jueves, 27 de marzo de 2014

Blacksad: Amarillo



John Blacksad está cansado de tanta violencia y miseria a su alrededor, así que decide tomarse su tiempo antes de volver a casa. La suerte parece sonreírle cuando un desconocido le contrata para llevar su coche, un flamante Cadillac modelo Eldorado, desde Nueva Orleans hasta Tulsa. Pero las carreteras del sur son tan polvorientas como imprevisibles y sin quererlo, se verá obligado a atravesar los Estados Unidos de punta a punta para resolver un asesinato. Una apasionante aventura por la que desfilarán moteros, abogados , escritores malditos y hasta artistas de circo.


Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido vuelven para deleitarnos con una nueva aventura del gato detective más famoso de todos los tiempos. En Amarillo nos encontramos con un John Blacksad cansado de bregar con asesinatos y todo tipo de tramas oscuras así que planea darse un descanso pasando unas tranquilas vacaciones en Nueva Orleans. Por pura casualidad un hombre le pedirá que lleve un coche a un lugar pero antes de que pueda realizar su tarea nuevos problemas se cruzaran con él en forma de un escritor con muy mala suerte que parece traer la desgracia con todos aquellos con los que trata.
Amarillo continua su estilo de cómic noir aunque cabe decir que este es mucho menos oscuro y toca más la vertiente de road movie. Blacksad está vez utiliza sus dotes detectivescas por propia necesidad más que por encargo de un cliente y la historia, aunque muy divertida, es la menos profunda de toda la saga.


La historia es algo "floja" (siempre tomando como base la gran calidad a que nos tienen acostumbrados estos dos genios), Blacksad pierde protagonismo y se lo cede en este caso al "malo" de la historia y Weekly (el secundario gracioso y adorable) apenas sí aparece en tres páginas. Aunque tenemos por otra parte a una hiena abogado que por esta vez hará del segundón gracioso y la aparición además de un personaje muy cercano a Blacksad que aportará un poco (muy poco realmente) a su historia personal.
El dibujo una vez más es sublime, con viñetas repletas de detalles (sobretodo en las escenas del circo), con paisajes dibujados y coloreados de forma soberbia y con detalles tan acertados (y desternillantes) como poner a un Chihuahua como policía de un pequeño pueblecito de Texas.



Amarillo es la quinta entrega de las aventuras del detective John Blacksad y es sin duda la más floja de las cuatro, pero también es la más fácil de leer, la más divertida y la que goza en cada viñeta de más colorido (o eso me parece, aunque podría estar equivocado ya que en todas las entregas el color me ha llamado poderosamente la atención).

lunes, 24 de marzo de 2014

La invención de Hugo Cabret




Huérfano, relojero y ladrón, Hugo vive entre los muros de una ajetreada estación parisina de ferrocarriles. Si quiere sobrevivir, nadie debe saber de su existencia. Sin embargo, un día tiene un descuido y es descubierto por una excéntrica chica, amante de los libros y por un viejo y amargado juguetero. Y ya nada será como antes.




Hugo Cabret perdió a su padre en un incendio y el único recuerdo que tiene de él es un extraño autómata que está estropeado. Hugo está obsesionado con arreglarlo, cree que cuando repare el muñeco éste será capaz de enviarle un mensaje de su padre. Por ese motivo Hugo roba piezas que utiliza posteriormente para reparar el autómata. En uno de esos actos de latrocinio Hugo es descubierto por un extraño juguetero que no es quien dice ser.
Al empezar La invención de Hugo Cabret tuve la sensación de estar leyendo la versión más infantil de Oliver Twist. A medida que iba leyendo toda comparación con la vida del ladronzuelo creado por Charles Dickens fue desapareciendo y dejando paso a una novela con más misterio y con un aire sumamente melancólico. Pero La invención de Hugo Cabret vende más misterio del que realmente va a dar y eso al final resulta decepcionante. Y es que el libro apenas tiene historia y la que tiene es insulsa; aunque, por otro lado sí hay un bonito homenaje a los tempranos inicios del cine. Los personajes tampoco son un derroche de originalidad y es difícil sentir un poco de aprecio o interés por alguno de ellos.  
El libro viene acompañado de ilustraciones realizadas por el propio autor (Brian Selznick) o incluso por fotografías. En este caso las ilustraciones no son un simple acompañamiento de la prosa sino que son parte de la historia, una forma más de narración estilo storyboard del cine que ayuda de sobremanera a que la historia sea algo más ágil.. La ilustraciones son sencillas, a la par que enormes y bonitas; todas ellas en blanco y negro. La edición del libro es impecable además de fastuosa y casi consigue que valorara al libro por sus tapas.



