilidad, la historia de Kamala. Nos presenta a su familia, la religión que estos practican, lo carca en ocasiones que son sus padres, y lo intolerantes que son los que se encuentran con algo que no comprenden. Y entonces Kamala de la noche a la mañana se convierte en alguien con poderes (la escena con Ironman, Capitán América y Capitana Marvel es desternillante), y la adolescente que era se ve obligada a madurar. Los toques de humor de los que está impregnada la historia la hacen única, de la misma manera que es única por prescindir de esas batallas, a veces eternas, repletas de hostias como panes que aportan poco o nada al producto final y que la mayoría de veces ralentizan la narración.



Frescura, humor, apartado gráfico excelente... De momento Ms. Marvel tiene un buen cóctel de elementos para que más de uno se enganche. Yo, por lo menos, ya lo he hecho.