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| Portada española |
Sukkwan Island. Una isla salvaje en el sur de Alaska, a la que solamente
puede accederse en barco o hidroavión, repleta de frondosos bosques
húmedos y montañas escarpadas. Este será el inhóspito decorado donde Jim
decidirá fortalecer las relaciones con su hijo Roy, a quien apenas
conoce. Doce meses por delante, viviendo en una cabaña apartada de todo y
de todos: parece una buena oportunidad para estrechar lazos y recuperar
el tiempo perdido. Pero la situación, poco a poco, deviene
clautrofóbica, asfixiante, insostenible. La díficiles condiciones de
supervivencia y la olla a presión emocional a la que se ven abocados
padre e hijo acaban por conformar una postal de pesadilla.
Para hablar de esta novela y de su historia, primero hemos de conocer al autor, ya que guardan una relación más estrecha que en otros casos.
David Vann nació en la isla de Addak (Alaska) y tuvo que sufrir una traúmatica experiencia que le cambiaria la vida: a los 13 años el padre de David Vann, un hombre
depresivo y desesperanzado, divorciado dos veces a causa de sus
infidelidades, le preguntó si quería ir a pasar un año con él a Alaska. Él
le dijo que no. Dos semanas más tarde su padre se suicido.
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| David Vann el autor |
Pero, ¿qué hubiera pasado si David hubiera aceptado aquella proposición?
Tras diez años reescribiendo el borrador, provocándole un problema grave de insomnio, vio la luz
Legend of a Suicide, libro que recoge un conjunto de relatos que giran alrededor del suicidio como tema principal. Una novela que le ha servido como terapia y que ha escrito para entender las razones que llevaron a su padre a tomar tan trágico camino. En el corazón de este libro se haya
Sukkwan Island, el relato que lo ha llevado a la fama mundial y a compararlo con
La Carretera de Cormac McCarthy.
De la novela es difícil hacer un examen exhaustivo sin desvelar nada ya que sólo son 169 páginas y la historia es muy simple, en apariencia. Un relato que sobretodo habla de la psique humana, de como reaccionamos antes situaciones adversas y sobretodo de la soledad, esa terrible soledad que puede hacerte sentir insignificante incluso rodeado de muchísima gente.
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| Versión en catalán |
Brillante como el autor hace que la isla y la naturaleza que la envuelve sea el tercer personaje. Un personaje implacable y frío. Duro y brutal. Pero a la vez maravilloso y bello. Un personaje que se nota que el autor conoce a la perfección.
Lo mejor sin duda es el final de la primera parte. Un final inesperado que relees por temor a haberte equivocado. Lo mismo ocurre con el final del relato aunque en menor medida.
Lo peor quizá es leerlo un día que esté de bajón. Además si estás muy acostumbrado a leer, el libro sólo te durará un par de días. Tres si lo racionas como si fuera la última comida que te queda en un lugar inhóspito. Un lugar inhóspito como
Sukkwan Island.