La invención de Hugo Cabret es un libro sobrevalorado que goza de una gran atmósfera, pero en un libro eso solo sabe a poco.

martes, 18 de marzo de 2014

The world of poo




From "Snuff": 'Vimes' prompt arrival got a nod of approval from Sybil, who gingerly handed him a new book to read to Young Sam. Vimes looked at the cover. The title was "The World of Poo". When his wife was out of eyeshot he carefully leafed through it. Well, okay, you had to accept that the world had moved on and these days fairy stories were probably not going to be about twinkly little things with wings. As he turned page after page, it dawned on him that whoever had written this book, they certainly knew what would make kids like Young Sam laugh until they were nearly sick. The bit about sailing down the river almost made him smile. But interspersed with the scatology was actually quite interesting stuff about septic tanks and dunnakin divers and gongfermors and how dog muck helped make the very best leather, and other things that you never thought you would need to know, but once heard somehow lodged in your mind.



En el libro Snuff, del autor Terry Pratchett, el protagonista, Sam Vimes, vive una escena bastante divertida con su hijo pequeño al descubrir que éste está totalmente entusiasmado con un libro de título tan sugerente como: The world of poo (El mundo de la caca). Sam Vimes hojea el libro y al leer ciertos pasajes cargados con temas muy escatológicos descubre que los cuentos infantiles ya no son lo que eran. Pues bien, es este libro, precisamente el del pequeño Sam en concreto (pues en las primeras páginas se puede apreciar como aparece la firma de la autora junto a una dedicatoria para el muchacho) el que hoy nos ocupa. Miss Felicity Beedles (que también aparecía en la novela de Snuff) es la escritora ficticia que ha creado esta extraña historia de un coleccionista de caca. Habéis leído bien; la historia empieza cuando Geoffrey debe mudarse temporalmente a casa de su abuela debido a que su madre está a punto de dar a luz. Allí, y gracias a las sabías palabras del jardinero, descubrirá el apasionante mundo de coleccionar cacas de todos los colores, tamaños y olores. Así pues, seguiremos a Geoffrey (siempre con su palita y su cubo) por diferentes lugares de Ankh-Morpork en su búsqueda de las cacas más extrañas y difíciles de conseguir.
The world of poo es un cuento más dirigido a un público infantil / juvenil pero cualquier adulto puede leerlo y descubrirse al poco rato riendo. Ya que hay pasajes tan disparatados como la visita del muchacho a un zoo repleto de animales tan absurdos como sus deposiciones, o esas carreras inesperadas de mojones flotantes que a veces ocurren en el río cuando varias personas tiran de la cadena al mismo tiempo.
De The world of poo cabe señalar que a pesar del tema escatológico su lenguaje no es en ningún momento soez y que los mejores chistes en algunos casos nada tienen que ver con la materia de color marrón. Además la narración viene acompañada con unas bonitas ilustraciones (sí, hay ilustraciones de cacas, pero dibujadas con muy buen gusto) en blanco y negro con un trazo al más puro estilo de los cuentos antiguos.


The world of poo es un cuento hilarante, escrito por el genio de nombre Terry Pratchett, que todos los progenitores deberían leer a sus hijos.

The world of poo lo puedes adquirir en  The Book Depository.


jueves, 13 de marzo de 2014

El prisionero de Zenda





Rudolf Rassendyll, un joven inglés pelirrojo y con una llamativa nariz puntiaguda, rasgos que se asemejan curiosamente a los de algunos miembros de la familia real de Ruritania, va a este reino con el propósito de ver la coronación del nuevo Rey, su primo lejano. Pero cuando el Rey es capturado por su traidor hermano durante la víspera de su coronación, únicamente Rudolf puede rescatarlo. Por ser físicamente, incluso en la voz, exactamente igual al Rey, los partidarios de éste lo hacen pasar por tal ante el pueblo. Pero Rudolf no pretende usurpar el trono, sino tan sólo cumplir la misión de salvar al Rey. 


Lo peor que le podía pasar a Rudolf era tener un parecido tan asombroso con su primo que, para colmo, ha sido secuestrado justo en la víspera de su coronación. Y el caso es que si no aparece se haría con el reino uno de los peores hombres de Ruritania, que además, y como no podía ser de otra manera, es el que tiene retenido al rey. Así pues, el pobre Rudolf no solo se tendrá que hacer pasar por el rey si no que además se verá casi obligado moralmente a rescatarlo.



El prisionero de Zenda es uno de esos grandes clásicos a los que solo conocía de oídas. Así que un buen día y tras leer la sinopsis decidí leérmelo. La historia es bastante sencilla, y en cierto modo ahí radica su punto fuerte. No hay grandes giros en la historia, no hay demasiados personajes a los que seguir y todo está explicado con una prosa tan sencilla como fluida. Que los personajes sean sencillos no significan que sean sosos, todo lo contrario. Pues de hecho algunos de esos personajes, en ambos bandos, se ven obligados a realizar tareas o cambios de bando que dejan muy en duda su honor o moralidad. Algo, si bien es cierto, bastante típico en las novelas de capa y espada. 
¿Qué otra cosa no le puede faltar a una novela de este género? Un romance, por supuesto. Y en este caso un romance con las dosis justas de azúcar para no empalagar.
El libro se lee en dos o tres tardes y con tranquilidad y, en mi caso, al acabarlo me dejó tan buen gusto como recuerdo.



El prisionero de Zenda es una historia con amor, honor, amigos y enemigos, peleas con espada y algún que otro disparo que consigue hacerte pasar un buen rato. Además, El prisionero de Zenda es un libro que demuestra que a veces parecerse a alguien muy famoso no trae más que inconvenientes.

jueves, 6 de marzo de 2014

1984




La acción se desarrolla en 1984 en una sociedad inglesa dominada por un sistema de colectivismo burocrático que controla el Gran Hermano. Un hombre llamado Winston Smith intentará rebelarse contra ese control, la manipulación y el autoritarismo. Smith trabaja en el Ministerio de la Verdad. Su cometido se limita a escribir la historia de manera que siempre coincida con los intereses y predicciones del partido, así como a hacer desaparecer de los diarios, archivos, etc., los nombres de las personas molestas. Progresivamente se rebela contra la vida que le han obligado a llevar y, con toda clase de precauciones, intenta conservar un diario donde escribe sus dudas, sus pensamientos y sus sentimientos.


George Orwell: mitad escritor y mitad profeta

Bienvenidos a una nueva orden mundial. Aquí manda el Gran Hermano y él vigila todo lo que haces: lo que ves, lo que escribes, lo que lees, con quién te relacionas, etc. Una sociedad en el que a diario la historia es cambiada por intereses y  en donde tus propios hijos pueden denunciarte por traidor. Winston Smith vive en este mundo y hasta ahora no se había preguntado si era correcto o no... hasta ahora. Poco a poco irá infringiendo reglas, sabiendo que eso le puede costar la vida, y esto a su vez le llevará a conocer a otras personas, incluso a enamorarse y ser feliz. Todas esas personas, al igual que él,  están hartas de vivir bajo el yugo de un gobierno totalitario.



George Orwell vio un futuro oscuro y tétrico, en donde las personas eran convertidas en ovejas sin capacidad de pensamiento y decidió plasmarlo en una novela: 1984.
En 1984 el autor describe con minuciosidad la clase de sociedad a la que se enfrentan las personas desde el punto de vista de Winston Smith; un tipo corriente que trabaja en un lugar en el que lo único que hacen es borrar la historia que no interesa al gobierno y explicarlo desde su punto de vista, mucho más favorable.
Es curioso descubrir que algunos pasajes de 1984, por desgracia, ahora se acercan demasiado a la realidad, y por eso consigue que el relato sea más espeluznante. Como antes he dicho Orwell se empeña en cada capítulo en hacer hincapié en las descripciones de la sociedad, mostrándonos una y otra vez aspectos ya descritos en otros capítulos, supongo que con la intención de hacer más vívidas las imágenes de ese lugar tan represivo. Por otra parte, los pensamientos y divagaciones, ambos con gran carga no solo política si no también filosófica, del personaje principal ocupan otra de la gran parte del libro. Por ello, quién busque un libro para entretenerse o divertirse va a toparse con una historia dura de roer y que no avanza, que se hace extremadamente pesada y a la que hay que prestarle bastante atención (avisados quedáis).

Big brother is watching you!

1984 es una de esas novelas espesas que hay que leer con calma, analizando cada pasaje para encontrar, para nuestro asombro, una historia que en algunos aspectos ya estamos viviendo.

"Guerra es paz
       Libertad es esclavitud 
       Ignorancia es fuerza"

lunes, 3 de marzo de 2014

Snuff




Lady Sybil ha conseguido por fin convencer a su marido, Sam Vimes, el comandante de la Guardia de Ankh-Morpork, de tomarse unas vacaciones. Pero conforme ella planifica unos merecidos días de descanso en el campo, él hace lo imposible para no abandonar su despacho. ¿El problema? El urbanita Vimes odia el campo: tanto aire fresco, tanto cantar de pájaros y, gracias a su bienintencionada esposa, tan escasos bocatas de beicon.
Mientras Sybil toma el té en sociedad y su hijo se dedica a explorar la naturaleza, Vimes no puede evitar hacer alguna que otra pesquisa. Al fin y al cabo, un policía de verdad es capaz de encontrar delitos en cualquier parte, todo es cuestión de paciencia. Efectivamente, Vimes no tarda en dar con un cadáver... Sin embargo, fuera de su jurisdicción y sin poder contar con la ayuda inapreciable del cuerpo policial de Ankh-Morpork, Vimes tendrá que recurrir a su astucia, su olfato, su larga experiencia y el apoyo de su prodigioso mayordomo, para resolver otro caso y conseguir que se haga justicia para los más humildes.

Terry Pratchett y su característico sombrero

Vuelve Sam Vimes, el comandante de la Guardia de Ankh-Morpork, pero está vez algo disgustado ya que su mujer ha decidido que a la familia le iría bien pasar unos días en el campo y desconectar del ajetreo de la ciudad. Y Sam Vimes aborrece el campo, así que no escatimará en esfuerzos hasta dar con un caso y poder ejercer de policía. Lo que no se temía era que el caso, que parece un simple asesinato, es mucho más complicado y grande de lo que el puede abarcar.
Con Snuff Terry Pratchett vuelve con uno de los arcos argumentales más divertidos de la saga MundoDisco : La Guardia de Ankh-Morpork, que últimamente podríamos llamar las novelas de Sam Vimes debido al máximo protagonismo de éste. Así pues, Sam Vimes vuelve con un caso que debe resolver, un caso que a medida que avanza se vuelve confuso y tremendamente oscuro en el que el abuso de poder y la esclavitud serán los temas a tratar. Y es que con Snuff Terry Pratchett sumerge al lector en una novela con muschísimas caras. Tan pronto es una comedia ingeniosa en la que roza lo absurdo como, dando un giro repentino, se
convierte de repente en una novela negra no solo de gran calidad sino también de gran seriedad, siempre sin
olvidar la sátira ácida a la que nos tiene acostumbrados el autor.
Snuff es una genialidad, se mire por donde se mire; pero si hay algo que sin duda sobresale es el personaje protagonista: una especie de Harry el sucio con un poco de Sherlock Holmes y un lado oscurisimo ( solo leyendo la anterior novela ¡Zas!, se sabe el porqué de ese lado tan siniestro) pero con una moral y un sentido del deber que siempre le lleva a proteger al inocente cueste lo que cueste. Por ese motivo, por el camino el protagonista se irá forjando grandes enemistados con tipos tan poderosos como peligrosos, de igual manera su manera de ser atraerá aliados de las razas más insospechadas.
Snuff además debe ser una de las novelas de Terry Pratchett en la que más citas o grandes párrafos repletos de verdad tiene el autor, o al menos a mi me lo pareció.

¿Has oído hablar de lord Vetinari, Feeney? No puedo decir que me caiga demasiado bien, pero a veces da justo en el clavo. Pues bueno, se produjo un pequeño altercado, como decimos nosotros. Resultó que un hombre tenía un perro, un pobre bicho medio muerto según los testigos, y el hombre estaba intentando que dejase de tirar de la correa, y cuando el perro le gruñó el agarró un hacha de un puesto de carnicero que había al lado, tiró al perro al suelo y le cortó las patas de atrás, así sin más. Supongo que la gente diría: "Menudo cabrón, pero el perro era suyo" y cosas por el estilo, pero lord Vetinari me mandó llamar y me dijo: "Un hombre capaz de hacer algo así a un perro es un hombre al que la ley debería vigilar de cerca. Registre su casa de inmediato". El hombre fue ahorcado una semana después, no por el perro, aunque por mi parte no habría derramado una sola lágrima si hubiera sido por eso, sino por lo que encontramos en su sótano, con cuyo contenido no te castigaré. Y el puto Vetinari volvió a salirse con la suya porque tenía razón: donde hay delitos pequeños, no andan muy lejos los grandes crímenes.

 
Sam Vimes es más duro que el pan de ayer

Snuff es una novela imprescindible, no solo para fans de MundoDisco, de Terry Pratchett, de la novela de comedia, de la novela negra, de la novela de aventuras, de los protagonistas con carisma, de la sátira, de los antagonistas con pocos escrúpulos, de los secundarios graciosos... esto... ¡que la leáis y punto!